Acceso Premium

    Usuario:
    Contraseña:

Inicio
Truchas al pie de las altas cumbres

Como se acerca el final de temporada aquí en Córdoba, con mi amigo Javier acordamos hacer nuestra última salida de pesca para el día 1ero. de mayo.

 

Después de unas cuantas idas y vueltas para designar el sitio para hacer la pesca, nos terminamos decidiendo por el río Icho Cruz. Lugar éste, que Javier todavía no había pescado y que a mí particularmente esta temporada me había llenado de satisfacciones.

En este río se conjugan serie factores que lo hacen un pesquero ideal: en primer lugar su cercanía con la ciudad de Córdoba, ya que dependiendo por donde se acceda al río, las distancias varían entre los 60 y 70 kms, de la capital. En segundo lugar la facilidad para acceder al curso de agua, ya que en el caso del camino por el cual nosotros ingresamos (el "71") tiene solamente unos 3 kms. de ripio, de los cuales 2 están en muy buen estado y el resto si bien esta bastante descuidado no es imposible de transitar. En tercer lugar se puede llegar con el auto hasta la orilla del río mismo. Y por último, y no por ello menos importante, tiene muchísimas truchas arco iris, no muy grandes pero que hacen el que fracaso sea casi imposible, y la posibilidad de una sorpresa esta siempre latente.

Este es un río ideal para los principiante ya que la cantidad de truchas que pueblan este ámbito permite a los mas noveles ir perfeccionando su técnica de pesca e incluso hacer algunos experimentos.

El ICHO CRUZ, es un río que nace en la Pampa de Achala misma, y luego de que se le unan innumerables arroyos y algunos ríos como el MALAMBO, va a morir al lago San Roque, en Villa Carlos Paz, ya con el nombre de Río San Antonio.

Se trata de un típico río de montaña cordobés, con correderas, calmos pozones y aguas frescas y cristalinas. Todo esto con el bonus de tener de fondo un marco sencillamente impresionante y la posibilidad de pescar bajo la atenta mirada de algún cóndor, de esos que reinan soberanos en la Quebrada del Condorito.

Pero volviendo a la pesca, con Javier acordamos salir el miércoles a las 3:30, para llegar con tiempo de desayunar algo y que las primeras luces del día nos encontraran ya en el río. Tengan en cuenta que nosotros no salimos desde la Docta sino desde Villa Maria, desde aquí tenemos unos doscientos Kms, este dato quizás les sirva a los amigos de la capital por si se quieren dar una vuelta, ya que si toman la ruta Nacional Nº 9 tienen el paso obligado por la Villa. La cuestión es que tal como lo planificamos llegamos al río a las 6:30 de la mañana, con un frío que calaba los huesos, nos pusimos los waders (indispensables en esta época), armamos las cañas, en mi caso una de 8 pies para línea cuatro y Javier con una de 8 pies para línea tres. Un cafecito como para entrar en calor y encaramos el río. El agua estaba muy fría y la verdad es que salvo alguna truchita descolgada, en las primeras horas de la mañana nos costo tener piques. Pero después de que despunto el sol empezó fiesta, por la mañana nos dedicamos casi con exclusividad a la pesca con ninfas, en mi caso las palmas se la llevo una bead head pheasant tail y usando strike indicator, elemento esencial en mi caso, ya que mas allá de los 3 metros no se que pasa con la linea (Soy chicato que se la va hacer). Aunque tengo que decir que en términos generales todas las ninfas que usamos funcionaron muy bien, algunas de estas fueron las infaltables prince, zug bug, ninfas de damsel, hares ear.

Ya por la tarde, después de comer, volvimos al río y cerca de las 3 de la tarde agarramos una eclosión de mayflys, y ahí si que la fiesta fue completa, até a mi lider una Irrestible atada en anzuelo 18, y los piques no se hicieron esperar, realmente una hermosura, en cada pozón o corredera que parábamos eran cuatro truchitas como mínimo.

Les cuento, que como frutilla del postre, ya estábamos emprendiendo la retirada, cuando decidimos hacer unos últimos tiritos en unos pozones que habíamos pescado apenas comenzamos con la pesca vespertina, y observando el pozon, veo unos diez metros río arriba una tomada, no parecía gran cosa pero igual le tire. En el primer tiro la truchita subió a tomar la mosca, pero me apresure a clavar y le saque la Irresistible de la boca, hago un segundo cast y ahí la parada de caña fue certera, la verdad es que hasta ahí nada para sorprenderse ya que lo que había enganchado era una truchita de no mas de 15 cms. la cuestión es que, mayor fue mi sorpresa cuando la logro acercar y veo que lo que había prendido era una Fonti. Tengo aclarar que mi sorpresa se debió a que estas truchas viven, según tengo entendido, exclusivamente en los ríos y arroyos de Achala, y esporádicamente se pueden capturar algunos ejemplares en la parte inferior de los ríos debido que son bajadas por las crecidas, tan comunes por estos lados.

Así es que, después de esta captura, di por terminada mi pesca del día y de la temporada, que mas podía pedir?

En resumen entre Javier y yo habremos capturado unas 80 truchas de no mas de 25 cms., las grandes son una deuda pendiente que quedara para la próxima, pero que están, están, y lo lindo de este río es que siempre da revancha.

El camino de vuelta a casa, nos encontró planificando con Javier las excursiones para la próxima temporada, y por el momento lo único que nos queda por hacer es bancarnos la abstinencia y soñar con la próxima salida.

por Horacio A. Caballero




Artículo Relacionados
Historias cordobesas
Quiero hablarles de pesca, pero de la pesca en las Sierras.

Categorías

Buscador



Relacionados