Acceso Premium

    Usuario:
    Contraseña:

Inicio
Días dorados

Como sabemos las especies cazadoras que habitan las aguas de la cuenca del río Paraná, presentan mayor actividad en los meses más calientes.

 

Ese es el momento donde uno de los mayores sueños de un mosquero puede hacerse realidad: el tener un mano a mano con el tigre del río, el espectacular DORADO; pero caprichosamente muchos dejan postergado este tipo de excursiones para cuando se termina la temporada truchera, esto muchas veces ocasiona el fracaso de la salida y por lógica en vez de reconocer nuestro propio yerro se lo adjudicamos a la mala fortuna o al lugar que no posee peces, cuando en realidad es el pescador quien provoca la desilusión a tal punto que como muchas veces escuche que la pesca del dorado con mosca es casi imposible.

Otros de los factores determinante para los intentos de fly en el litoral es el grado de claridad de las aguas, lo que con la simple prueba de hundir nuestra mano en el agua nos dará la pauta si es optimo o no, se considera que si vemos la mano a unos 10cm de la superficie ya es suficiente para que nuestro señuelo tenga las chances de tentar algún pez, por supuesto que cuando no estamos en contacto con el río lo ideal es que el conocedor de la zona nos anticipe las condiciones para minimizar los riesgos de fracaso, lo que provoca la turbidez por lo general son las grandes lluvias caídas en el norte de nuestro país o bien el ingreso de agua por la cuenca del río Pilcomayo que al arrastrar gran cantidad de sedimentos tiñen las aguas a tal punto que la visibilidad es cero, por lo general esto ocurre en los meses de enero o febrero prolongándose por un par de meses, si bien ante tal situación es prácticamente imposible lograr un pique existen lugares con las denominadas "aguas negras" que no son otra cosa que las salidas de lagunas que por medio de la vegetación filtran las aguas dándoles un color y una claridad particular, son estos los lugares donde los dorados prefieren acechar a sus víctimas.

Si tomamos los factores antes mencionados, en estos momentos lo lógico sería quedarnos tranquilos sentados al lado de un hogar diseñando moscas para la temporada, pero muchas veces la naturaleza no entiende de lógicas, es así que en estos momentos debido a la marcada bajante en la cuenca hace que las correderas se vistan de dorados.

Fue a mediados de junio cuando unos mosqueros de Buenos Aires se comunicaron conmigo para programar una salida, unos días antes había estado con gente de Córdoba con muy buena pesca pero el clima había cambiado mucho y realmente en Santa Fe el frío se estaba haciendo sentir, cosa que atentaba en contra para la pesca; sin que este factor les importara demasiado decidieron concretar la salida.

El día realmente era de lo peor: llovizna, viento, y un frío muy intenso hacían presagiar un fracaso inminente, pero las ganas de pescar y la ansiedad que provocan los preparativos hizo que nada importara.

Con tan marcada bajante mi idea era buscar los dorados sobre el mismo río Paraná ya que casi todas las especies buscan refugiarse en las partes mas profundas, pero al llegar a la boca sobre el Paraná el viento sur provocaba un oleaje que hacía peligrar la embarcación por lo que decidí navegar por adentro de las islas para minimizar el temporal, hasta ese momento todo era sufrimiento y aun ni siquiera habíamos mojado las moscas, pero el deseo de pescar nos hacía seguir adelante. Después de cruzar la última laguna a paso de hombre y con el motor levantado para no vararnos, llegamos al lugar elegido, este es un sistema que nace sobre el río Paraná y después de recorrer unos 2000 metros vuelca sus aguas a una gran laguna en su recorrido se encuentran un gran numero de correderas por lo que es unos mis lugares favoritos ya que sin desplazarnos mucho tiene un gran numero de alternativas para los intentos, paramos sobre la primera corredera y si bien no se veía actividad tenía fe que pudiéramos lograr algún pique, nos tomamos el tiempo para armar los equipos que por las condiciones climáticas nos inclinamos por los pesados cañas 8 y cola de hundimiento rápido.

