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Pescando pejerreyes con mosca en la laguna Chasicó

Básicamente la pesca con mosca pone en la mente de quienes escuchan de ella a los salmónidos como protagonistas exclusivos de esta apasionante actividad.

 

Hoy por hoy se ha difundido fuertemente también la pesca de dorado y tal vez la tararira genera adeptos que recorren las vastas lagunas bonaerenses en busca de esta combativa especie, transformándose en fanáticos conocedores de las técnicas mas exquisitas, en las que sin lugar a dudas llegan al esperado éxito capturando mediante esa pesca tan sacrificada magníficos ejemplares.

A nadie escapa la idea de que el afamado pejerrey suele ser un cazador implacable, que además de esa condición se le debe agregar su aguda y refinada característica selectiva a la hora de alimentarse en condiciones normales. Pero no debemos olvidar, que si existe un pez selectivo, la trucha seguramente encabezaría la lista, ya que todos los mosqueros saben bien que cuando se niega, se niega como ningún otro pez, siendo muy similar a la lisa como especie esquiva y difícil.

Afortunadamente el pejerrey esta ampliamente distribuido en casi todos los ámbitos de la provincia de Buenos Aires, siendo la laguna de Chasicó un lugar donde indudablemente se pueden capturar ejemplares de porte notable.

Por supuesto pescar pejerreyes con mosca aunque pareciera lo contrario, no es difícil por ser como lo mencionamos antes un pez típicamente cazador que en ciertas ocasiones compite ferozmente con sus pares por el alimento. Ciertamente la dificultad recae en como utilizar los elementos de pesca, de que manera y en que lugar; dejando en segundo término la elección de la mosca ya que sin lugar a dudas cuando este pez esta cazando no se niega a ningún tipo de moscas que se le pueda ofrecer; es más, se me haría muy difícil recomendar una en especial.

Características del ámbito

Esta enorme laguna; lago para muchos, es producto de una antigua salina que de a poco fue aumentando su nivel. Tuvo un fuerte incremento hace unos nueve años, en el que dejo bajo sus aguas muchas hectáreas pobladas del antiguo balneario y de distintas zonas periféricas de sus alrededores.

Hoy es un pesquero único que no se puede comparar con ninguno. El desarrollo de los peces que la habitan es extraordinario; sumando a ello una población fuera de lo común. En general son muchísimos los lugares para dar con una muy buena pesca pero para quienes intentan pescar con mosca debo apuntar sectores que son espectaculares.

La formula más acertada para seleccionar el lugar en el que debemos actuar, es buscar con ojos finos la presencia de pejerreyes; y para quienes pescamos con mosca eso apunta fundamentalmente a las costas bajas que no superen el metro y medio de profundidad. Claro está, que en una laguna en la que su profundidad llega hasta los veinticinco metros, no nos queda otra opción que apuntar a las costas.

Curiosamente este espejo de agua se destaca por tener mucha extensión de zonas bajas e inundadas donde podemos apreciar algunos postes de luz, muchos árboles y de vez en cuando algún techo de una casa. Pero lo mas destacable son las pequeñas bahías que muestran entradas muy bajitas ideales para (tras una navegación lenta y de mucha observación) detectar la presencia de esto magníficos peces.

El relevamiento

En los primeros días de julio como todos los años, realice un largo viaje desde mi pueblo (Villa la Angostura) para una vez más ir en busca de buenos peces. Al llegar al balneario de Chapalcó, me embarque en el flamante catamarán "Tifón" propiedad de la familia Salvo que tiene por demás comodidades ideales para los pescadores con boya; siendo mi exclusiva intención el traslado hasta el lugar indicado por el guía en busca de la presencia de peces en aguas bajas. El objetivo fue el lugar denominado " El Embudo" volcado hacia el oeste del puerto. Ya entrando en la enorme bahía, y donde en su lugar mas extremo cuenta con una sucesión de entradas bajas y medanales costeros, pudimos detectar la presencia de pejerreyes muy en superficie, generando un alboroto a bordo que dio origen al inicio y preparativo de los pescadores para iniciar los lances. Claro está la respuesta fue inmediata para todos.

Yo me remití a preparar mi belly boat y descender para buscar un lugar cómodo con la intención de acercarme lo más posible a la costa.

Tras separarme bastante del "Tifón" e ingresar mas aún en los escuetos rincones de esta bahía, pude escuchar un ruido muy particular; algo así como si alguien estuviera tirando al agua millones de pequeñas piedritas. Una buena costumbre que tengo es portar en mi chaleco de pesca un monocular para poder ver con más detalle algunas cosas; por lo que me propuse intentar observar de que se trataba ese particular ruido. Efectivamente como me lo imaginé se trataba de un descomunal cardumen de pejerreyes que en una actitud inusual hacia hervir el agua cada vez que cambiaban de rumbo en su frenética natación.

Realmente he visto en muchas oportunidades cardúmenes de pejerreyes en esta laguna, pero nunca me imagine ver tan impresionante espectáculo. En un momento estaba totalmente rodeado lamentando no tener conmigo una filmadora o al menos la mas simple de las máquinas fotográficas para perpetuar este increíble fenómeno.

Esta demás decir que el pique era constante. Con seca, con streamers, con ninfas, los peces atacaban ferozmente mis moscas llegando a sumar más de cincuenta pejerreyes a mi cuenta no de piques sino de capturas donde muchas de ellas rondaban el kilogramo de peso.

Realmente es una experiencia formidable ya que estos peces ofrecen una tenaz lucha donde en muchas oportunidades se suceden saltos fuera del agua al mejor estilo de las truchas. Debo confesar que no pude resistir de sacrificar una docena de ellos para disfrutar del placer de su exquisita carne.

Este magnifico momento se extendió hasta que tuve que regresar al catamarán donde casi todos los pescadores habían completado su cuota, y donde con enorme satisfacción todos coincidíamos de la extraordinaria jornada de pesca vivida.

A tener en cuenta

Las moscas deben atarse en anzuelos grandes igual a los que se usan para la pesca con carnada nº 1 o 2 como mínimo y el cuerpo debe estar del lado de arriba dejando toda la zona de la curva del anzuelo libre. La razón es que la boca del pejerrey es protráctil y no tiene mandíbulas succionando el alimento. Si utilizamos moscas chicas erraríamos infinidad de piques.

Podemos probar con líneas intermedias para la utilización de ninfas o streamers prefiriendo las líneas de flote y la mosca levemente lastrada en caso que pesquemos a algunos centímetros abajo.

Siempre pescar en aguas muy bajas entre 50 cm y el metro y medio.

Si es posible contar con el belly boat para poder acorralar el cardumen contra alguna costa (si es que lo encontramos).

Si no encontramos el cardumen lo ideal es caminar por la costa en busca del mismo, estando muy atentos a cualquier indicio que denote la presencia de los peces.

Es factible encontrar el cardumen y tener pocas respuestas e incluso notar que los peces se los pesca "robados" en ese caso cambiar la profundidad de trabajo de nuestra mosca.

No olvidarse la cámara fotográfica.!!!

por Marcelo Illodo



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