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Las moscas de mayo (mayflies)
Las moscas de mayo, de alas verticales, conforman el grupo de insectos acuáticos conocidos con el nombre de Ephemeróptera, de los que existen alrededor de quinientas especies diferentes en el continente norteamericano.

 

Cuatro estados: huevo, ninfa,
subimago (dun) e imago (spinner), comprenden el ciclo vital completo de la mosca de mayo. La ninfa es la forma inmadura que habita el fondo del río, entre las plantas, bajo las piedras, la arena o la grava, y se la encuentra también en el fango que se deposita en algunas zonas a lo largo del eje del río. El subimago es la forma alada que emerge de la envuelta ninfal; flotan a lo largo de la superficie del agua, secando sus alas, y después vuelan hacia
cualquier lugar que les sirva de refugio. El imago es el segundo estado alado de la mosca que resulta del último cambio, y después de haber endurecido sus tegumentos vuelven al río donde se acoplan, ponen los huevos y mueren, terminando de esta forma su ciclo de vida.
En algunas especies este ciclo puede durar entre cinco y seis semanas, en tanto que en otras especies de grandes efémeras, como las Hexagenia* , requiere un período de dos años antes de llegar a alcanzar la madurez. Algunas de las pequeñas Baetis llegan al estado adulto en cuatro o cinco meses, lo que permite dos generaciones por año de la misma especie.
Algunas otras moscas, tales como Baetis vagam, tienen una serie de generaciones superpuestas: un ciclo de seis meses durante la época más calurosa del año y otro ciclo de nueve meses en el invierno. En general, sin embargo, la mayor parte de las especies disponen de un ciclo vital de un año. Dependiendo de la temperatura del agua y de las condiciones, la mayor parte de los huevos de las efémeras eclosionan en un período comprendido entre una y cuatro semanas. Inmediatamente después de la eclosión, cuando la ninfa sale del huevo, se inicia su evolución. A la conclusión de cada estado de desarrollo, la ninfa debe
construir otra piel, la cual está formada principalmente por quitina.
El período comprendido entre dos mudas sucesivas se conoce con el nombre de "instar". Durante el período ninfal, la mayor parte de las moscas de mayo atraviesan un promedio de veinte o treinta
"instars", los cuales pueden durar desde unos pocos días al principio, hasta dos semanas al final. Usualmente, después de diez "instars", las branquias comienzan a desarrollarse, ya los quince, el saco alar se hace visible. Los últimos "instars" ponen en evidencia muchas de las características del insecto adulto, tales como las alas, los huevos y los genitales. En la práctica, todas las especies de ninfas de moscas de mayo utilizan algas microscópicas y
vegetación acuática como fuente de alimentación. Únicamente unas pocas, como Isonychía y Metretorus, son predadoras y pueden alimentarse parcial o totalmente de otros insectos.

El cuerpo de la ninfa de mosca de mayo está formado por tres partes principales: cabeza, tórax y abdomen. Las características principales de la cabeza incluyen ojos compuestos situados a los lados, tres ojos simples (u ocelos) colocados en triángulo entre los ojos compuestos, las antenas que están implantadas en lo alto de la frente y dirigidas hacia adelante y las complicadas piezas de la boca, más abajo. El tórax está formado por tres elementos:
el prototórax, el mesotórax y el metatórax. El prototórax arranca directamente de la cabeza y en él se implantan el par de patas frontales. El mesotórax es el central y más largo segmento del tórax. De él arrancan el par de patas centrales y también los sacos alares.
Tanto el par de patas traseras como el saco correspondiente a las alas posteriores nacen en el metatórax.
El abdomen está formado por diez segmentos, de los que los comprendidos entre el cuatro y el siete disponen de las branquias y las esquinas colaterales. Todas las ninfas de moscas de mayo son exclusivamente acuáticas, y respiran a través de branquias, que son muy variables en cuanto a aspecto y tamafio. Pueden ser en forma de tubo (filiformes), planas (lameliformes), o alguna combinación de ambas; el último segmento, el décimo, dispone de dos o tres apéndices caudales.
Las ninfas de cada especie tienen su propio tiempo y método para emerger. Por ejemplo, las ninfas de Siphlonurus e Isonychia dejan el agua trepando hacia tallos de plantas, ramas o piedras, donde abandonan la envuelta ninfal. Este proceso es lento y requiere entre cuatro y cinco minutos. Las ninfas de Hexagenia, en otro caso, ascienden hasta la superficie del agua, donde realizan la última muda y el subimago emerge rápidamente. Después de mudar el último resto de cutícula, está listo para volar. La secuencia completa no le ocupa más de dos minutos. Algunas especies se desprenden de la envuelta ninfal bajo el agua y se agitan hasta la superficie, donde las alas deben secarse antes de que el insecto pueda volar.
En general, las ninfas de la mayor parte de las especies suben a la superficie del agua, donde abandonan sus tegumentos y emerge el subimago. Tan pronto como las alas se han secado lo suficiente, el recién eclosionado subimago comienza a volar y busca un lugar de
descanso para sufrir la última metamorfosis. 

