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Pescando streamers

Hace unos cuantos años cuando me inicié como pescador de mosca, los streamers reinaban supremos. Era el tiempo de las Blondes, Marabou Muddlers, Spuddlers y tantos otros streamers hoy posiblemente herrumbrados en algún rincón de nuestras cajas.

 

Por esos no tan lejanos tiempos, verdaderos cultores de los streamers lograron sacar con ellos truchas que hoy son casi un sueño, y lo hacían no solo porque las truchas grandes eran frecuentes, realmente conocían el arte en el uso de los streamers; la semilla plantada por el conocido Joe Brooks germinó en el terreno adecuado.

Durante décadas Argentina fue la Meca para pescadores del mundo entero, cuyo sueño era sacar una trucha excepcional; los streamers fueron los artífices que hicieran realidad muchos de esos sueños. Aún hoy en día -con muchas menos truchas de gran porte que antaño- este tipo de moscas sigue llevándose las palmas a la hora de tentar a las grandes. Todavía recuerdo como si me hubiera sucedido ayer, el Bebe Anchorena mostrándome como pescar la zona de la Boca del Chimehuín. Con una Platinum Blonde en la punta de mi leader, parados sobre la piedra de los 11, me regaló un par de truquitos como el Reel Inn, que sigo empleando cada vez que pesco con streamers.

El Sur que recuerdo tenía una magia muy diferente a la actual, la inmensidad y soledad de los ambientes todavía intacta impresionaba fuertemente nuestros sentidos. Y la vista de un buen streamer anudado a nuestro leader, sumado a la promesa casi segura de una trucha estupenda, nos mantenía horas y horas envueltos en un clima muy difícil de repetir hoy. Lamentablemente de los peces grandes ya casi nos va quedando el recuerdo. Muchos -entre los cuales me incluyo- tenemos parte de culpa por no darnos cuenta antes, cuánto más importante es el clima previo al pique y su logro, que el efímero placer que brinda un pescado después de muerto.

En el Boletín Mosquero del Otoño de 1996, se publicó parte del registro de capturas de la Hostería Chimehuín. al repasarlo nos damos cuenta de lo efectivo que son los streamers con las truchas grandes, y la calidad que tenía la pesca hace poco más de 20 años. Recuperar el pasado para que todos puedan experimentar lo que yo sentí, cuando a los 14 años lancé por primera vez una streamers en el Chimehuín, es tarea de todos. Si cada uno suma su grano de arena devolviendo los peces, sobre todo los de buen tamaño, pronto podremos volver a enfrentarnos a diario con esas truchas que forman parte importante en los sueños de cada pescador. Paralelamente con la disminución de las truchas grandes, el arte de pescar streamers, enfocado principalmente en estas truchas, fue cediendo terreno entre dos modalidades muy efectivas para peces medianos y chicos. Las Secas y las Ninfas.

Poco a poco los pescadores comenzaron a creer que los streamers sólo son de utilidad al comienzo de la temporada cuando las aguas corren altas, o cuando los insectos acuáticos no están presentes. Esto constituye un gran error, los streamers no son moscas sólo para principiantes. Un conocimiento y uso correcto de los streamers a lo largo de la temporada nos será de gran utilidad cuando las otras técnicas fallen. Sucede que tanto la pesca de streamers, como las secas y ninfas son modalidades que han alcanzado elevados niveles de especialización. Esto hace que sea complicado dominar las tres y muchos pescadores se inclinan hacia una de estas técnicas, ya sea por placer o por no poder dominar todas ante la falta de tiempo.

Pescar eficientemente un streamer depende de nuestro conocimiento del medio y los peces que lo habitan. ¿Cuántos usan streamers en los ríos del sur sin saber qué clase de peces forrajeros hay?. Ya es hora de que comencemos a pensar y diseñar moscas y estrategias para imitar alevinos de puyenes, bagres, percas, pejerreyes y otros forrajeros presentes en nuestras aguas. Cuado pescamos confiadamente un sculpin es importante recordar que no hay esos peces en Argentina, lo que estamos imitando son bagres de torrente (Hatcheria macraei), alevinos de perca (Percichtys sp.), o por qué no, cangrejos pancora (Aegla sp.). Todos estos actúan y se ven diferentes a los verdaderos sculpins del Hemisferio Norte, por lo que posiblemente tenemos que alterar tanto el diseño de nuestras moscas como la forma de pescarlas si queremos tomar la cosa con seriedad. Al mismo tiempo cada uno de nuestros forrajeros, bagres, pejerreyes, puyenes o percas se comportan de maneras totalmente diferentes, lo cual abre un amplio terreno para experimentar modelos de moscas y formas de pescarlas.

