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Escape de los indios

En su quinto viaje exploratorio, el Perito Francisco Moreno y sus acompañantes son retenidos por el cacique Shaihueque.

 

Expuestos constantemente a ser asesinados por la indiada y a "ser abiertos vivos para ofrecer su corazón a dios" según sus propias palabras, cuidadosamente preparan la fuga.

La noche del 11 de febrero de 1880 huye junto a Melgarejo y Gavino en una balsa construida de troncos por ellos mismos, bajando las aguas impetuosas del Collón Cura y del Limay luego.

Navegan de noche y esconden la balsa de día, el día 18 deben abandonarla porque el terrible cansancio no les permitía manejarla. El 19 llegan a la Confluencia del Río Limay con el Neuquén, exhaustos, en el límite de sus fuerzas, hambrientos y heridos. Allí los auxilia la guardia del fortín 1ra. División que esa misma tarde se desplazaba a Choele Choel. Si hubieran llegado unas horas más tarde no habrían encontrado nada salvo una muerte segura.

El Perito escribe a su amigo Francisco Bovio el siguiente telegrama militar oficial:

"Me apresuro a comunicarte la grata nueva que esperas. Ayer tarde llegué a este punto habiendo podido alcanzar por la mañana al fortín Primera División en la Confluencia del Limay y el Neuquén.
Nunca he hecho esploración más hermosa pero tampoco más desgraciada. Mi informe al Gobierno desde Tecka es pálido al lado de la espléndida región inmediata a Nahuel Huapi al Sur. No caí prisionero en pelea; fui engañado hábilmente y el deseo de continuar el reconocimiento de cierta parte del territorio me hizo caer en el lazo tendido por Shaihueque. Juzgado primeramente en la Junta de Guerra "Quem-quem-treu" el tres del corriente y condenado después por el adivino a ser abierto vivo, para ofrecer mi corazón a Dios, pude fugar con mis compañeros el 11 a la noche después de habernos librado de ser asesinados el 9 en la gran orgía. En la balsa que construimos durante dos noches... descendimos el Collón Curá y el Limay durante seis noches y seis días por entre saltos y remolinos, hasta el diez y ocho a las cuatro de la tarde en que abandonamos la balsa salvadora por no traer ya fuerzas para dirigirla; estenuados de cansancio y hambre, caminamos a pie hasta ayer temprano, en que fuimos auxiliados por la guardia del fortín 1era División. He salvado la bandera, mi diario y algunos instrumentos excepto el teodolito que no pude traer por su gran peso. Estoy algo maltratado en las piernas por el penoso camino a pie, descalzo, el calor y las lastimaduras causadas por las ramas y piedras, pero mañana continúo a Patagones desde donde pasaré inmediatamente a Buenos Aires a informar al Gobierno sobre esta parte de mi esploración y sobre los sucesos que se desarrollan en la región habitada por los indios sublevados. No te escribo porque espero llegar al mismo tiempo que las cartas. Los abrazo hasta entonces. Avisa a los hermanos y hermanas."

Francisco P. Moreno.
Choele Choel, febrero 20/1880.

Luego de unos días se encontró con Bovio quien le anticipó que corrían malas noticias: el gobierno estaba descontento.

El teniente coronel Fernández Oro le dijo:

- Ha sido Ud. destituido.

- ¿Y porqué razón?- preguntó el Perito Moreno.

- Parece que Ud. no ha cumplido con su deber...

Por Héctor Gugliermo

Fuente: "Los viajes del Perito Moreno" por Marta Cichero



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