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Guía de alimentos acuáticos de las truchas (parte I)
Las truchas, tanto las de un arroyo cercano como las de cualquier lugar del mundo, se alimentan de una inmensa cantidad de alimentos acuáticos y terrestres.

 

El pescador con mosca que entienda la naturaleza de estos alimentos y como y cuando las truchas reaccionan frente a ellos, podrá diseñar y pescar moscas que los imiten exitosamente y que, además, capturen peces. No hay mayor placer en los deportes al aire libre que el desafío y premio de pescar hermosas truchas silvestres con moscas que uno ha hecho o elegido para imitar un alimento específico.

El estudio, identificación e imitación de los alimentos de las truchas tiene raíces en el tiempo anteriores a Walton, Cotton y Dame Juliana Berners. Desde entonces estas habilidades han avanzado, primero en Inglaterra y luego en Estados Unidos. Los pescadores con mosca se sintieron tan motivados por sus propios descubrimientos y experiencias que han escrito cientos de volúmenes, con coloridas prosas y detallado texto sobre cada aspecto de este deporte que pueda concebirse. La suma de estos libros provee a la pesca con mosca un gran legado de historia, tradición y conocimiento, como así también una buena dosis de confusión. Se ha hecho, escrito y hablado tanto sobre la pesca con mosca que comúnmente escucho decir que ya todo esta inventado sobre moscas y pesca con mosca.

Aunque para muchos pescadores esto puede ser cierto, la pesca con mosca se encuentra actualmente en medio de una nueva revolución, caracterizada por los avances tecnológicos del hombre, los cambios ambientales en los distintos ámbitos y el incremento de pescadores por miles y miles. El nuevo énfasis en imitar todas las formas de alimento en todas las aguas para todas las especies de peces ha cambiado drásticamente la filosofía de la pesca y el atado de moscas. La expansión de nuestro deporte por todo norte América y el mundo trajo al abanico de posibilidades del pescador especies deportivas de agua salada, bass, pike e inclusive carpas y catfish (pez gato).

Naturalmente, esta revolución en la pesca con mosca atrajo muchas nuevas mentes. Ha reabierto antiguos diálogos y exigido a los expositores contemporáneos a volverse más objetivos. Los avances obtenidos en estas nuevas áreas giraron nuevamente hacia la pesca con mosca de salmónidos y nos han llevado a nuevas aproximaciones sobre la imitación con artificiales de los alimentos de las truchas. Esto generó una increíble cantidad de material publicado. Algunos de excelente calidad, otros confusos y bastante pobres.

Francamente, los pescadores con mosca nunca la tuvieron tan fácil (sí es que pueden aprovechar la cantidad de información disponible). Sin embargo, en mis viajes a través del mundo de la pesca con mosca durante los últimos diez años, constantemente me he asombrado de lo poco que los pescadores aprovechan lo que tienen al alcance de su mano. ¿Será porque muy pocos libros y artículos se relacionaron realmente bien con las masas para las que fueron escritos? Puede ser. La mayoría de los libros confunden o dejan perplejos a los principiantes y al pescador promedio porque fallan en la relación de los verdaderos niveles, problemas, preguntas y necesidades de estos pescadores.

Yo nací en 1934 sin una caña de mosca en mi mano, ni siquiera una en la familia. Había 1100 kilómetros desde Muskogee, Oklahoma hasta la trucha silvestre más cercana. Me interesé por primera vez en la pesca con mosca y leí sobre ella cuando recién se encontraba en los inicios de la tradición y era propiedad de una minoría pudiente.

La mística, la tradición y toda esa mierda me asustó como nunca. Me preguntaba si alguna vez llegaría a valer tanto como para merecer pescar con mosca. Desde lo más profundo de mi ser puedo entender perfectamente como deben sentirse la mayoría de los pescadores con mosca de hoy en día.

Pero gracias a los excelentes trabajos de Ray Bergman, Ted Trueblood, Lee Wulff, Al McClane y Joe Brooks, fui capaz de iniciarme en la pesca con mosca. Desde entonces, comenzó esta nueva revolución y las técnicas, enseñanzas, artículos y libros de Art Flick, Lefty Kreh, Carl Richards y Doug Swisher no solo me han ayudado a mejorar sino que me han permitido transformarme en parte de esta emocionante nueva era de la pesca con mosca. Más que nada, mi relación de diez años con miles de amigos pescadores con mosca de todo el mundo, a través de la Federación de Pescadores con Mosca (FFF) y Trout Unlimited (TU) me han dado una clara perspectiva y me permitieron entender de qué se trata realmente la pesca con mosca.