Viendo nadar a los bagrecitos por la noche, cerca de la orilla con la ayuda de una luz, me ha dado muchas respuestas sobre la efectividad de algunas moscas como las Woolly Buggers, Marabou Muddlers y Blondes. Las pancoras -si bien son crustáceos- despliegan al nadar habilidades de alevinos. No dudo que varios streamers son tomados por las truchas creyendo que son pancoras, langostas o ninfas grandes, especialmente los Buggers y los de cabeza Muddler, dependiendo de la forma en que son usadas. Habrán notado que me refiero a Bucktails y Muddlers como streamers. Tal como expresó Jorge Calandra en su conferencia sobre el tema, todos son streamers con diferentes materiales en el ala, por lo que a los fines prácticos de la pesca no conviene dividirlos demasiado.

La afección por los insectos que muestran las truchas puede inducirnos a ideas no siempre correctas. Los peces forrajeros y pequeñas truchas, aunque no nos demos cuenta, forman parte de la dieta, por ésto el uso adecuado de los streamers puede completar la estrategia de cada día de pesca. Presentar de manera eficiente un streamer no es algo muy complicado; lo que sí tenemos que hacer, es estudiar detenidamente los comportamientos de los peces chicos. Tanto cuando están tranquilos como cuando son atacados; al mismo tiempo las reacciones del atacante son importantes para decidir cómo actuar. Prestando atención a todo esto no tendremos problemas en diseñar o elegir los streamers y pescarlos eficientemente.

Los peces chicos permanentemente están buscando comida, a tiempo que se mantienen bien alertas por si aparece el peligro. Siempre los encontraremos en las inmediaciones de algún tipo de escondite, donde las truchas mayores no puedan entrar. Las aguas bajas son lugares donde vemos alevinos; los troncos, rocas y vegetación son sitios también visitados. Cada vez que cerca de estos escondites ubiquemos zonas donde pueda esconderse al acecho una trucha grande, las posibilidades de haber dado con un buen apostadero aumentan. Los streamers tienen que ser pescados cubriendo la mayor cantidad de agua posible, no solo en las partes hondas como generalmente acostumbramos, los alevinos no abundan allí. Las partes bajas del río son áreas de primera para tirar streamers, y mientras la profundidad cubra el lomo de una trucha, podemos asegurar que vale la pena intentar. Cuántos se habrán sorprendido ante la ola de una trucha grande, asustada por nuestro descuidado paso por las aguas bajas.

Las truchas grandes esperan a cubierto que los peces pequeños cometan un error mientras buscan su alimento; nuestro objetivo como pescadores de streamers es imitar un pescadito en actitud vulnerable; ya sea porque ha incursionado más de la cuenta o porque se halla herido o enfermo y no puede mantenerse en un lugar seguro. La mejor forma de mostrar streamer a las truchas es lógicamente de costado, de esta manera éstas tienen una visión completa del streamer, y todas las características del mismo están a la vista, invitando al ataque. Es importante hacer notar que en la mayoría de ellos, la trucha grande (y demás peces de presa) toma a los peces chicos de costado, para luego, con un rápido movimiento de sus fauces darlos vuelta y tragarlos por la cabeza. Muchas veces en mi trabajo de guía me ha tocado ver a truchas marrones (mayormente) atacar a otras truchas que se encontraban prendidas en una mosca. Siempre la trucha chica termina mordida brutalmente por el medio por la grande, que sacude la cabeza para atontarla y poder darle la vuelta para tragarla de cabeza sin que escape. Esto significa que las grandes esperan hasta que ven claramente el flanco de las presas, y en ese momento deciden si la atacan o no.

Pescando en lagos con streamers desde un bote, podemos ver claramente como las truchas siguen al streamer y para morderlo lo rodean atacándolo por el flanco, es muy raro que lo hagan directamente de atrás. Todo esto nos indica la regla básica para los streamers: emplear todos los medios para presentar nuestras moscas de lado, facilitándole a la trucha su ataque. Si no lo hacemos, la trucha tiene que moverse para tomar posición y las posibilidades que rechace totalmente al streamer aumentan mucho.

