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Pescando en Canadá

Bienvenido a la ciudad de Toronto, la hora local es 7:30, el capitán y la tripulación le agradecen haber elegido a nuestra compañía...

 

No lo podía creer, se estaba materializando un viaje que había llevado casi 4 meses de preparación, me iba a encontrar a pescar con Fabio un Amigo con quien pescábamos de chicos y que por las vueltas de la vida y las carreras de cada uno hizo el destino que el resida actualmente en Philadelphia (USA).

La idea de la salida tipo 4M-nB-nW, 4 Hombres, no chicos y no esposas (por sus iniciales en Ingles) la idea estaba buena y muy tentadora, la cuestión no era sencilla, negociar con la familia, arreglar la agenda laboral y poder disponer de los fondos para el viaje. El tiempo fue transcurriendo, se sumaron algunas personas y se bajaron otras.

El grupo a pleno Chris, Jim, Fabio y yo, se reunió para compartir el desayuno en el hotel en Toronto, Canadá el 10 de Junio de 2005. Luego de este cargamos los bártulos en un solo auto y partimos hacia Magnetawan.

Este es un pequeño pueblo a orillas del lago Ahmic de 300 personas muy calidas y cordiales que viven con la felicidad de no tener señal de celulares en el área.

Allá llegamos pasado el mediodía, dejamos los bártulos en el rancho y raudamente partimos hacia la tienda local a buscar los permisos y reforzar algunas cajas de pesca (por las dudas...). Apenas una hora y media después de haber llegado ya estábamos los cuatro poniendo en marcha el motor de la lancha y saliendo a inaugurar la Maratón de pesca que duraría una semana por los diversos rincones del lago Ahmic.

La temporada la inauguró Fabio con el primer bass, en esa tarde ya sacamos bass, panfish y un pequeño pike. Temprano volvimos a la casa y nos paso a visitar Mark un amigo de Fabio, para hacernos una invitación. ¿Quieren venir al basurero municipal? Obviamente no entendíamos nada. Imagínense nuestras caras, nuestras miradas estaban mas que confundidas. Mark nos explico que allí se juntan los osos negros a cenar todos los días. Allí fuimos.

Un espectáculo realmente increíble, sin palabras para explicar la sensación de ver esa cantidad de osos salvajes comiendo, sin rejas de por medio y a no más de 30 metros.

Luego de esta visita volvimos a la casa a cenar. Festejamos el cumpleaños de Jim. A las 12 de la noche ya las sábanas nos tenían a todos rendidos.

El sábado arrancó temprano, con Fabio madrugamos y mientras Chiris y Jim dormían, nos fuimos a hacer algunos lances. Clavamos varios bass que fueron devueltos al agua ya que están en época de veda. Que alegría estar pescando con un amigo recordando viejos tiempos. A las 7:30 estábamos de regreso para desayunar con los muchachos que habían quedado durmiendo.

Luego de un buen desayuno, nos subimos a la lancha que ya tenía todos los equipos del día anterior Los resultados volvieron a ser bass, panfish y sunfish, muchos. Para el medio día regresamos a almorzar, con no menos de 15 capturas cada uno. Almuerzo, descanso y al agua nuevamente...

Por la noche mientras Fabio y Jim hacían el fuego con Chris verificamos que la licuadora funcione correctamente haciendo unos daiquiris que a falta de ron llevaron vodka. Cena y sobremesa muy entretenida hicieron que la hora se pasara muy rápidamente. Luego de unas carnes asadas regadas con un tinto californiano emprendimos la procesión hacia Schmelers. El "bar" del pueblo. Allí tomamos unas cervezas, nos reímos un poco y regresamos a las 4:30 a descansar.

El domingo por obvias razones del párrafo anterior arranco un poco mas tarde y pescando desde el dock. Fabio arranco con una mala racha el día, al cruzar una puerta, una corriente de aire le rompió la puntera de la Orvis.

Al levantarse todo el equipo salimos a pescar en un bote chico y más plano que la lancha que usábamos antes. Este es más cómodo y mas abierto como para que Chris y Jim comiencen a pescar con mosca pensamos con Fabio... No habíamos llegado a lanzar la primer mosca al agua y llegaron los chicos de la OPP, muy correctos nos solicitaron la documentación, verificaron que no existiera alcohol a bordo y nos procedieron a levantar una infracción ya que para los botes chicos (botes con motor de menos de 4 metros) se necesita licencia para manejarlos, a los botes y lanchas mas grandes se les exigirá recién en a partir del 15 de septiembre de 2009. Esto es debido a que el 40% de los accidentes se produce con este tipo de embarcaciones pequeñas. En este sentido la tolerancia cero se aplica 100%.

Así desanimados regresamos a hacer el cambio de móvil, probamos es varios lugares y los resultados fueron los mismos de siempre, mucho, mucho, mucho bass de las especies smallmouth y largemouth y los panfish.