Hace algunos años Lew Jewett, la última cabeza identificable de la División Scientific Anglers de 3M, me desafió a desarrollar un show de diapositivas con el objetivo de entender e imitar las eclosiones de los seis insectos acuáticos más importantes para las truchas y sus pescadores. Lo que debió ser un proyecto de seis meses de desarrollo terminó llevando tres años. Gracias a la paciencia de Lew y su confianza en mi, tuve la oportunidad de desarrollar una perspectiva única de los ciclos de vida de los insectos acuáticos y su relación con el interés de las truchas en ellos. Gracias a esto, investigué sobre los roles de los atadores y pescadores con mosca para imitar estos insectos con el objetivo de capturar las truchas que se alimentan de ellos. Un trabajo tan básico fue muy difícil de hacer ya que tuve que relacionarme tanto con principiantes como con experimentados entomólogos - pescadores. Pero me calificó y condicionó para ver a todos los alimentos de la trucha bajo una nueva y verdadera lupa. De manera tal que las moscas que he atado y las formas en que las he pescado desde entonces han demostrado ser altamente exitosas.

Este libro trata principalmente sobre los alimentos acuáticos (nacidos en el agua), aunque es importante resaltar que existe gran cantidad de importantes alimentos terrestres (nacidos en tierra): langostas, saltamontes, hormigas, ratones, polillas, gusanos, lagartijas, etc. Sin embargo, he decidido no complicar este texto agregándole aquellos alimentos no acuáticos ya que es un tema tan amplio que, si se le da la importancia que corresponde, permitiría escribir otro libro.

Ahora, quisiera compartir con ustedes lo que he aprendido estudiando la vida bajo el agua, mirando a través de un microscopio, sentado en mi mesa de atado y en miles de horas en las aguas de los ríos de todo el país. Quiero ayudar a los pescadores con mosca a aprender técnicas básicas para el reconocimiento, estudio e imitación de todos los alimentos acuáticos de las truchas. Quiero inducirlos a utilizar sus propias habilidades y sentido común para buscarlos, identificarlos, imitarlos y pescarlos. Estoy convencido de que este libro enriquecerá las habilidades y el placer de cualquier pescador con mosca. ¿No se trata de eso, acaso?

Conceptos sobre imitación

Todos los alimentos naturales de los que se alimenta la trucha (insectos acuáticos y terrestres, peces forrajeros, gusanos, crustáceos, anfibios, roedores y reptiles) pueden ser imitados por los métodos actuales de atado y posteriormente casteados y pescados de la manera más efectiva con una caña de mosca. Indudablemente, de todos los peces aptos para la pesca deportiva, la trucha es la de mayor rango alimenticio en cuanto a tipo y tamaño. Y es precisamente este amplio rango lo que las convierte en el más atractivo de los peces para pescar con mosca. Se logra una mejor imitación cuando estos alimentos son identificados apropiadamente y sus ciclos de vida claramente entendidos. "¿Cómo y cuándo despiertan el interés de las truchas?", es lo que deberíamos preguntarnos antes de diseñar o atar moscas que simulen estos alimentos de la mejor manera posible, para luego pescarlas imitando sus más sutiles movimientos en el momento en que más vulnerables son a las truchas.

Tamaño, acción, textura, forma y color juegan un papel preponderante cuando un atador de moscas hace un artificial y cuando el pescador con mosca lo manipula frente a una trucha. Un balance adecuado entre estas importantes características determinará si la mosca debe ser sugestiva, impresionista, realista o exacta.

Los pescadores y atadores de moscas comúnmente utilizan estas palabras relajadamente para describir el concepto de imitaciones artificiales con relación a los alimentos naturales de las truchas. A continuación definiré como utilizo y aplico estos adjetivos tanto para escribir como para atar.

Sugestiva: Una forma particular de mosca artificial que describe de manera cruda y simple, un alimento natural indefinido.

Impresionista: Una forma particular de mosca artificial que da una ilusión más distintiva de un alimento en general. Por ejemplo una ninfa de mayfly.

Realista: Una forma particular de mosca artificial que imita de manera más específica una especie en particular donde las características más importantes a imitar son tenidas en cuenta (tamaño, forma, color y textura).

Exacta: Una forma particular de imitación artificial que intenta duplicar un alimento acuático existente buscando ser su mejor copia posible.

Tamaño, acción, textura, forma y color (en ese orden) son los elementos más importantes a la hora de imitar alimentos de las truchas con una mosca. Yo me inclino por un "realismo sugestivo". Las moscas sugestivas o impresionistas abarcan un espectro más amplio (donde se pueden cometer errores aceptables y aún pescar) y engañan a las truchas más fácilmente. En contrapartida, el realismo exacto no deja margen de error al identificar e imitar un alimento específico en un momento determinado. Y lo que nosotros queremos, obviamente, es tener la mejor oportunidad posible de capturar a la trucha más selectiva.