La técnica más elemental para pescar un streamer es castear atravesando la corriente permitiendo que el streamer describa un arco hacia nuestra posición, manteniendo la línea fija sin recoger. Podemos activar la mosca en aguas muy lentas con movimientos de la punta de la caña o cambiando el ángulo de tiro, pero sin usar la mano izquierda demasiado. Esta técnica simula un alevino que cruza la corriente descuidadamente. Esta sencilla técnica tiene sus refinamientos que incluyen el reposicionamiento de la línea alterada por las corrientes, el ángulo de tiro y el tipo de línea, y mosca. No es simplemente tirar el streamer y esperar que de vuelta sin hacer nada. Generalmente el mosquero lanza a través de una corriente rápida, poniendo el streamer en aguas más lentas. Inmediatamente esto produce una curva en la línea que desplaza el leader y consecuentemente el streamer que comienza a navegar río abajo, presentando la cabeza en vez del flanco a las truchas. En este caso un "mend" río arriba cada vez que se forma la molesta panza, corrige la posición de la mosca que vuelve a nadar de costado.

En una situación diferente, puede que tiremos sobre una corriente lenta, poniendo la mosca en aguas más veloces. La línea entre el pescador y la mosca se queda atrás, adelantándose el leader y el streamer. La mosca empieza a nadar apuntando con la cabeza río arriba, mostrando la cola a las truchas. Aquí el "mend" lo hacemos río abajo, volviendo de esta manera el streamer a nadar correctamente.

Evidentemente para poder efectuar las dos correcciones anteriores tendremos que usar una línea flotante. De las hundidas nos ocuparemos también, pero más adelante.

Al lanzar, el ángulo que le damos a la línea sobre la corriente depende de la velocidad de las aguas; nuestro objetivo es que el streamer nade lo más posible de costado, a una velocidad tentadora. Esta velocidad no siempre es la misma, hay truchas que prefieren un streamer nadando lentamente y otras que se inclinan por otro que escapa a mil. Tendremos que probar por lo tanto diferentes águlos tanto inclinando el tiro aguas arriba, a través o río abajo, haciendo "mends" para mantener la mosca de lado. Esto no quiere decir que podamos hacerlo de costado a lo largo de todo un recorrido, pero por lo menos tenemos que ponerlo de esa manera en el lugar más prometedor dentro del trayecto. La única manera es experimentar con diferentes ángulos de tiro y distintas posiciones nuestras en el río.

No hay que ser holgazanes y movernos siempre en busca de un lugar que nos facilite el trabajo de la mosca. Tirar desde lejos es la mejor manera de arruinar un lugar; el streamer no puede ser corregido, y si pasa mal varias veces las truchas se alarman y ya no lo tomarán por más que tiremos un siglo.

Posiblemente antes de entrar a técnicas para streamers convenga comentar algunas cositas salteadas que han demostrado ser importantes a lo largo del tiempo.

La preferencia de las truchas grandes por atacar peces pequeños en problemas es algo que habrá experimentado la gran mayoría. Una de las características de los pececillos que están muriendo son los exagerados movimientos de los opérculos, mostrando claramente el rojo de las agallas. Por lo tanto, incorporar algo de rojo en nuestros streamers es mucho más importante de lo que parece y no es sencillamente un mero detalle cosmético. Por lo tanto cuando atemos, incluir un poco de rojo en la barba o cola de los streamers puede lograr que este simule mejor a un pescadito sangrando o cercano a su muerte.

Lastrar un streamer excesivamente en el cuerpo arruina su movimiento en el agua, lo torna pesado, torpe y poco convincente. Siempre es preferible lastrar el leader para que nuestros streamers reaccionen a las pequeñas corrientes ágilmente y esto sólo se logra con un streamer liviano y el lastre colocado en el leader en diferentes sectores, según la acción que busquemos en el streamer. Si estamos empleando un pseudo streamer como la Wooly Bugger y lastramos con un plomito redondo en el nudo obtendremos un funcionamiento similar al de un "jig", terriblemente eficaz en algunos lugares como pozones profundos y lagos.

El tamaño de los streamers es otro tema en el cual los pescadores tienden a ser demasiado descuidados. Muy pocos llevan en sus cajas streamers menores a 6. Más de una vez los micro streamers 8, 10 y 12, me han salvado el día sobre todo en los lugares muy trajinados donde el uso intensivo de streamers grandes ha tornado a las truchas resistentes a ellos. En estos casos un pequeño y delicado streamer suele ser la solución. Todavía recuerdo una pesca en un lago Chileno con Coco Funes y la banda, donde nos cansamos de sacar arco iris hasta de 6 kilos con un streamer del 14, atado con tres pelos locos amarillos y negros. La experiencia de ese día me ha servido mucho en todos estos años, y no solo con truchas.

