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Flotada en el Rivadavia

Hablar del Parque Nacional los Alerces es mencionar uno de los más hermosos Parques de la Argentina.

 

Está formado por una cantidad de lagos, ríos y arroyos de excelente calidad de pesca y admirables paisajes, dentro de esta formidable cuenca hídrica el Río Rivadavia es el pesquero por excelencia de la zona y un referente para cualquier pescador con mosca.

Ubicado en el Sector Noreste del Parque Los Alerces, es un río con similares características a los cursos de Patagonia, suelo de piedra, meandroso, con excelentes correderas y pozones y una tupida comunidad boscosa en sus costas, como si esto fuera poco le tenemos que agregar una enorme cantidad de troncos de árboles y arbustos que la naturaleza a depositado en su lecho y que lo hacen además de atractivo, peligroso. Y lo que logra convertirlo en imponente es la enorme población de truchas, de muy buen vigor.

Decidí flotar el río, y para ello me acompañaron Nico, quien es guía de rafting además de buen pescador y Héctor Troche, guía profesional de la provincia de Chubut, aunque encasillar a Héctor solo como guía le estaría restando importancia a su calidad de persona, por lo que mejor decimos que fue una salida de amigos, pero con su invalorable ayuda profesional para poder pescar mejor este río que tiene la característica de ser muy técnico, sobre todo en esta época del año en la que su cauce, producto de los deshielos y las lluvias del invierno y primavera, se encuentra con un nivel de agua realmente alto, lo que nos agrega dificultades e interrogantes.

Salimos desde la bajada pública sobre el lago Rivadavia para encarar la boca del río, la cual la pescamos con ninfas y secas y logramos algunas capturas con ninfas de mayfly y Caddis y con secas como la MadamX.

Sobre el frente, margen izquierda como corre el río, se forma una playa donde decidimos bajar y vadear, en el lugar vimos gran cantidad de truchas, después comprobaríamos que es un común denominador a lo largo de toda la flotada.

Desde la boca hasta la desembocadura del Arroyo Colehual hicimos lances hacia las dos costas, sobre todo bajo los árboles en las que logramos hacer subir varias truchas con seca, la mayoría no las pudimos clavar, pero lo importante fue ver que estaban.

En este sector utilizamos ninfas de stone, mayfly y caddis y con todas tuvimos respuesta. Fue recomendación de Héctor utilizar líneas de flote, pero como todo pescador, sobre todo los mosqueros, que no creemos en las reglas, decidí poner una línea de hundimiento II, y parafraseando a Tornillo, me pareció ver una eclosión de Woolly bugger verde oliva, lo cual se los hice saber a mis compañeros de pesca y el comentario provoco una de las tantas charlas jocosas del día, aunque si bien tuve dos toques que no pude concretar, tal eclosión no existió, por lo que decidí volver a las ninfas que obviamente anduvieron mejor.

La segunda parada fue la desembocadura del arroyo Colehual, donde antes de reponer fuerzas hicimos unos intentos en el "flat" que forma el río antes de la entrada y Héctor logro clavar una hermosa trucha con una zub bug, Nico también tuvo buenos resultados. Una primera apreciación importante hasta acá, es respetar el río en esta parte y vadearlo con mucha precaución ya que la corriente producto de la gran cantidad de agua que trae el arroyo lo torna realmente muy peligroso y si no estamos seguros no entren en esa zona ya que el agua empuja nuestros pies muy fuerte, como segunda recomendación hay que tener en cuanta que está prohibida la pesca en dicho arroyo, cosa que el guía (si es que lo utilizan) nos lo hará saber, pero por las dudas vale la aclaración.

Seguimos pescando con diversas paradas para vadearlo y llegamos al canal, al cual entramos, es otro de los excelentes lugares de pesca, ya que es un Spring Creeck con una excelente población de truchas y realmente muy difícil de pescar si no tenemos en cuenta las recomendaciones del guía y nos acercamos con el mayor de los cuidados, si bien el agua estaba un poco turbia, producto de la época del año, vimos una buena población de truchas, aunque solo lo pescamos muy poco ya que la intención principal era ver el estado del mismo, más aun sabiendo que todavía nos faltaba un parte muy importante del río que debíamos flotar y en estos casos, siempre un día es poco, más cuando estamos pescando y sabemos que los pescadores tenemos la capacidad mágica de transformar dos tiritos en dos horas de pesca.

Seguimos con nuestra flotada disfrutando no solo el río sino el entorno, el cual increíblemente nos saca de nuestra situación de pesca en muchas oportunidades para transportarnos quien sabe a que parte en el viaje imaginario que solemos tener los pescadores cuando estamos en el río, esta parte continúa con la misma particularidad que la anterior, con excelentes y variados lugares no solo para pescarlo desde la balsa sino también para vadearlo con excelentes resultados.

En los 12 km. de río podemos apreciar no solo las truchas, que al fin y al cabo es lo que vamos a buscar, sino el resto de la fauna nativa que habita el Parque como también algunas de las especies introducidas. A propósito de esto, frente a nuestra balsa vimos pasar nadando un visón que luego desapareció tan rápido como había llegado.

Como conclusión me gustaría aportar algunos datos, que espero sean útiles. Desde mi modesta consideración me permito dividir el río en dos partes, la primera desde la boca, hasta el canal y la segunda desde éste hasta la desembocadura en el Lago Verde. La primera parte tiene tres accesos públicos al río y podemos llegar con absoluta tranquilidad, lo que nos permite pescarlo, pero haciendo una pesca muy acotada a esos lugares, sobre todo en esta época del año ya que cruzar el río vadeando es imposible.

En la segunda parte las picadas no son muy buenas y por lo tanto estamos más limitados que en la anterior. En ambas, la formación boscosa que rodea al río es tupida y colocar buenos tiros de pesca se hace complicado.

Mi recomendación para pescarlo bien es flotarlo, esto nos da un excelente y amplio abanico de posibilidades disfrutando de este magnífico y bien poblado río.

por Guillermo Manning
Nuestro agradecimiento a Héctor Troche, guía profesional de pesca de la provincia de Chubut




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Nico y su trucha
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boca del Rivadavia
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otra captura de la flotada
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