Acceso Premium

    Usuario:
    Contraseña:

Inicio
Limay Medio - I parte

Cuando un pescador define el destino de su próximo viaje de pesca, son innumerables las razones por las cuales pudo haber llegado a esa elección.

 

Entre las principales podemos citar la búsqueda de una gran trucha o varias sin importar el tamaño, la foto de una trucha publicada en un diario, el comentario de éxito de algunos amigos, la posibilidad de conocer un nuevo lugar o simplemente el haber leído una nota publicada en Internet.

Por esta última razón, es mi deseo dejar en claro que en esto de la pesca con mosca, nada es igual para los ojos de todos, ni siquiera los colores, es por eso que a partir de este momento mi preocupación estará concentrada en trasmitirle a usted no todo lo que es ni lo que debe ser sino lo que vi y lo que creo y si es posible en un variado surtido de distintos tonos de gris y usted con su experiencia tendrá a cargo el placer de ponerle colores.

El tramo del Limay llamado Medio, durante mucho tiempo paso inadvertido por los tantos pescadores que pasaban cerca de sus orillas en viaje a los ríos del sur donde los hermosos paisajes y sus caudales naturales hacen las delicias del más exquisito de los mosqueros.

Desde hace unos años a esta parte, comenzó a notarse en sus orillas una mayor presencia de estos pescadores e inclusive la llegada, junto con sus clientes de reconocidos guías, que antes no lo tenían como una opción más en sus programas de excursiones.

Esto puede ser por dos razones, o se debe al poder de comunicación de Internet o a que en los hermosos ríos del sur la pesca ya no es tan buena como para que no los deje venir a probar uno o dos días a este río del que tanto se habla.

Sea por la razón que fuere tiene esto una parte triste, todos esos pescadores que antes solo lo miraban de paso, se perdieron la mejor época del Limay, la época en que el que se proponía sacar alguna marrón de buen porte, las arco iris le molestaban con piques en la orilla y en un día de pesca era fácil perder la cuenta y terminar con los dos brazos cansados.

También tiene una parte buena, en un principio tal vez en una actitud egoísta creía que lo mejor para un buen río era que la menor cantidad de pescadores se enteraran de sus bondades para de esa forma mantenerlo intacto, me sobran pruebas para entender ahora que es imposible frenar la afluencia de gente cuando en realidad el derecho lo tenemos todos y pensándolo fríamente es preferible que se llene de pescadores deportivos conservacionistas y amantes de la pesca y la naturaleza, los únicos capaces de hacer que en el futuro se valore esa riqueza y se luche por mejorar los controles y las medidas de mitigación de impacto ambiental y no que se deje a merced de los que solo lo ven como un recurso alimenticio.

Antes de comenzar a hablar de pesca me gustaría comentar que me imagino que usted no esta leyendo lo que esperaba, pero me parece importante recordarle que estamos hablando del Limay medio, un río que desde hace muchos años tiene los caudales manejados por los botones de Alicurá en un principio, Piedra del Águila después y de Pichi Picún Leufú desde hace tres años, un río que ha sufrido los impactos de semejantes paredones, del Gas Bubble disease y de la presión de pesca sin control y me parece una falta de respeto hacia el mismo río que se hable de cómo pescarle una trucha sin antes poder reconocer lo rico que debe ser como para que todavía tenga para ofrecernos todo lo que tiene y por ende que fácil sería recuperarlo.

ACCESOS

Si los enumeramos en orden y en el sentido en el que bajan las aguas, el primero se encuentra en el mismo dique Pichi Picún Leufú.

Una entrada bien marcada sobre la ruta nos lleva hasta el puente donde la zona de pesca se extiende desde este hacia abajo, se puede dejar el vehículo al costado del camino y pescar la orilla correspondiente a Neuquén (aquí no hay caminos de entrada a las costas) o cruzar el puente (Pcia. de Río Negro) y después de pasar una tranquera que está a la izquierda seguir por un camino de acceso a dos campos que se encuentran río abajo, previo pago de una entrada (cuando el dueño se encuentra) y con accesos que permiten acercarse al río varias veces en por lo menos 10 Km.

