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Andacollo

Nos encontrábamos compartiendo un asado con unos amigos en la Escuela Fraser de Pesca con Mosca,

 

cuando Diego Rodríguez recibe un llamado en el cual le confirman que debe ir a la localidad neuquina de Andacollo a dar un curso. Cuando termina de hablar me invita a acompañarlo, quedé en contestarle al día siguiente dado que el curso tenía una duración de cuatro días y yo debía ver como arreglaba con el trabajo, para poder ir. Al día siguiente y luego de hacer los arreglos necesarios lo llamo y le confirmo que lo acompaño.

Miércoles 14 de Marzo, a las 18 horas tomamos el colectivo que nos llevaría hasta Chos Malal, donde haríamos trasbordo de coche para ir hasta Andacollo.

Llegamos a Andacollo aproximadamente a la 1,30 horas del día Jueves 15.- En el viaje tuve oportunidad de hablar con una señorita que me comentó que en el pueblo ya prácticamente todos sabían que íbamos y que nos estaban esperando. Al llegar nos indicó cuál era la hostería donde teníamos hechas las reservas y no solo nos acompañó, sino que se encargó de que nos abrieran, porque a esa hora estaban todos durmiendo.

Al otro día, al levantarme y preparándome para tomar unos buenos mates conozco a un señor quien se presenta como Héctor "Torcho" Ordoñez, el dueño de la Hostería. Nos pusimos a charlar y se ofreció para llevarnos a conocer el pueblo. Fuimos a Huinganco, que es una localidad vecina, muy pequeña y muy pintoresca, que se encuentra a cinco kilómetros de Andacollo. Nos llevó a conocer una estación de piscicultura, propiedad del Sr. Villanueva, un emprendimiento totalmente artesanal, muy humilde, rústico y prolijamente construido, con piletones de madera y pequeñas lagunas artificiales donde tiene separados los distintos tamaños de peces. Un trabajo realmente espectacular.

"Torcho" nos comentó sobre todas las ideas que tienen para tratar de desarrollar el turismo en la región; ampliar las comodidades y calidad de servicios para ofrecer al turista, la realización de estudios serios para ver la posibilidad de resembrar los ríos cercanos, la imposición de vedas totales por dos o tres años para así poder lograr la recuperación en tamaño y calidad de la población de peces existentes y así no solo ofrecer la belleza y bondad de los paisaje circundantes sino también convertir al lugar en un excelente pesquero, con un buen control de parte del cuerpo de Guardafaunas y una estricta implementación del "Catch and release", y, fundamentalmente la delimitación de lugares exclusivos de pesca con mosca, construcción de cabañas e infraestructura suficiente para poder albergar una mayor cantidad de visitantes, pero todo eso apoyado con una buena política apuntada al turismo, con importante publicidad dando a conocer las posibilidades que ofrecen, porque es necesario para incentivar a la gente para que invierta, que pueda ver que podrán recuperar la inversión. Hoy en día las construcciones existentes, la mayoría del año están ociosas y eso es lo que quieren revertir. Todos los proyectos son apuntados a convertir a la zona en un lugar de turismo por excelencia. También nos comentó que tienen idea de conformar una asociación de pesca con mosca, dado que hay muchas personas a las que les gusta mucho la modalidad, y eso un poco hizo que tuvieran idea de ponerse en contacto con la gente de "Central de Pesca" para que les fueran a dictar un curso.

Una vez que volvimos a "La Sequoia", la hostería, nos encontramos con el Sr. Gustavo Parra, quien era el que había hecho los contactos con Diego para que fuéramos, él nos informó que después de almorzar nos iba a venir a buscar una persona con quien nos pondríamos de acuerdo con los pormenores del curso. Cuando llega esta persona, se presenta como el Sr. Felipe Bravo (Pipo) y luego de charlar un rato fuimos al lugar donde se dictaría. Poco a poco van llegando los inscriptos y el curso se inicia. Había varias personas que ya más o menos estaban pescando con mosca, pero lo poco que sabían lo habían aprendido prácticamente solos. Uno de ellos, el Sr. José Figueroa (Pepe) es el que más había podido aprender tanto en lanzamiento como en el atado de algunas moscas y se encargó de ayudar a los demás a iniciarse en el tema.

El curso se desarrolló con normalidad, es dable destacar las ganas que tenía esa gente de aprender todo lo relacionado con este noble deporte, tanto en lo teórico como en las prácticas de lanzamiento. Yo creo que esas ganas fueron las que hicieron que sus avances se dieran prácticamente a pasos agigantados.

Para rematar habían organizado una salida de pesca para el día domingo, donde nos llevarían a las lagunas de Epulauquen, que se encuentran aproximadamente a dos horas de camino de Andacollo. Un camino realmente excelente, con unos paisajes impresionantes.
Almorzamos al costado de una de las lagunas, en un bosque de ñires. El lugar para hacer campamento se encontraba a escasos 50 metros de la laguna, lo que daba un marco imponente, en ella se reflejaban tanto las montañas nevadas como el bosque mismo. Casi les podría decir que es imposible de describir tanta belleza.

Una cosa que quiero destacar es la calidad de la gente para tratar a los visitantes, nos han hecho sentir como si estuviéramos en casa. En todo momento pendientes de lo que podríamos necesitar y mostrarnos todo lo que en el lugar ofrecen, tanto en paisajes como en productos regionales. Todo realmente excelente.

El domingo a la noche regresamos a Neuquén, no sin antes prometer que volveríamos y que nos mantendríamos en contacto para organizar una nueva salida de pesca en esos hermosos pesqueros que solo son posibles de encontrar en nuestra querida Patagonia.

Y si Uds. tienen un poco de tiempo y están pensando en salir a recorrer un poco el Norte Neuquino, no dejen de visitar Andacollo, no solo van a poder pescar en lugares de ensueño, sino que también van a poder apreciar la amabilidad y calidez de su gente.

por Claudio Jerez



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