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Volcán Batea Mahuida

Gris y caluroso pintaba el día; pero no importaba, nuestra meta era visitar el volcán Batea Mahuida, lugar administrado por la agrupación Mapuche Puel y que es noticia por su gran desarrollo como punto turístico en la zona.

 

Instalados en Villa Pehuenia, a orillas del Lago Aluminé y sobre la Ruta Provincial N° 13 a pocos kilómetros del límite con Chile, a media mañana partimos con Andrea para conocer ese lugar que a priori se nos antojaba sumamente simpático.

Los caminos polvorientos y en bastante mal estado; al principio los mirábamos con ojos de pocos amigos, pero a medida que avanzábamos nos propusimos hacer las paces; si queríamos conocer esos lugares, nos teníamos que aliar con quien nos llevaba.

Con mucha polvareda mediante, pasamos por gendarmería por el Paso Icalma, diría que fue como pasar por casa, y ahí nomás, a pocos metros, se encontraba la entrada a "Batea Mahuida" - Reserva Mapuche Puel, Paraje la Angostura - Aluminé, tal lo que indicaba el prolijo cartel instalado a la vera del camino.

Como dijimos al principio, es un centro recreativo invernal y estival administrado por la comunidad mapuche Puel. Una pequeña casilla con una entusiasta persona nos daba la bienvenida a la reserva; con folletos en mano nos brinda una minuciosa explicación del recorrido... "Tome este camino.... y a la izquierda tal cosa....y luego tome la izquierda nuevamente y camine por tal lado y bla...bla...bla...". Yo por distraído o por no quererme perder nada o vaya a saber Dios porque, le digo muy serio: "Ahhh está bien, siempre doblo a la derecha", el pobre suspiró lentamente y con una sonrisa dijo: "No señor, siempre a la izquierda y no se preocupe a todos lados puede llegar con el auto, no tiene que caminar". No había reparado en esto, debe de ser que ya me había cansado de escuchar sobre todo lo que tenía que caminar. Suspiré aliviado, podía ir en auto.

Tomamos el sendero que nos había indicado y doblamos a la izquierda. Lo primero que encontramos fueron dos construcciones típicas de la zona donde funcionan el restaurante y confitería; siguiendo el camino llegamos al mirador del lugar, desde aquí se logra apreciar tanto el lago Aluminé como el Moquehue, ambos, tan cerca uno del otro, son una maravilla para la vista. Desde aquí se tiene una perspectiva que desde otros lugares es prácticamente imposible percibir y quien acompaña a esta sorprendente conjunción es nada menos que el volcán Lanín.

Luego de contemplar extasiados el paisaje, retomamos nuevamente el camino indicado y nos dirigimos a la boca del volcán.

Hasta ahora los caminos internos eran impecables, parecía estar todo calculado: por el sendero que utilizan los autos están todas las indicaciones apropiadas, lo mismo sucede con las sendas para los que optan por una cabalgata, trecking o bicicleta.

Llegamos al volcán luego de una larga subida pero para nada imposible; en medio de la boca se formó una laguna producto del deshilo, agua limpia y cristalina formando un espejo protegido de los vientos y realzando la belleza que la rodea, casi la perfección como para que nunca deje de estar ahí.

En algunas paredes todavía se puede observar algo de nieve acumulada; pudimos acercarnos en auto hasta la boca misma y a partir de ahí, una caminata, bien empinada por cierto, nos llevó hasta la cima. Entre ésta y la boca se descubre un bosque de imponentes araucarias milenarias, imperdible.

Como dije antes, toda la reserva puede conocerse también caminando, en bicicleta o a caballo, las visitas se hacen acompañadas de integrantes de la agrupación mapuche, los que ofician de guías y nos brindan detalladas explicaciones de cada lugar.

Saliendo desde Villa Unión donde se inicia un camino que atraviesa las tierras de la reserva; recientemente han sido inauguradas las primeras pistas de esquí sobre las laderas del volcán y la cantidad de turistas y esquiadores que concurrió a utilizarlas sobrepasó las mejores expectativas de la comunidad, pese a los inconvenientes lógicos por la inexperiencia de la primer temporada; el éxito se logró y trajo la esperanza de un futuro promisorio para esta tan castigada gente. Los medios de elevación son desarmados en verano y se vuelven a armar cuando comienza la temporada de esquí.

Luego de admirar por largo rato el inmenso paisaje desde lo más alto del volcán, disfrutando del silencio que sólo era acompañado de a ratos por el sonido del viento, emprendimos nuestra salida de la reserva.

El camino de regreso siguió siendo impecable. En la salida nos esperaba nuevamente en la casilla nuestro gentil anfitrión, pero esta vez con un cuaderno en mano, la idea era realizar una encuesta, cosa que hacen con todos los visitantes, para conocer las opiniones sobre las cosas que observaron, los servicios brindados y recabar ideas y sugerencias para mejorar en el futuro. Excelente iniciativa.

La entrada a la Reserva es gratuita, todo lo que existe dentro de la misma, restaurante, confitería, corrales, señalizaciones, ha sido hecho por la comunidad. Un lugar digno de conocer, donde una agrupación mapuche, cuida, protege y preserva muy bien, lo que consideran patrimonio de todos.

Nuestra presunción inicial se había convertido en realidad: todo fue excelente, hasta el polvoriento camino de regreso ya era un viejo amigo.

por Guillermo Manning



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lago Moquehue visto desde Batea Mahuida; al fondo volcán Lanin
lago Moquehue visto desde Batea Mahuida; al fondo volcán Lanin