Fortín Nogueira, es el más visitado en los últimos años, tiene un lugar de acampe cercano a la casa, ideal para los que lo visitan con lancha y un camino río abajo (Antigua ruta a Bariloche) con varias entradas hacia la costa que abarcan la misma extensión de río que el camino de la orilla opuesta.

Zoológico, llamado así porque hasta hace algunos años, cuando fue clausurado tenia en exposición varios especimenes de la fauna autóctona de la región. El pago de la visita al mismo daba derecho también a los pescadores a ingresar a los distintos lugares de acampe y permanencia, es decir, la tarifa era solo por el ingreso sin importar la cantidad de días.

Fue el primer lugar donde se pudo acceder a pescar sin necesidad de portar un permiso de los dueños, muy rendidor en aquella época por lo tanto muy frecuentado y en poco tiempo se permitió, con tarifas un poco más elevadas, acceder por otros caminos a lugares río arriba (Los Corrales) o río abajo, debido a que la presión de pesca ya se hacia notar.

Bajada Colorada, a mitad de la subida (por el sentido en que viajamos), se ve un cartel anunciando el acceso. Para dirigirse al río principal, hay que atravesar un pequeño brazo que con caudales altos es infranqueable. Si se logra, el camino es bastante largo y sinuoso hasta conseguir lugar de acampe o pesca favorables. De conseguirlo es importante estar seguro de que el río no va a crecer antes de que tengamos que retirarnos.

La Picaza, es el único que para entrar aún es necesario un permiso de los dueños. A mi entender es en el que menos gente entra y por ende el de mayor posibilidades de buena pesca. Como es natural en cualquier río muy frecuentado y con escaso control, los mejores lugares están donde es difícil llegar.

Pantanito, tranquera blanca y a su izquierda el cartel de aviso del peligro de cambio de caudales. Es un lugar, por su proximidad al lago, muy rendidor a principios y a fines de temporada. Se puede decir que es uno de los lugares más atractivo, río abajo comienzan a formarse varios brazos que son los que dan entrada al lago, la cercanía de este depende de los niveles, con aguas bajas puede resultar peligroso recorrerlo en embarcación ya que la acumulación de sedimentación sólo deja pasos al lago que deben conocerse bien o tener mucha precaución.

El último acceso de pesca antes de llegar a la ciudad de Picún Leufú, pero solo en épocas de muy poco agua, es Álamo Guacho, se encuentra a escasos km. de la ciudad pero es muy poco frecuentado por mosqueros ya que sus costas son tremendos arenales dejados al descubierto por la bajante del lago Chocón, es muy utilizado por los pescadores locales y por los que usan lanchas para subir a pescar la llamada cola de lago o las últimas correderas del río antes de su desembocadura.

En toda su extensión, el Limay medio también tiene accesos por rutas de Río Negro pero estas son todas de tierra y en muchos Km carecen de estaciones de servicio o pueblos lo que complicaría mucho cualquier percance. Muchos pescadores eligen estos lugares por la simple razón de que el control es prácticamente nulo.

LA PESCA

Creo muy importante destacar que la actividad de las truchas en este tramo del río además de, cómo en todos los ríos, estar influida por las condiciones climáticas, el sol, la luna etc., tiene mucho que ver también la altura del agua, (caudal) y los momentos de crecida y bajante.

El dique Pichi Picún Leufú tiene una capacidad de manejo de aguas que oscila desde los 120 mts3 por segundo (caudal ecológico) hasta los 1.450 mts3 generando por todas las turbinas y puede pasar ampliamente los 2000 mts3 abriendo los vanos.

Es fácil imaginarse que si llegamos a pescar y los caudales están por encima de los 1000 mts3 por segundo nos vamos a encontrar con lagunas que nos impidan el acceso, árboles en donde apenas llegamos con la mosca y truchas comiendo donde sólo podemos mirarlas.

El caudal en el que es placentero pescar este río, en el que es posible que nuestra mosca trabaje donde y como queremos y que de ahora en adelante llamaremos normal, oscila entre los 100 y los 300 mts3 por segundo.

