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El porqué de la magia de las cañas de bambú

Desde tiempos inmemoriales el hombre dedicado a la caza debió de alguna manera u otra proveerse de sus alimentos,

 

y a medida de su evolución debió perfeccionar sus utensilios para lograr atrapar a su presa, que a su vez también evolucionaba en sus defensas.

Se conocen descripciones de sus técnicas gracias a que el hombre en su aprendizaje logro plasmarlas por medio de tablillas de arcilla, pergaminos, papiros, aun con cincel y maza dejo plasmada sus correrías en la roca.
Como se puede apreciar hay cuatro técnicas diferentes de captura y una de conservación de los alimentos, el pez en este caso.

La primera desplazándose en bote, y la caza con arpón, luego un hombre pescando con línea de mano, otro con caña y dos personas con una red, En la parte de atrás se puede apreciar a una persona trabajando quizás en el salado y luego ahumado.

La parte más interesante a mi modo de ver es el de la caña, cuya longitud de acuerdo a la altura del hombre no seria más que un metro cincuenta.

Cada vez que observo esta imagen me pregunto que técnica usaría, como sería su anzuelo, de que materiales estaría echa la línea.

La línea no se, pero posiblemente el anzuelo sería de cobre o bronce.

En la imagen se ve un anzuelo de paleta, fue encontrado en el río Támesis en Grays. Está en exhibición en el museo de Colchester. Edad estimada unos dos mil quinientos años.

Así a lo largo de la historia, el hombre fue desarrollando su habilidad con el propósito de poder lograr capturar a los peces.

Si bien es cierto que, ya a algún emperador romano le fue descrito la forma en que los habitantes de la antigua mesopotamia pescaban con un señuelo, al que fabricaban con plumas de cogote de gallo, y la forma en que imitando unos insectos característicos de la zona pescaban.

Después de eso aunque no hay mucha literatura respecto al tema pareciera que se pierde en algún lugar de la historia todo lo referente a la pesca.

Recién en el año 1425 Dame Juliana Berner (A Treatyse of Fisshynge wyth an Angle), en su libro The Boke of St. Albans, hace una descripción completa de todo lo referente a la pesca y especialmente como deporte.

Esta noble mujer en este libro posiblemente escrito en el año 1425, pero recién editado en 1496, enseña como construir una caña, construir una línea con cerdas de caballo (éstas deberían ser de yegua), enseña como teñir las cerdas, es algo que parece no tener limites las cosas que por propia iniciativa esta mujer podía hacer en esa época.

Como curiosidad, y a modo de información para todos los que conocemos el nudo barrilito, es uno de los nudos más famosos de la historia. En épocas modernas el señor Arthur Cove redescubre este nudo, y los señores F. Buller y H. Falkus en su libro Pike (Lucio) que fue editado en 1972, rastrearon la historia de este nudo de autor en autor a lo largo de los siglos, y ¿hasta donde llegaron ¿ pues hasta Dame Juliana Baner.

Luego aparece el Tratadito de Pesca, de un antiguo soldado Español, en su libro describe unas cuantas moscas húmedas (posiblemente las antecesoras de las famosas moscas Leonesas).

Basurto en este libro describe la forma de utilizar las moscas como así también las cañas de vara de avellano.

Pero desde ese momento pareciera que la edad media en su oscuridad devoró todo lo referente a información de las líneas, aparejos y cañas.

Recién a comienzos de 1800 comenzó a popularizarse las cañas de bambú, en un principio las utilizadas fueron bambú de la India, llamado bambú de Calcuta, luego descubrieron el famoso y actualmente utilizado bambú de Tonquin.

Si bien los ingleses fueron los primeros en fabricar las cañas de bambú refundido, de manos de artesanos americanos fue de donde salieron las mejores cañas.

Las primeras fueron cuadradas, se dice que con ellas se lograban lances espectaculares, hace muy poco tiempo se remato una de esas cañas por 15.000,00 dólares.

Luego incursionaron y aun hoy se fabrican cañas pentagonales de primerísima calidad, y se esgrime que las pentagonales poseen mejor performance que las hexagonales dado que cuando uno realiza un lance toda la fuerza se aplica sobre una arista y no sobre un lado como ocurre con las hexagonales.

Todo esto y aun más, fue lo que me apasionó con las cañas de bambú.

El día de hoy llevo construidas más de diez de ellas la gran mayoría las obsequie a mis amigos mas queridos y tengo en construcción varias más que también ya tienen dueño.

A mis cañas a todas les puse nombre de mujer, y a las últimas les he agregado una L que quiere decir Línea Violeta, este es el nombre de mi esposa y todas las cañas que llegue a fabricar en mi vida llevaran su nombre, ya que ella es La Mia Ragazza.

Soy un hombre que aparte de la pesca, también me apasiona la Formula uno, y cuando uno nombra un coche generalmente se refiere a el como El Lotus, El Mercedes, El Mac Laren, El Benneton y demás, pero cuando uno ve y admira ese famoso coche rojo con el Cabalino Rampante se refiere a el como La Ferrari, ella es una dama, el sonido que produce su motor es diferente a todos los demás, es un sonido dulce y angelical.

La caña de bambú es la Ferrari de las cañas, no hay nada que se le parezca, ni el grafito de última generación con sus millones de módulos logra transmitir a la mano del pescador la sensación de poseer La Mia Ragazza.

Ella necesita que se la comprenda y se la mime, con cuidados especiales, jamás se la debe forzar, no se le deben pedir lances de distancias enormes, no, ella fue diseñada para cosas delicadas, como presentar una Adams, allí debajo de aquellas ramas donde un pez esta subiendo a una minúscula eclosión, teniendo el cuidado de dar el cañazo, una vez a la izquierda y en el próximo a la derecha para que no sufra.

Y cuando uno llega a casa, una última limpieza, después de una tarde apasionada, es como si miráramos a nuestra dama, despidiéndonos.

por Alberto Usman



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