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Lago Traful

Traful, lugar bello como pocos.

 

Se llega desde Confluencia (Km. 1580 aproximadamente de la ruta 237) y son 30 Km. de buen camino de ripio, luego de pasar el puente sobre el río Traful si va hacia el sur. También se puede llegar por la ruta de los Siete Lagos entrando hacia la izquierda a unos 70 Km. de San Martín de los Andes camino hacia Bariloche. Desde allí hay 35 Km. hasta Villa La Angostura, desde donde también se puede acceder en camino inverso.

A 5 Km. de Confluencia yendo hacia Villa Traful, se cruza el río Cuyín Manzano, otrora buen pesquero. Hoy, por la depredación y el furtivismo es difícil obtener buenos portes.

Subiendo la cuesta luego de la curva a la izquierda se puede apreciar sobre su propia margen un lugar excepcional desde arriba de una gran piedra por la que sube el camino. 300 metros más adelante hubo hace tiempo una bajada que llevaba a ese lugar, hoy es propiedad privada y su acceso es posible con permiso de sus dueños.

Levantando la vista y del otro lado del río se puede observar una gran mole de piedra, como si fuera un obelisco ancho. Esa es una gran condorera del Valle Encantado. En este valle, hace algunos años, se hizo una experiencia con 5 cóndores nacidos en cautiverio. Si desean visitarla, pueden dar la vuelta por la ruta provincial 63 y entrar a la Estancia Traful. Deben pedir permiso a Diego ó Carlos Di Pasquale, quienes son los dueños del campo; les pueden organizar una cabalgata hasta el lugar. Para los cazadores, este es un gran coto de caza.

La pesca es excelente aunque se obtienen portes medianos todavía. Si se sigue cuidando ese tramo de río como hasta ahora seguramente volverán las grandes truchas. Recuerden pedir permiso también para entrar al campo a pescar sobre ambas márgenes.

Los lugares más recomendados son: la unión del río Cuyín Manzano con el río Traful, el pozón del Córdoba y la corredera anterior a la gran piedra que mencionaba antes. Si hay buena cantidad de agua, son lugares soberbios.

Siguiendo camino hacia la Villa se puede pescar el río con roll cast y a veces un cast por sobre los mimbres de la orilla. Si hay suerte, excelente.

Llegando a la estancia La Primavera, propiedad de Ted Turner, había un lugar para bajar con el auto hasta al lado del río. Aquí se puede caminar aguas arriba y bajarlo pescando con moscas secas. Imperdible.

Luego de algunos kilómetros, nos encontramos con el río Minero donde está prohibida la pesca y por el que, caminando, se puede acceder a la Boca del río Traful, lugar de grandes salmones (Salmo Salar Sebago) al principio de temporada. Es una pesca difícil pero los resultados pueden ser asombrosos. Cuidado, porque el lugar es alejado.

Luego de un tramo de camino de cornisa ya sobre el propio lago, se llega al Mirador del Traful, donde el espectáculo es fascinante. Es un acantilado con paredes cayendo en plomada negativa y con vientos ascendentes. Una moneda bien tirada de plano puede volver a su dueño cuando el viento de superficie en el lago es fuerte. Luego de una gran bajada, sobre la derecha del camino se encuentra el camping Paloma Araucana. Lindo lugar para la familia, en especial para los chicos. Posee un prado gigante con buena costa para bañarse y está cerca de la desembocadura del arroyo La Máquina.

En este lugar hubo salmones aunque hoy es más probable pescar fontinalis. Desde la costa del camping y hacia la derecha, se accede hasta la base de la piedra del mirador. Es un lugar sensacional, caminando por el bosque de nuestros sueños pegado al borde del lago y viendo las rocas semisumergidas en el mismo.

Desde arriba de algunas de ellas se pueden hacer intentos con líneas de hundimiento rápido porque las truchas están bien abajo. También puede haber salmones. Identificará al mismo enseguida por la pelea sobre la superficie, con su cola en perfecta "V".
5 Km. más adelante llegamos a la Villa Traful. Es pequeña pero hay que recorrerla bien. Posee todo lo que el turista pueda necesitar, hosterías, cabañas, campings, combustibles, servicios, información turística, teléfono público, muelles, artesanías, y para los campamentistas hay dos almacenes bien surtidos. Imperdible el pan casero que se consigue en ambos. Muy bueno chocolate el de Ñancu Lahuen y deliciosos alfajores los del Montañés. Ambas fábricas merecen una visita.