En este primer estado alado, la mosca de mayo típica dispone de dos pares de alas verticales, siendo el par anterior mucho más grande y desarrollado que el posterior. Unas pocas especies, Cloeon, Pseudocloeon, Tricorythodes, Brachycercus y Caenis, han perdido estas alas posteriores. Las alas del subimago son semiopacas y muestran una venación muy poco desarrollada, en tanto que los cuerpos tienen un color apagado si se comparan con los que presenta el imago. Las características del adulto, tales como los ojos, colas y patas pueden observarse algo comprimidas bajo la piel del subimago. Esta condición puede durar desde
algunos minutos hasta varios días, dependiendo de las especies y de las condiciones climáticas. Hexagenia, por ejemplo, tarda cerca de tres días o más en alcanzar el estado de imago, mientras que Tricorythodes realiza su última transformación en los minutos siguientes a la emergencia. Para la gran mayoría de las especies el tiempo entre la emergencia y la muda final es de alrededor de veinticuatro horas. Ephemeróptera es el único orden de insectos que sufre esta segunda metamorfosis entre los estados de ninfa e insecto adulto.

El imago o "spinner" es completamente diferente en aspecto del subimago o "dun". La verdadera mosca de mayo adulta tiene un cuerpo fino y brillante y con frecuencia presenta una coloración completamente diferente del subimago. A menudo se hace difícil pensar que el "dun" y el "spinner" pertenezcan a la misma especie. Las colas del imago se vuelven más largas y las alas se hacen casi transparentes e hialinas con una venación muy desarrollada. Las patas y los ojos generalmente se alargan y agrandan, especialmente en los machos.
El proceso normal de reproducción se desarrolla poco tiempo después de que la última transformación haya tenido lugar. Los enjambres reproductores están formados de imagos machos, con alguna hembra que ocasionalmente vuela entre la multitud para asegurarse un macho. Una vez acoplados, el macho utiliza sus largas patas delanteras para agarrarse al tórax de la hembra y curva el abdomen para entrar en contacto con los huevos. En esta
posición, con la hembra soportando el peso de ambos insectos, vuelan entre el enjambre hasta completar la cópula. Después de terminar el proceso de fertilización, la hembra deposita los huevos y muere poco después.
Las hembras realizan la puesta de diversas formas. Las hembras de Heptagenia se posan sobre el agua y, mientras sobrenadan la corriente en una corta distancia, expulsan los huevos en el río. Después realizan un corto vuelo de unos minutos y vuelven de nuevo a depositar más huevos. Este proceso se repite hasta que todos los huevos son expulsados; luego se quedan flotando en el agua con las alas extendidas, "spent". 
Las hembras de algunos géneros como la Ephemerella forman con los huevos una masa redondeada en el extremo del abdomen. Después vuelan cerca de la superficie del agua, y bajando de forma repentina rompen la película superficial dejando caer la masa entera dentro del río. Los huevos se hunden rápidamente alcanzando el fondo, donde se fijan a las piedras u otros objetos.
Las hembras de Baetis se posan en una piedra, palo, rama o cualquier otro objeto que sobresalga del agua y nadan bajo la superficie para efectuar la puesta. En algunas especies de Stenonema, Leptophlebia y Siphlonurus, las hembras sumergen el final del abdomen dentro del agua a intervalos, nadando muy bajo y muy cerca de la superficie. Esta acción hace que algunos huevos sean arrastrados por el agua cada vez, y la repite hasta liberarse de todos. Las hembras de la familia Ephemeridae, tales como Ephemera simulans y Hexagenia limbata, simplemente se posan sobre el agua y dejan caer todos los huevos en una sola vez,
permaneciendo en el agua con las alas pegadas a la superficie hasta que se hunden o son comidas por algún pez.
El conocimiento del ciclo vital de las moscas de mayo es obviamente de un gran valor para el pescador. Por ejemplo, es evidente que la trucha dispone de cuatro buenas oportunidades para alimentarse de los diversos estados de la mayoría de las moscas de mayo; como ninfa en el fondo o ascendiendo hacia la superficie, como subimago emergente ligeramente por debajo de la superficie o en la misma superficie, como subimago sobre la
superficie y como imago posteriormente cayendo sobre el agua. Esto requiere al menos cuatro modelos de imitaciones para varias especies, y en ocasiones más si los machos y hembras de la misma especie son diferentes. El ciclo vital varía dentro del género de los
Ephemeróptera y estas diferencias son extremadamente importantes. Por ejemplo, sabiendo que el subimago de Tricorythodes efectúa la transformación en imago de forma casi
inmediata, somos capaces de determinar que la presencia de imagos y subimagos es simultánea, y por tanto el pescador debe conocer el estado del insecto del que el pez se está alimentando.
Los diversos tipos de moscas de mayo disponen de un amplio margen de exigencias en relación con la clase de agua que necesitan para vivir y desarrollarse. Algunas prefieren los lechos rápidos con grava (Ephemerella subvaria}; otras, plantas sumergidas (diferentes especies de Baetis}; otras prefieren los restos o detritos con poca o ninguna corriente (especies de Tricorythodes}; las hay que prefieren excavar entre la arena y la gravilla (Ephemera simufans}; y otras prefieren hacerlo en el barro (Hexagenia limbata}. Por último, existen aquellas que nadan libremente en las aguas tranquilas, como Cloeon y Siphlonurus, o en aguas rápidas, caso de la Isonychia.
La mayor parte de las moscas de mayo deben disponer de un tipo de agua para sobrevivir. Es evidente que un río que dispone de diferentes ambientes puede albergar mayor número de especies que un rápido arroyo de montaña donde casi no hay plantas, ni zonas tranquilas. Un río de este tipo dispone de pocas familias de moscas de mayo y esto reduce la variedad de eclosiones de forma considerable. Un pescador de mosca a quien le gusta lanzar
sobre una trucha que sube, se encontrará obviamente mucho mejor escogiendo un río con gran variedad de fondos.

 

Del libro "La Trucha Selectiva" de Doug Swisher yCarl Richards Traducción de Emilio Fernández Román


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