Acceso Premium

    Usuario:
    Contraseña:

Inicio » Notas
Excelente apertura de temporada de pesca en Esquel

Nos la teníamos merecida

Después de esperar todo el invierno y ante la inmediatez del inicio de temporada la ansiedad conspiró en nuestra contra; durante las 2 primeras jornadas, si bien pescamos razonablemente, tuvimos que lidiar con aguas muy rápidas, trasponer barriales interminables y debatirnos contra el incesante viento que ponía a prueba cada lanzamiento con la posibilidad de ensartarnos un moscazo.

La primer semana se mostró inflexible con mal tiempo, vientos fuertes, lluvia y nevadas cordilleranas, así que nuestro fin de semana se circunscribió a acondicionar equipos, aquaseal en los talones del wader y el atado de algún que otro engendro que pudiese ocupar el mínimo espacio disponible en nuestras cajas de moscas.

Con la calma del día lunes y tras ocuparlo en la realización de cuanto trámite tuviésemos pendiente, decidimos tomarnos el martes para hacer una salidita cercana... ¿Y cual sitio mejor que el maravillo arroyo de meseta que nos recibió para ese cierre de ciencia ficción, el funesto 3 de mayo pasado?

Finalmente, pasadas las 9 hs. de hoy 11 de noviembre de 2008, tomamos el desayuno en casa y salimos rumbo a la meseta para ver como estaba nuestro soñado lugar en el mundo.

Sabíamos que había que armarse de paciencia porque la salida incluía la incorporación de un nuevo integrante al grupo: Lucas Schuh de 4 años iba a acompañarnos en su primera rateada al jardín de infantes ( lógicamente para ir a pescar ) y a estrenar su nueva cañita telescópica con boyita y una mosca prince atada a la punta de la tanza; cuidadosamente aplastamos la rebaba del anzuelito no vaya a ser que se lastime, y al segundo intento TRUCHA!!!, los piques se siguieron presentando y la alegría fué generalizada.

Las cuestiones de una salida de pesca entre padre e hijito debutante, incluyeron sacarse la ropa, mojarse los pies en el arroyo, garabatear con un palito las letras aprendidas en las húmedas arenas de la costa, descubrir huesos entre los pastos, perseguir lagartijas, observar pajaritos de vividos colores y todo lo que se puedan imaginar.

Esta circunstancia permitió que Raine remontara el arroyo pequeño logrando innumerables capturas de jóvenes truchitas en cuanto recodo o corredera encontró -que fueron muchas- y a mí internarme aguas abajo de la confluencia de dos cursos de agua buscando peces de mayor tamaño.

En mi caso, después de varios intentos, pude acceder a un lugar en donde la corriente disminuía considerablemente y con línea de hundimiento lento y una montana, obtuve una veintena de hermosas arco iris que picaban en cada lance y, una vez devueltas, mostraban su fenomenal estado de salud ya que reaccionaban inmediatamente y volvían presurosas al centro del caudal.

En conclusión, los temores por los efectos de la ceniza volcánica depositada en el lecho de los ríos, la sequía y los agoreros pronósticos sobre la fauna ictícola quedaron desechados por completo; la pesca está vigente, las truchas vivitas y coleando y los afortunados pescadores, de maravillas.

La meseta patagónica que semeja las estepas de Mongolia -en el imaginario de nuestra querida amiga-, la sombra del generoso sauce en donde pudimos guarecernos por largo rato, el canto del hermoso arroyo transcurriendo por las piedras bochas interrumpido por el clásico canto del martín pescador, y la grata jornada compartida con amigos convocados por la pesca con mosca, nos hace felizmente fuertes.

Feliz comienzo de temporada de pesca
Horacio.




Artículo Relacionados
Cierre de temporada de pesca 2008
Mientras alguien preparaba el mate, el grupo decidió alejarse de la cordillera intentando tomar distancia de la columna de ceniza piroclástica, que distante algo más de 100 kilómetros, desde el horizonte alertaba sobre la magnitud del evento.

Categorías

Buscador