También es posible encontrar buenos lugares y obtener buenos piques cuando el río esta más crecido, nunca es razón para no pescar.

Cuando el río comienza a subir, por lo general se produce un aumento de la actividad de las truchas durante mas o menos una hora, en ese caso es importante estar atentos a donde dejamos la lancha, donde estamos parados y si tenemos salida, nunca sabemos cuanto va a crecer.

Cuando en cambio hay buena actividad y comienza a bajar ésta se corta hasta unos momentos después de que ha dejado de hacerlo.
Durante toda la temporada, siempre y cuando los niveles de agua de los lagos no estén demasiado altos como para que sea necesario erogar, lo normal es que los caudales se mantengan altos durante la semana y los sábados y domingos bajen y encontremos al río en las mejores condiciones.

La gran diferencia entre los altos y bajos caudales hace que algunos brazos del río sean alternativos, es importante tener esto en cuenta para en el caso que intentemos pescar con grandes caudales, no hacerlo en lugares que suelen quedar secos. Si existe alguna duda, aunque la correderita nos parezca espectacular, siempre es bueno levantar dos o tres piedras para ver cuanta vida tienen debajo.

PRINCIPIOS DE TEMPORADA

Después del movimiento de arco iris y marrones que se produce en el río a causa del desove, no todas las truchas migratorias vuelven al lago y no todas las truchas residentes vuelven al lugar que ocupaban antes de su viaje, muchas de ellas se quedan en lugares que le resultan apropiados para su protección y alimentación. Es por eso que en esta época es conveniente no descartar ningún arbolito ni piedra ni pozón que antes hayamos pescado sin éxito, inclusive en la orilla al lado del campamento podemos tener la sorpresa.
Por desgracia, las dos últimas aperturas, el río se encontraba demasiado crecido y por lo que se ve, esta que viene será igual o peor.

De todas maneras buscando siempre se encuentra el lugar donde podamos hacer unos lances y aunque el río traiga demasiada comida, la temperatura del agua y truchas aún recuperándose del desove (arco iris) siempre estarán a nuestro favor.

MEDIADOS DE TEMPORADA

Es la época más dura para la pesca pero en la que más se disfruta el campamento, con los calores, el río bajo y el castigo del sol, las grandes marrones brillan por su ausencia pero siempre hay algo bueno. Salen a relucir los equipos livianos, las líneas floating, las secas y las ninfas. Aunque en toda la temporada puedan encontrarse momentos para que muchos se den este lujo es en estos dos meses de calor cuando las condiciones son más favorables y siempre que el viento se comporte podemos tener hermosos resultados.

De todos modos algunos empecinados como yo, nunca descartan el shooting y los grandes streamers porque a veces es el tiempo el que manda y siempre debemos tener alguna otra alternativa.

FIN DE TEMPORADA

Los días comienzan a refrescar, también las aguas, las marrones, hasta ahora en los pozones, comienzan a moverse, algunas plateadas adelantadas entran desde el lago, las arcoiris se ponen más agresivas, no hay dudas de que por lo menos para mi y para la mayoría de los que conozco, es el mejor momento.

por Juan Pablo García




Artículo Relacionados
Semana Santa en el Limay Medio
Aprovechando el largo feriado de Semana Santa organizamos una salida de pesca al Limay Medio junto a amigos de Allen y Cipolletti
Un cierre inolvidable
Cierre de la temporada 2002-2003, Semana Santa en el Limay Medio.
Campamento Pantanito
Quizás debí decir Campamento Chiche Aracena.
Río Limay
El río Limay se encuentra ubicado a 20 Km de la ciudad de San Carlos de Bariloche, en la zona norte de la Patagonia Argentina.
Limay Medio - II parte
En algunos lugares, corre sin brazos, tan lento y profundo que apenas se nota un pequeño movimiento en sus aguas, en momentos hasta podemos creer que estamos pescando en un lago.

Categorías

Buscador




 
río Limay medio
río Limay medio
ejemplares de buen porte
ejemplares de buen porte