Como a las 15 regresamos para almorzar. Mark estaba esperándonos para invitarnos a dar una vueltita por el lago y mostrarnos las casas de las celebrities de USA que van a refugiarse y esconderse allí. La vueltita duro como dos horas. Luego salimos a pescar un rato más y regresamos como a las 21.00 para cenar.

Las moscas probadas fueron muchas, pero las las mas rendidoras fueron poppers chicos (cabeza de 6 o7 mm. de diámetro) y mas aun una ranita de goma atada con cuerpo de foam en dos mitades tipo "sanguche" y patas hechas con las rubber legs (ver http://www.onlineflytyer.com/article_foamfrogs.asp).

También hicimos mucho spinning con ranitas de superficie y señuelos de media agua.

El lunes 13 arranco temprano ya que debíamos alcanzar a Burk Falls a Jim. Allí tomaría el shuttle para el aeropuerto. Luego pasamos por una casa de pesca para ver para ver algunos chiches y luego retornamos a Magnetawan. Como no podía ser de otra forma, nos subimos a la lancha y a pescar. Anduvimos por varios rincones alejados del lago Ahmic. Esta vez nos toco pescar con lluvia. El regreso a la casa fue a media tarde a reponer energías y el resto de la tarde mientras Chris hacia su valija para partir al dia siguiente con Fabio pescamos desde el dock de la casa. La cena me tocaba prepararla a mi así que corte antes mis casteos para dedicarme a preparar unas costillas de cerdo con salsa de barbacoa a la parrilla.

 


El día martes nos despedimos de Chris y partimos a las 6:00 AM con Mark y Bill hacia un lago que figura en los mapas muy detallados. Tuvimos dos horas de manejo por ruta, luego llegamos a orillas de un lago que cruzamos en bote y al terminar de cruzar este lago desembarcamos y cruzamos a pie un bosque para luego llegar a un lago escondido, sin afluentes superficiales y que solo esta poblado por pikes. A orillas de este lago Mark y Bill tienen un campamento que utilizan en invierno como base de operaciones para colocar trampas para cazar castores. El lago era un espejo se pescaba muy abajo haciendo trolling o spinning en agunos sectores mas bajos.

Con varios pikes en poder de cada bote regresamos al campamento a preparar el almuerzo: Pike frito regado con cerveza. Espectacular. Luego del almuerzo salimos con Fabio a hacer algunos lances por el lago. Bill y Mark se nos unieron mas tarde. Como a las 17:00 emprendimos el regreso pero en este caso pescamos el gran lago en busca de bass. Llegamos un rato antes del anochecer al embarcadero de partida. Ya de regreso en la ruta nos cruzamos con una tormenta infernal. La salida del día termino a las 23:00. Hicimos algunos arreglos con Bill para el día siguiente y nos fuimos a la cabaña a dormir.

Miércoles 15. Nos levantamos como a las 8:00 de la mañana, el cansancio de la maratón de pesca comenzaba a hacerse sentir. Era nuestro último día de pesca. Según habíamos arreglado con Bill el día anterior nos paso a buscar a las 8:45 para cargar la canoa y los demás petates en la camioneta. La idea para despedirnos de Canadá era bajar en canoa por el Distress River. Allí partimos temprano. Con todas las recomendaciones del caso acerca de los diferentes lugares, fauna y obstáculos que cruzaríamos por el río.

No habían pasado más de 15 minutos de haber comenzado nuestra travesía que en el primer rápido que encontramos nos dimos vuelta y se vino el primer chapuzón.

El viaje todo el día fue fabuloso. No pescamos nada pero, cruzamos ciervos, una estampida de vacas, diques de castores que nos obligaban a bajar de la canoa y cargarla fuera del agua para cruzarlos. Tuvimos lluvia, viento y lo mas divertido fue sin duda alguna el buceo de Fabio tratando de encontrar su Leatherman que había caído al agua tratando de cortar ramas de un árbol caído que obstruía el río y debíamos pasar debajo de él.

La noche nos encontró armando las valijas nuevamente para volver a nuestras respectivas casas y brindando por los intensos días que habíamos vivido juntos recordando las anécdotas y aventuras vividas tantos años atrás.

El jueves fue un día de viaje de regreso, no sin antes despedirnos del lago Ahmic desde el dock con un par de señuelos. En esta ocasión Fabio pinchó una terrible tortuga acuática (snapping-turtle) en la pata, lo cual entre tratar de sacarla y liberarla sin lastimarla y sin que nos muerda nos tomo unos largos minutos de trabajo y mucha risa.

Queda pendiente una salida de pesca como en los viejos tiempos aquí en Argentina, con las pesadas agendas laborales y las familias ya haremos los arreglos necesarios. Pronto. Muy pronto.

por Marcelo A. Cassani



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