Por el camino de arriba (circunvalación) de la Villa, en la parte más alta, está señalizado el comienzo del sendero hacia dos cascadas. Es fácil descubirlo por que se trata de una flecha que apunta al cielo y está frente a la huerta de una casa del lugar.

A 20 minutos de marcha tranquila, hacia la izquierda está la cascada del Coacó con 60 metros de caída de agua que se observan desde el frente del desfiladero. Hacia la derecha y a mitad de camino, se accede a la cascada del Blanco, diametralmente opuesta a la otra, dentro de una vegetación exuberante. Ambas sendas están perfectamente señalizadas también.

Si les gustan las excursiones lacustres, se puede ir al otro lado del lago y ver el bosque petrificado sumergido. Si le agrada el buceo, mejor aún. Muy lindo. En ese lugar (y en el Mirador) se filmó una publicidad de cigarrillos con una lancha turquesa, algunos la recordarán.

Luego se puede continuar viaje hasta la Puntilla de Chandía, donde desemboca el arroyo Azul y si no hay viento, es un pesquero de antología. También puede visitar el Brazo Norte ó Pichi Traful. En el trayecto de entrada al brazo verá hacia la derecha un prado verde claro con algunos álamos, es la morada de un viejo poblador de la zona, Don Román Menco, criancero de raza. Su familia no recuerda cuándo se establecieron ahí, por lo que se puede inferir que son varias las generaciones que han habitado ese lugar. De ida les encarga un cordero y de regreso lo retira. Cocínelo estaqueado en un asador, a la llama, solamente con sal. Una delicia.

Otra excursión recomendable es la visita a caballo a las dos lagunas altas de la margen opuesta, Azul y Verde. Además de ellas, verá rucas (casas) de veranadas, propia de estos lugares. Luego de la Villa, hacia Siete Lagos, está el camping agreste del arroyo Tres Marías, y más adelante está el arroyo Catarata (8 Km. desde la Villa).

Enseguida del puente de madera sobre el arroyo Media Luna y al costado derecho del camino hay un lugar de acampe sensacional. Hay tres arroyitos chicos que lo circundan. Imperdible la catarata que da origen al nombre del arroyo, se debe ir por la senda de la margen derecha del mismo subiendo por el bosque de coihues.

Antes de cruzar el puente sobre el Catarata (yendo hacia Puerto Arrayanes) hay un gran acantilado boscoso con césped, árboles altísimos y flores: es para quedarse a vivir. La desembocadura del arroyo es un buen pesquero, todavía hay salmones allí, se debe pescar a máxima profundidad y las moscas más rendidoras son la Blonde Blanca y la Black Bastard con cuerpo negro, hackle ocre y con abundante ardilla marrón por cola.

Para los amantes de la náutica, cruzando el arroyo por el puente hay una gran zona de acampe, con playa de arena y muelle con rampa natural para bajada de lanchas. Pasando el Catarata, unos 3 ó 4 Km., otro buen pesquero es la desembocadura del arroyo Malalco. Hacia la izquierda de su desembocadura, lanzando desde arriba de unas piedras enormes que emergen del agua y fáciles de visualizar. Para llegar al mismo, cuando se ve el cartel del arroyo, sobre la derecha hay una pequeña entrada disimulada que da a un portón viejísimo todo roído, al otro lado del arroyo hay unos corrales de puesteros. Se debe dejar el auto y bajar por un prado lleno de flores silvestres amarillas, se pasa por una "ruca" abandonada y se llega a la desembocadura del arroyo. Es raro ver huellas en este lugar.

Luego viene Puerto Arrayanes a 16 Km. de la Villa, un muy buen camping con todos los servicios y buena pesca, en especial sobre la desembocadura del Machico, que es zona exclusiva para pesa con mosca. A principios de temporada se debe tener cuidado con los costados de piedras y arena que deja acumulado el arroyo en su tiempo de deshielo. Algún salmón siempre se obtiene. Fontinalis no faltan jamás. Cruzando este arroyo y caminando por la costa del lago desembocan dos arroyitos bastante productivos de fontinalis.

Traful y sus alrededores es para disfrutar a pleno. El paisaje es un regalo del extraordinario Parque Nacional Nahuel Huapi.

por José Luis López Reale



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desde el mirador del lago Traful
desde el mirador del lago Traful