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Río Rivadavia: flotando en el paraíso

Salmones encerrados, marrones, arco iris, fontinalis...

 

Flotar las aguas del río Rivadavia es la forma más completa de abordar a este complejo y apasionante río del Parque Nacional "Los Alerces" en la Provincia del Chubut.

Río de montaña, caudaloso, enmarcado por laderas cubiertas con bosques, tiene su nacimiento en el lago Rivadavia y luego de un recorrido aproximado de 10 kilómetros desemboca en el lago Verde. En este aparente corto recorrido, el Rivadavia es capaz de sorprender al pescador más exigente. Carguemos los equipos en las balsas, y comencemos a remar las tranquilas aguas del lago Rivadavia rumbo al nacimiento del Paraíso...

El nacimiento del río Rivadavia esta caracterizado por una boca profunda con corriente moderada, juncales sobre su margen derecha, conforman el hábitat ideal para el desarrollo de ninfas de Odonatos.

Lanzamientos precisos hacia los juncales y árboles sumergidos con imitaciones de libélulas y alguaciles nos pondrán en contacto con buenas arco iris y marrones que patrullan el lugar.

Mientras disfrutamos de la pesca y el paisaje de este tramo del río, nos dejaremos llevar por la corriente, flotando por sobre un fondo tapizado de vegetación acuática, hasta divisar los primeros rápidos, y la desembocadura del arroyo Colegual, en donde desembarcaremos para pescar detenidamente esta vibrante sección del Rivadavia.

Este tramo del río es sumamente rendidor, aquí se forma el primer rápido y en plena corredera recibe las aguas del arroyo mencionado (Colegual).

Aquí, el fondo de piedras posee una abundante población de ninfas de caddis, constructoras de refugios y muy especialmente ninfas de vida libre de la familia Hydrobiosidae (larvas verdes de hasta 3 cm).

En pleno verano, las piedras se tapizan de pequeños midges, que vuelven ultra selectivas a las truchas, pero no imposibles. Midges en anzuelos 18, 20 y 22 suelen ser fatales y convertirse en la llave para clavar una trucha tras otra. ¡Atención, en esos momentos, las truchas suelen estar en muy pero muy poca profundidad, se encuentran especialmente en los bordes playos de la corredera, ojo con espantarlas!

Al caer el sol, el revoloteo de miles de caddis enloquece a las truchas y salmones. Este es el momento ideal para hacer patinar una caddis sobre los rises de algún salmón, y luego correrlo río abajo por la corredera, con la caña en alto mientras como un demonio nuestro salmón se curva y se deja llevar por la corriente.

La lucha con los salmones en este tramo del río es algo fantástica, no tanto por su tamaño, a pesar que se han capturado ejemplares cercanos a los 5 kg, sino más bien por la conformación del río. Las tomadas se dan generalmente en el agua chata que antecede a la corredera, por la cual como si fuese un tobogán se lanzan en loca carrera.

 

Salmón del Rivadavia

Aguas abajo de la desembocadura del Colegual, y sobre el final de la corredera comienza un amplio pozón que sabe albergar buena cantidad de arco iris y algunas muy buenas marrones. Habiendo disfrutado de esta parte del río, volveremos a la balsa y nos lanzaremos por la corredera ¡Como si fuésemos salmones!

Promediando el día, bajo la sombra reparadora del bosque nos instalaremos a disfrutar del almuerzo y planificar la segunda etapa de esta flotada por las aguas del Rivadavia.

Habiendo recuperado las energías, nos volveremos a embarcar en las balsas y flotaremos hasta un sector denominado "El Canal". Este sector del río esta definido por la pequeña desembocadura de una serie de bañados existentes sobre la margen izquierda. Aquí podremos desembarcar y con imitaciones de pequeños camarones y ninfas de odonatos intentar en los bañados.

Las truchas que habitan dentro de los mismos, son realmente muy esquivas y exigen una cautelosa aproximación, delicados lanzamientos y largos leaderes. La recompensa suele ser hermosas arco iris muy bien alimentadas con pesos en el orden de los 2 kg.

Agachados, ocultos, observando a las arco iris "patrullar" las tranquilas aguas de los bañados, la brisa nos trae el hipnótico susurro del río, que nos recuerda que aun tiene mucho por ofrecer. De aquí en más, y hasta su desembocadura en el Lago Verde, sortearemos largas correderas con abundantes troncos sumergidos, pozones en curvas, pedreros que de acuerdo al nivel de las aguas pueden aflorar y permitirnos vadearlos sin inconvenientes, al igual que pequeñas islas que dividen las aguas formando brazos secundarios, conformando una sucesión de accidentes por demás interesantes para el pescador. Flotaremos pescando algunos tramos y nos detendremos en prometedores pedreros para pescarlos detenidamente.

Con las últimas luces del día, las caddis en danza nupcial son testigos de nuestro arribo al lago Verde. Un rise a lo lejos. Otro un tanto más violento delata a una fontinalis no muy lejos de la balsa. Una Elk Hair Caddis al final de nuestro leader se posa en el agua. Una fontinalis nada hacia ella...

Marrón del Rivadavia

Equipo recomendado:

En lo que a equipos se refiere, lo ideal seria una caña no mayor a línea 6. Recordemos que el Rivadavia es un río excelente para pescarlo con ninfas y secas, por lo tanto debemos adecuar nuestro equipo a estas circunstancias. Una línea de flote, indicadores de pique, plomo para el leader, mas una línea de hundimiento rápido para los sectores más profundos nos permitirán enfrentar satisfactoriamente las características de este río.

En nuestra caja de ninfas no deben faltar imitaciones de caddis de vida libre en tono verde atadas sobre anzuelos #12 al #16, Prince #14 y #16, Hare's Ear #14 - #18, Pheasant tail #14 - #18, mas algunas Soft Hackle y pupas de caddis. No olvidar algunas damsels y dragons, así como camarones para lo bañados.

En cuanto a secas, fundamentales las caddis en anzuelos #12 - #16 (Elk Hair Caddis, Goddard Caddis), Blue Dun # 12 -18, Adams #12 - #18, Madame x #12 - #14, agregando algunas imitaciones de insectos terrestres como hormigas y escarabajos.

No deben faltar algunas wolly buggers en tonos verdes, marrón y negro en anzuelos pequeños # 6 al # 10 como así tampoco algunos midges, tanto secas como húmedas, en tamaños # 18 al # 22 (mi midge preferido para estos casos es la clásica Griffiths Gnat, a la cual se le puede recortar el hackle si queremos pescarla por debajo de la superficie).

por Germán Finara




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