Mientras terminábamos de armar los equipos un par de saltos hizo que la ansiedad se multiplicara, rápidamente nos distribuimos y empezamos a castear, solo bastó un par de intentos para que tras una corta deriva de la mosca mientras buscaba profundizar un brutal ataque tenso la cola y tras un cañazo certero el doradillo mostró su hermosa silueta en un acrobático salto. Toda la crudeza del tiempo parecía no hacernos mella, realmente no lo podía creer con todo en contra estábamos viviendo unos de los mejores días pesca fue así que durante algo más de una hora tuvimos unos 12 piques, luego se corto y decidí cambiar de ubicación, llegamos a un lugar donde el arroyo forma un pequeño delta provocando 5 correderas diferentes, nos anclamos y esperamos unos minutos para que tranquilizara un poco el lugar de la bulla del motor, no hizo falta que pasara mucho tiempo para presenciar en verdadero espectáculo: los dorados atacaban una y otra vez los cardúmenes de mojarras, a punto tal que no sabíamos por donde empezar a castear, el mejor momento cuando dos cañas acusaron piques concretando un doblete en simultáneo, lo increíble fue cuando estaban a unos 5 metros de la lanchas los dorados empezaron a nadar uno pegado al otro , era como un nado sincronizado, si bien temíamos que se enredaran, por suerte no paso y hasta saltaron al mismo tiempo como dos delfines, en mis años de pesca nunca había visto algo así, este instante quedó grabado en mi retina como uno de los momentos más lindos vividos en la pesca.

Las moscas eran todas efectivas las tipos deceiver, andinos, y hasta las zonker dieron muy buen resultado, pero hubo una que se llevo los laureles: es una combinación un poco de todo el cuerpo deceiver con una cabeza muddler combinando ciervo con muflón, lo interesante de esta mosca es que conserva el volumen y las vibraciones de una cabeza muddler pero el muflón hace que se hunda con mayor facilidad y velocidad.

Totalmente satisfechos por haber vivido una jornada soñada regresamos llenos de vivencias inolvidables, pero surgió el interés si solo fue obra del destino o bien los dorados estaban estables en la zona cosa que para la altura del año es muy difícil. Sin dudarlo programe una salida dejando transcurrir unos días para estudiar el movimiento de los peces, esta vez me acompañaron amigos que son nuevos en el mundo de la pesca con mosca y considere que era una buena oportunidad para poner a prueba los conocimientos asimilados en el curso.

Cargados por una cuota extra por ser la primera vez que iban a intentar la pesca con mosca, nos dirigimos al lugar, al llegar igual a la vez anterior no se veía actividad, por supuesto las cargadas no tardaron en llegar pero por suerte los dorados tampoco se hicieron rogar poco a poco la actividad empezó a darle color al día, si bien la jornada se presentaba con un hermoso día de sol el frío también se hacía sentir, pero los dorados parecían no notarlo, es común que cuando la temperatura del agua baja mucho el dorado no presente tanta vitalidad como la que mostraban, en definitiva, la razón de tal actividad tenia sentido: con la bajante tan marcada la corredera era el lugar predilecto de los dorados para sus andanzas. Después de divertirnos a lo grande me surgió el interés de visitar los alrededores para confirmar la presencia de los dorados en la zona o si bien era el único lugar donde encontrarlos, busque en par de correderas sobre el Paraná sin tener suerte hasta que en unos palos sumergidos en una bahía me pareció haber visto algunos movimientos, no me equivoque apenas la mosca toco el agua el ataque fue inmediato, la pelea se magnificó debido a que tenia que tratar de amortiguar la corrida evitando que ganará los palos que con astucia utilizaría para zafar del anzuelo, por suerte pude ganar la pulseada pero sería la única ya que clavamos 5 dorados más sin poder hacer nada, era casi imposible evitar el corte del tipet al rozar en los troncos, no siempre se sale ganador después de todo, de todas maneras estábamos realmente felices de haber tenido unos hermosos días dorados.

por Mario D'andrea




Artículo Relacionados
Sueño dorado
La pesca con mosca en el mundo ha evolucionado notoriamente en la última década,
Dorados y algo más
Aproximadamente a mediados del mes de marzo decidí llamar por teléfono a Goya, Corrientes

Categorías

Buscador




 
pelea y saltos, el dorado nunca se da por vencido
pelea y saltos, el dorado nunca se da por vencido
típica captura de la zona, aunque siempre se deben esperar tamaños mayores
típica captura de la zona, aunque siempre se deben esperar tamaños mayores
la mosca más rendidora
la mosca más rendidora