DERIVA NATURAL

En el Boletín anterior comenzamos con una técnica básica para pescar streamers sin utilizar la mano izquierda para cobrar línea, algo muy similar al método empleado para pescar las tradicionales "wets". La corriente casi siempre es suficiente para impartir vida al streamer y solo tenemos que vigilar un par de cosas. Primero que el streamer no nade excesivamente rápido y salte por la superficie. Si esto sucede es porque estamos tirando muy a través de una corriente fuerte y la solución es inclinar el tiro río abajo y realizar los mends correspondientes, si hiciera falta. Si el agua es muy lenta puede que no imparta vida al streamer y nos obligará a mover la punta de la caña para darle movimientos a la mosca. Otra forma es tirar a propósito a través para que la corriente curve la línea y acelere la mosca o hacer mends para ganar tensión en la línea, en vez de atenuarla.

Sencillamente si hacemos un mend corriente arriba frenamos la mosca y si hacemos un mend corriente abajo la aceleramos siempre que la corriente más pronunciada esté entre nosotros y la mosca. Si la mosca está en la corriente fuerte es al revés, un mend aguas arriba acelera la mosca y uno aguas abajo la retarda. Por supuesto que esto solo es un indicativo general, ya que múltiples corrientes no siempre evidentes a simple vista pueden hacer que el streamer se comporte de forma bien diferente, por lo que hay que estar bien atentos al movimiento del mismo. Siempre estudiemos los pescaditos del río, ellos nos mostrarán como pescar los streamers y como diseñarlos.

En la técnica anterior y en la gran mayoría es fundamental que la punta de la caña vaya siguiendo el recorrido de la línea y la supuesta posición del streamer. Tenemos que mantener un delicado contacto con la mosca y si lo hacemos bien prácticamente es como si la estuviéramos viendo bajo el agua y nos daremos cuenta de inmediato si el streamer está nadando bien o no. En mi caso es curioso pero logro concentrarme tanto que casi puedo presentir el pique, aunque no voy a intentar explicar esto pues es un sexto sentido que se desarrolla con tiempo y mucha práctica.

La técnica de línea fija tiene varias aplicaciones, tal vez la fundamental sea cubrir la mayor cantidad de agua posible sin descuidar ningún punto, fundamental cuando ignoramos donde se hallan las truchas. Simplemente vamos colocando un tiro tras otro con una mínima diferencia, digamos un metro a lo más, y cubrimos con los arcos que describe nadando el streamer la mayor cantidad de agua. Es aconsejable al final de cada arco y antes de lanzar nuevamente dejar el streamer inmóvil moviéndolo un poquito con la caña, luego lo subimos río arriba un metro y lo dejamos bajar muerto ese metro antes de recogerlo nuevamente para finalmente lanzar de final de cada lance me ha dado muy buenas truchas y varios cortes violentos ante los cuales solo pude mascullar alguna palabrita de la Real Academia.

USANDO LA MANO IZQUIERDA O MANO DE LA LINEA

En la técnica anterior prácticante no empleamos la mano izquierda, de hecho muchas veces mantenemos la línea con la misma mano que empuña la caña hasta el momento del pique. Como movemos la mosca con la caña y no con la izquierda, esta permanece poco activa salvo en el lanzamiento. Sin embargo, no siempre la técnica de la deriva natural da la respuesta adecuada. Supongamos que estamos pescando un lago: ya no habrá corriente que mueva al streamer y solo la mano que no empuña la caña podrá encargarse de hacerlo. Como veremos, hay varias formas en que la mano que maneja la línea (izquierda en los diestros y derecha en los zurdos) puede dar vida a la mosca.

La primera y de mayor antigüedad es lo que conocemos de los viejos pescadores de húmedas como "hand-twist" (giro de la mano). Consiste en manipular la línea recogiéndola de tal manera que vayamos formando dentro de la palma figuras de ocho, soltando el excedente que se acumula, solo dejando dentro de la palma los últimos ochos que formamos. Como los ochos que vamos formando no son más largos que el ancho de la mano que recoge, se produce un movimiento rítmico pero lento de la mosca siendo una técnica muy útil para imitar organismos lentos o peces comiendo en el fondo. Las fontinalis en los lagos son particularmente susceptibles a esta forma de recuperar los streamers que vienen levantando polvito, también cuando pescamos desde botes o pozones muy lentos de ríos, o simplemente cuando dejamos la línea ir río abajo contra una barda o bajo las ramas y la traemos lentamente río arriba porque no nos queda otra opción de lanzamiento.

