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Desmitificando la pesca con mosca 

¿Solo para salmónidos?

 

Hasta no hace mucho tiempo, cuando a muchos de los pescadores de otras modalidades (spinning, trolling o carnada natural) se  nos mencionaba el término flycast, lo asociabamos casi inmediatamente con la pesca de salmónidos. Tal vez sea por su historia, ya que en sus comienzos esta modalidad fue desarrollada para a estos peces, o por desconocimiento del tema.

Debido a este pensamiento, este estilo de pesca se circunscribió casi exclusivamente a nuestro sur, precisamente el lugar donde se encontraban las truchas. La cuestión es que muchos deportistas amantes de las cañas dejaban a un lado esto que para nosotros ya se convirtió en una pasión, por el solo motivo de no tener salmónidos fuera de la Patagonia.

Con el tiempo otras provincias sembraron truchas (Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Salta, etc.) y el fly comenzó a expandirse lentamente. Pero a todo esto, para quienes estamos en el centro o norte del país, el panorama no había variado demasiado.

Se comenzaba a pescar con mosca fuera de la Patagonia, pero básicamente se trataba de los mismos pescadores que ya lo hacían en el sur, solo que ahora, aprovechando la cercanía de los salmónidos sembrados en otras regiones, continuaban con su deporte favorito, pero en esta ocasión, lo hacían mas cerca de sus residencias.

Pasaron los años, y hoy muchos de estos pescadores, mas un número creciente de nuevos adeptos está intentando la captura de otras especies. Si bien en otros países la variedad de peces que se capturan en esta modalidad es bastante amplia, en Argentina no sucede lo mismo. Y no es precisamente porque falten en nuestras aguas distintas especies para pescar.

No voy a referirme a casos particulares, sino a lo mas generalizado. Quedan aún en nuestros ríos y lagos (desde el centro hasta el norte del país) muchas especies que prácticamente no se pescan con moscas.
Y muchas mas si nos referimos a las especies que habitan nuestra plataforma marina, donde apenas se nota un incipiente intento de capturarlas.

Incluídas entre las especies de agua dulce y siempre dejando de lado a los salmónidos, seguramente las mas preciadas por los pescadores de Fly, son el dorado (Salminus maxillosus) y la tararira (Hoplias malabaricus). Pero hay muchas otras factibles de ser pescadas con moscas y por supuesto, de asegurarnos una buena diversión:

Chafalote  (Rhaphidon vulpinus)
Manduví  (Ageneiosus valenciennesi) 
Surubí pintado (Pseudoplatystomona coruscans)  
Surubí atigrado (Pseudoplatystomona fasciatum) 
Pejerrey  (Varias especies) 
Palometa  (Serrasalmus aureus) 
Piraña  (Serrasalmus marginatus) 
Carpa  (Cyprinius carpio) 
Boga  (Leporinus obtusidens)

Entre las especies marinas, solo por mencionar algunas:
Anchoa (Pomatomus saltatrix) 
Mero (Varias especies) 
Pez limón (Seriola lalandei) 
Lenguado (Paralichthys brasiliensis) 
Pejerrey (Varias especies) 
Palometa (Parona signata) 
Lisa (Mugil brasiliensis) 
Pescadilla (Cynoscion striatus) 
Róbalo (Eleginops maclovinus)
Pez palo (Percophis brasiliensis) 

Como verán, además de los salmones y las truchas poseemos una muy rica fauna ictícola que seguramente nos permitirá practicar y disfrutar del flyfishing en casi cualquier lugar del país, en cualquier época del año y con una gran variedad de especies y tamaños.
Hay mucho por explorar aún. Solo hay que decidirse e intentarlo.

Juan Carlos Sarquis



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