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“Los unos y los otros”

Accesos públicos. Accesos restringidos. Alambrados. Abusos y Amenazas

Hace ya, más de una década que administramos flyfishing-argentina. Desde hace un par de años notamos, no sin sorpresa, una manifiesta reticencia a la publicación de notas por parte de nuestros lectores.

Se hicieron muchas conjeturas y fue entonces que intentamos cubrir el faltante con informes realizados por nosotros mismos, la primera impresión al comentar sobre algún remoto lugar en donde habíamos realizado una buena pesca, fue la de comprobar que a partir del informe, el lugar indefectiblemente se convertía en una romería.

Tal es el caso, de la nota en donde Héctor habla sobre nunca subestimar un pequeño río truchero, pasaron pocos meses y fuimos testigos del arribo de hermosas camionetas 4x4, con su preciada carga de turistas pescadores, guiados por eximios profesionales de la pesca con mosca. Como consecuencia el lugar nunca volvería a ser lo que era.

Con todo lo que significa la presión de pescadores en ambientes tan frágiles, hicieron que tuviésemos que redoblar nuestros esfuerzos en la búsqueda de nuevos santuarios, fue entonces, que nosotros mismos intentamos reservar los destinos y allí caímos en la cuenta de la problemática que estábamos viviendo como editores del sitio web.

Del sitio web que durante años se cansó de dar datos precisos y concretos sobre destinos, técnicas y ayuda para acceder a los mismos y repetir la experiencia de una excelente jornada de pesca.

En ese mismo tiempo fuimos espectadores de las limitaciones de acceso a ríos, lagos y arroyos. Supimos de los reclamos por la apertura de los famosos accesos identificados según el código civil como "servidumbre de paso"

Por otro lado observamos horrorizados las amenazas de defender las propiedades privadas a punta de winchester por parte de los empleados de los tristemente célebres latifundistas patagónicos.

Los unos y los otros disputando en el mejor de los casos con innumerables razones.

Interminables charlas en los viajes por los sinuosos caminos de la meseta chubutense, observando los distintos comportamientos en donde el común es la actitud intransigente, la prepotencia, el desconocimiento de las reglas de juego y la carencia total de controles por parte del Estado.

Porque sin Estado, sin controles, sin leyes, sin premios ni castigos, estamos en el horno. Estamos en el lejano oeste en donde imperaba la ley del más fuerte y nada más. Y no estamos lejos, todos tienen razón y todos en alguna medida están equivocados.

Porque cuando algo no funciona por más reglamento, por más ministerios, secretarías, subsecretarías y direcciones. Por más personal, equipamiento y partidas presupuestarias, es evidente que algún engranaje del complicado aparato que intenta regular la actividad ha dejado de funcionar correctamente o bien la realidad ha superado en complejidad todo lo previsto y eso se nota.

Entonces observamos que la problemática lejos está del maltrato cotidiano que ejercemos contra el resto, reclamamos auxilio en la ruta, despotricamos contra la falta de solidaridad y cuando se nos pregunta si somos de auxiliar a los demás, nos argumentan que en la situación actual ni se les ocurre detenerse por ningún modo. Entonces sin notar la incoherencia de sus dichos, siguen reclamando como si tal fuese.

Abusamos de todo lo que nos rodea bajo la premisa de que como es un recurso, allí está a mi disposición y solo cabe tomarlo y hacer con él lo que se me antoje, actuando de manera desaprensiva, aprovechando entrar ante la falta de candado y por supuesto no volver para cerrar la tranquera, total ya nos vamos y nadie vendrá tras nosotros para reclamar que dejamos tirada la basura, el fogón a medias de apagar y todo lo que uno se imagina.

Y seguimos reclamando, por accesos, por privacidad, por justicia, por controles, por libertad. Comencemos entendiendo que educación es algo más que un elegante diploma colgado en el coqueto estudio en donde realizamos los negocios.

La falta de respeto y de consideración por los otros, es cada vez más evidente, si realmente queremos remediar este cortocircuito habrá que ampliar la convocatoria para sostener el ecosistema para las futuras generaciones.

Una vez dije " nos cuesta ver más allá de nuestros tipets "
Otra vez digo " hagamos el intento "
Hasta la próxima temporada

Horacio Eliseo Galván
Staff de flyfishing-argentina.com

 




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