A través de este libro, seguiré esta línea de razonamiento para los diseños de moscas Whitlock. Pero usted debe desarrollar su habilidad para reconocer un alimento y, si este tiene alguna característica única, debe crear el diseño que mejor copie esa característica distintiva. No existen dos aguas, dos truchas ni dos días que sean exactamente iguales. Pero usted puede adaptarse rápidamente a esas diferencias si se ha entrenado para evaluarlas y actuar en consecuencia. Ese ha sido mi concepto más importante al diseñar y pescar la serie de moscas Whitlock.

Como un escultor o un pintor, el atador de moscas tiene una gran variedad de herramientas a su disposición, el tema es que tan bien las utiliza y aprovecha para crear. Hace un par de años me interesé en las diferencias que existen entre el atado tradicional con materiales naturales, los sustitutos de materiales naturales y los nuevos sintéticos. Mis estudios revelaron que la mayoría de los materiales de atado tradicionales se usaban porque eran los más disponibles y parecidos a las distintas partes de insectos que querían imitarse. Es una restricción estúpida continuar utilizando estos materiales por la sencilla razón de que son tradicionales. No hay absolutamente ningún motivo por el cual cualquier material no pueda ser utilizado eficientemente para imitar alimentos de las truchas (siempre y cuando guarden la proporción necesaria de tamaño, acción, textura, forma y color). Actualmente están disponibles miles de materiales interesantes, cada uno para un uso determinado, y siguen apareciendo nuevos cada año. Mi guía para elegir materiales siempre es: "¿hará el trabajo mejor?"

La diferencia esencial entre el pescador con mosca y el pescador con carnada o spinning es que el pescador con mosca disfruta de una amplia gama de posibilidades para expresarse. Cuanto más aprende uno sobre la vida en un arroyo, la vida sobre y debajo del agua, mayor es la recompensa que da el pasatiempo. La mayor fascinación y recompensa de la pesca de truchas con mosca ocurre cuando uno se vuelve totalmente consciente de la existencia de estos factores. Luego se materializan en el completo esquema de un arroyo viviente. Pescar truchas con imitaciones de sus alimentos es solo una parte de lo que usted puede obtener del estudio de todo el entorno. No hace falta ser un biólogo, ni un entomólogo. Ni siquiera saber una palabra en latín para aprender sobre estas criaturas y su entorno. Desde que aprendí a estudiar estos alimentos naturales, sus ciclos de vida, y sus roles en el ambiente de las truchas mi éxito en la pesca ha mejorado considerablemente. Incluso en días de poca pesca me resulta más fácil entender porque las truchas no pican.

Las truchas silvestres son criaturas que reaccionan de manera predecible ante las condiciones del ambiente y las diferentes estaciones. En menor medida, las truchas de criadero también parecen reaccionar ante los mismos estímulos. El agua en la que viven las truchas se recicla diariamente y estacionalmente (según las estaciones del año). Varía su temperatura, volumen, claridad y composición química. La suma de estos factores ambientales determinará la reacción de las truchas frente a sus alimentos, los que a su vez tienen una reacción a los mismos factores.

Condiciones climatológicas inusuales, irrupciones de depredadores no naturales, enfermedades, parásitos y el desove alteraran drásticamente las rutinas alimenticias estacionales y la residencia de las truchas. Reconocer estos factores resulta importante para ubicar las truchas, elegir la mosca adecuada y utilizar la técnica correcta en días normales.

Cada alimento natural de las truchas tiene propiedades físicas únicas. Cada uno tiene una forma, color, acción, textura e, inclusive, olor definido. Y cada una de estas propiedades es percibida por el tacto, olfato, el oído y la vista de la trucha. Para atar las imitaciones más efectivas, intento incorporar al artificial la mayor cantidad posible de propiedades del alimento, sin perder la practicidad de la mosca.

Mientras ato una mosca, considero seriamente su tamaño, forma, color, textura y la acción que eventualmente tendrá al estar en el agua. Pero por sobre todas las cosas, mi preocupación principal es que la mosca pesque bien. Debe tener la capacidad de "parecer viva" en las aguas en las que pienso pescarla. Por eso, para lograr el mejor diseño para imitar el alimento, debo haber visto y estudiado a la criatura viva en su ambiente natural.

