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Pesca con mosca en familia

Los pescadores siempre decimos que para hacer una buena pesca hay que ir solo a lo sumo dos para no hacer tanto lío, ruido y pescar tranquilos; me parece que es un poco egoísta y me incluyo.

En el mes de febrero me llamo un cliente, Wlily Videla y me comento que venia con su familia, su mujer Candelaria Carbo, una amiga y sus 4 hijos de los cuales la mas grande tiene 14 años y la mas chica solo 4 añitos, con el deseo de hacer todos una flotada, le anticipé que seria una tarea muy difícil hacerlos pescar a todos ya que para los chicos sería su primer experiencia en la pesca con mosca.

El primer día por la mañana les enseñamos a tirar en el pasto y por la tarde fuimos al río Meliquina, un río bajo y fácil de cruzar, Candelaria fue la que capturó la primer pequeña trucha, Abril, su hija mayor sacó otra arco iris e inmediatamente arrancó la competencia entre los chicos, pescando toda la tarde con ninfas chicas todos capturaron entre 4 y 9 truchitas.

Llegó el día de la flotada, armamos 3 balsas y nos largamos aguas abajo del río Collón Cura, por la mañana estuvo difícil ya que nos tocó un poco de viento, se perdieron muchos piques pues acá estábamos jugando con trucas mas grandes y más difíciles de clavar, llegando al medio día en las 3 balsas ya habíamos capturado 7 truchitas chicas entre marrones y arco iris, solo faltaba alguna mediana o grande los pescadores estaban ansiosos.

Paramos para almorzar y descansar un rato, momento en que aprovecharon para bañarse y pasarla bien, por la tarde cambió la suerte, se activaron las truchas y Willy con mosca seca capturó una linda arco iris que con sus acrobáticos saltos nos alegro la tarde.

Candelaria, perdió una grande que le cortó el tipex, rato más tarde logró prender otra buena arco iris, la mas grande del día que dio una pelea terrible. Mientras tanto los chicos alguna que otra chiquita sacaban en medio del generalizado entusiasmo, todos contentos, todos pescando.

De pronto pasando cerca de un árbol vi un movimiento, divisé varias truchas grandes comiendo arriba, entonces llegado el turno de los chicos fue una locura ver saltar a esos lindos ejemplares, morder las moscas suavemente, saltar, escaparse o zafarse del engaño y ver las caras de sorpresa de los chicos.

Candelaria y su marido sacaron otros dos buenos ejemplares y así fue terminando la jornada con risas, con gritos y con más de 12 truchas por balsa. Pescar en familia es posible, la familia de Willy y yo lo pudimos comprobar.

Adrián Osso
Guía de pesca con mosca de San Martín de los Andes
(02944-15505900) ossoflyfishing@gmail.com



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