La forma más eficiente de cubrir un agua lenta es tirar formando un abanico de izquierda a derecha o viceversa colocando cada tiro más o menos un metro a derecha o izquierda del anterior hasta cubrir un semicírculo completo. Comenzaremos con un semicírculo de radio corto para ir formando semicírculos cada vez más amplios hasta llegar a nuestro límite de alcance. Es importante ser prolijos y evitar tirar a cualquier lado variando continuamente la distancia, tenemos que progresar de corto a largo paulatinamente, o no cubriremos adecuadamente el lugar. Hay momentos en que ya no deseamos recoger un streamer lentamente sino que necesitamos velocidad y movimientos erráticos que simulen el pánico de los alevinos atacados o en fuga.

Para esto sujetamos a la línea suavemente contra el corcho con el dedo medio o índice de la mano que tiene la caña y con la otra mano damos vida a la mosca mediante una serie de tirones hacia abajo de la mano de la caña deslizando la línea entre los dedos de la mano que empuña la caña. Nunca tenemos que tomar la línea por encima de la mano de la caña para mover la mosca: perderíamos el control ya que tendríamos que soltar la línea de la mano de la caña, bajar la otra mano con la línea y volverla a tomar con la mano de la caña, proceso sumamente ineficiente aunque bastante común de ver.

Los tirones pueden variar desde unos pocos centímetros hasta lo que nos permita la extensión del brazo hacia atrás, y la velocidad de estos tirones tiene variaciones infinitas . Lo fundamental es alterar continuamente el ritmo, largo y velocidad de los tirones hasta dar con la preferencia de los peces, que no siempre es la misma por lo que no podemos dar nada por sentado. Lo que si es definitivo es que si recuperamos nuestros streamers siempre igual, estaremos dejando de lado un millón de posibilidades. Me ha tocado actuar sobre peces tan veloces que me obligaban a ponerme la caña bajo el brazo y traer el streamer a mil con las dos manos ya que de otra manera ni se interesaban por la mosca.

Un dato que hace al tema es el siguiente: si una trucha grande sigue al streamer, no es conveniente frenar el mismo, lo mejor es acelerar un poco y si la trucha acelera , acelerar más. Si paramos la mosca casi seguro que la trucha tomará las de Villadiego, asustada de una presa que en vez de huir presa del pánico se detiene a enfrentarla, cosa que en la naturaleza, no sucede.

USO DE LA CAÑA Y MANO AL MISMO TIEMPO

Podemos lograr un efecto muy atractivo en el trabajo de los streamers si empleamos la caña y la mano de la línea en conjunto. Tenemos dos posibilidades: dando un tironcito con la punta de la caña luego que movimos el streamer con la mano que maneja la línea, con lo que logramos un ritmo de contrapunto en la mosca, o bien tirando con la mano y la caña al mismo tiempo, lo que le da un movimiento al streamer mucho más frenético que el anterior o el logrado si empleamos solo tirones de la mano. Estas técnicas son altamente efectivas con streamers grandes sobre todo porque no le damos a la trucha tiempo para estudiarlos demasiado, lo que suele resultar positivo en las aguas lentas.

Vale la pena destacar que si estamos pescando aguas rápidas o fuertes, la velocidad de la misma tiene que ser tomada en cuenta al mover la mosca, ya que la corriente sumará movimiento a la mosca no siendo necesario emplear una técnicas tan agresiva y el usarla puede ser contraproducente. Incluso con el voraz dorado en aguas rápidas una deriva totalmente natural sin más movimiento en el streamer que el otorgado por las aguas, ha sido altamente efectiva.

STREAMERS RIO ARRIBA

Hace bastante tiempo, cuando el Collón Cura todavía no había cambiado por la represa, usé por primera vez streamers aguas arriba, como si se tratara de ninfas. La intención era imitar bagrecitos o pancoras derivando lentamente lo más cercanos al fondo posible, para lo cual utilizaba un shooting taper 6 de densidad IV con amnesia de 20 libras, leaders cortos u unas Marabou Muddlers color verde oliva con toques de naranja viejo recién salidas del horno. Los resultados fueron sorprendentes y desde entonces empleo esta técnica a menudo.

Conviene el uso de un shooting taper con amnesia en vez de líneas convencionales, porque es muy fácil separar el amnesia del agua y mantenerlo levantado, dejando solo el shooting hundido siguiendo con la caña, manteniendo un mínimo de tensión para sentir los piques que generalmente se manifiestan como una frenada o cambio en el derivar del shooting. Si no hay demasiada profundidad, una línea flotante y leader largo cumplen la misma función.

Seguramente vamos a perder unas cuantas Muddler, pero vale la pena. He probado muchos streamers lanzándolos río arriba y dejándolos bajar como un pescadito muerto o en problemas. Los más efectivos siempre han sido los Muddlers, si bien hace bastante Malleo abajo saqué una marrón de casi 6 kilos con una Blonde amarilla y negra pescada de esta manera. Es muy importante mantener un mínimo de tensión en la línea recogiendo la que trae el agua con la mano y al mismo tiempo cuando la mosca pasa delante nuestro tenemos que acompañar con la caña para estar en la mejor posición para detectar el pique.

Esta variante de tirar los streamers río arriba y dejarlos venir a la velocidad de la corriente admite la posibilidad, en aguas relativamente lentas, de recoger la mosca velozmente y moverla aguas abajo a pesar de la corriente a favor. No es algo sencillo, ya que tenemos que mover la mosca más rápido que la corriente, y si el agua es rápida esto puede resultar sumamente complejo, pero da muy buenos resultados ante truchas acostumbradas a los métodos comunes. Paralelamente, es una buena estrategia para que nuestros streamers alcancen mucha profundidad, tanto con líneas flotantes como hundidas.

PESCADITOS HERIDOS O MORIBUNDOS

Todos habrán notado en cualquier ambiente de pesca lo poco que dura un alevino herido antes que se lo coman. Imitar el comportamiento de los peces heridos es un arma fundamental en manos de un buen pescador de streamers, muy pocos peces grandes pueden resistir un pececillo herido que pasa cerca de ellos, completamente impedido para escapar. Localizada una trucha grande tenemos que hacerle llegar el streamer y moverlo con tirones erráticos, de caña y mano, dejando a la corriente arrastrarlo de tanto en tanto, tal cual un pez herido que no logra mantener el balance.

Hay moscas especialmente adecuadas para imitar alevinos en problemas. Las Zonker con su cuerpo brillante y lomo de movedizo conejo son ideales para un trabajo errático, no así los streamers de pelo o plumas que se adecuan a recuperaciones tradicionales.

PESCADITOS ASUSTADOS

Las truchas importantes no son fáciles de ver, ni para nosotros ni para los desprevenidos alevinos que se aventuran fuera de la protección de las aguas bajas. Cuando un alevino se acerca a una trucha grande y se da cuenta solo le queda escapar lo más rápido posible hacia lugar seguro. Pescando streamers lo que hacemos es dejar derivar el mismo hasta que está cerca de la trucha o del lugar donde suponemos se halla una. En ese momento empezamos a recoger el streamer francamente rápido, usando la mano y la caña al mismo tiempo. Los resultados suelen ser electrizantes sobre todo en el río, donde algunas truchas hasta se han varado persiguiendo al streamer.

En lagos simplemente localizamos una trucha y lanzamos la mosca a un lugar no muy cerca de la misma, pero en el camino que está siguiendo. Dejamos que la mosca se hunda y que la trucha se acerque y solo entonces movemos el streamer rápidamente escapando de la trucha. Recordemos no frenar si esta lo sigue, aunque se nos acerque mucho. La experiencia indica que muchas veces toman la mosca al lado nuestro sin que nuestra presencia les importe (mientras no nos movamos demasiado). A veces la siguen sin tocarla en el primer intento y lo hacen en otro, pero si frenamos la mosca delante, se asustan de tal manera que rápidamente se convierten en humo.

Si quisiéramos describir cada posible variante para pescar un streamer necesitaríamos algunos cientos de Boletines y no es nuestra intención torturarlos más de lo necesario. Solo quiero recordar que la clave es un estudio detenido de las aguas y sus criaturas. En ellas encontraremos enseñanzas imposibles de reproducir en el papel donde solo arañamos la superficie. Cada lugar en cada momento nos dirá como pescarlo si nos concentramos verdaderamente y espero que todo lo que vamos mencionando les sirva de ayuda para lograr esta necesaria concentración

NdeR: esta nota fue publicada en dos partes en el boletín mosquero de la AAPM en 1996/97 

Marcelo Morales



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