Durante muchos años fui negligente con relación al estudio de los insectos naturales vivos, tomando el atajo facilista de aceptar lo que otros habían dicho o escrito sobre los alimentos. Además, comúnmente no probamos los artificiales en acuarios o aguas de "no pesca", ni estudiamos como responde al final de un lanzamiento.

Recientemente realicé unas pruebas sobre como se presenta y desliza en el agua una mosca seca muy popular en oeste de los Estados Unidos. Lo que imaginé que pasaría y lo que efectivamente ocurrió fue totalmente diferente. Nuestra imaginación nos conduce muchas veces a conclusiones erróneas.

Estoy tan convencido de esto que creo que la mayoría de los diseños de moscas están atados y pescados de manera incorrecta, y que las truchas los toman por una razón completamente diferente a la que nosotros creemos. En otras palabras, muchas truchas son pescadas accidentalmente.

Las veces en las que estuve seguro de que las truchas tomaban mi mosca exactamente por lo que se suponía que yo debía imitar, fueron experiencias inolvidables. Carl Richards me ha dicho en reiteradas oportunidades que, si uno tiene la mosca adecuada y la pesca de la manera correcta, debería obtener la mayoría de los peces a los que uno les castea (siempre que estén alimentándose). Hoy creo que esto es así.

La mayoría de los peces capturados con imitaciones pobres o pescadas de manera incorrecta, no han hecho más que responder a su curiosidad natural. Las truchas hacen esto regularmente, y probablemente atacarán cualquier cosa antinatural que invada su territorio. No recuerdo haber investigado jamás el contenido del estómago de una trucha y no haberme asombrado por una o dos cosas extrañas que encontraba allí. Mis observaciones me convencieron de que las truchas también responden de manera "juguetona". Por otro lado, muchos escritores han dicho que la lucha natural por el alimento y la supervivencia no les permite a las truchas andar "jugando". Pero, si no fuera para su propio entretenimiento o ejercicio, serían muy difíciles de explicar algunos de los saltos erráticos que he visto hacer a las truchas por otras truchas, criaturas varias e inclusive por objetos inanimados.

La mayoría de las moscas que se diseñan para imitar un alimento específico de las truchas (especialmente para crustáceos o insectos) son groseramente sobredimensionados. O son muy grandes, o usan demasiado material y su forma es exagerada. Por ejemplo, ningún insecto acuático tiene más de seis patas, tres colas y dos antenas. Sin embargo, las moscas húmedas y las ninfas utilizadas para imitarlos llegan a tener una docena de colas y hasta tres o cuatro docenas de patas. Esas moscas sobredimensionadas rara vez engañan a la trucha, pero el pique no selectivo de una trucha puede fácilmente engañar al pescador. Por lo tanto, el primer error que comenten muchos pescadores con mosca es usar moscas sobredimensionadas.

El segundo error más cometido es provocar que la mosca sobre actúe los movimientos del insecto natural. Hacer o permitir que una mosca se mueva más rápido de lo haría naturalmente, o en ángulos contra la corriente que resulten antinaturales (o imposibles) para el insecto verdadero son claros ejemplos de este error.

Entonces, tenemos moscas sobredimensionadas, desproporcionadas y que actúan de manera extraña, diferente al movimiento normal de los alimentos durante el día. Pero pescan. ¿Por qué? Porque son atractivos que incentivas la curiosidad natural de la trucha, amenazan su territorio, o asemejan alguna criatura desconocida escapando. De alguna manera, estas truchas responden a los señuelos de la misma manera que un salmón responde a una mosca.

De hecho, ese tipo de subidas, piques y rechazos son un duplicado exacto de las reacciones del salmón del Atlántico ante una mosca de salmón húmeda o seca.

Por supuesto que los mayores desaciertos se dan cuando se intenta imitar insectos acuáticos. Pero otros importantes alimentos (terrestres, crustáceos como el camarón, scud y el cangrejo) también lo sufren, sus tamaños, formas y movimientos son comúnmente desproporcionados. Alimentos no tan comunes como sanguijuelas, ratones y ranas no requieren el grado de refinamiento en el atado y la pesca como aquellos que comen y ven regularmente. Además, cada una de estos alimentos incluye individuos de tamaños totalmente distintos.

En la medida que seamos conscientes de este error de concepto, no está mal que lo utilicemos para pescar. De otra manera, quien quiera imitar la eclosión (match the hatch) terminará totalmente frustrado.

Y el problema es de tan fácil solución que no hay razón alguna para soportarlo si usted tiene el profundo deseo de imitar un alimento natural. Solo conviértase en un nuevo estudiante del agua. No vea las cosas con un ojo emotivo, sino que aprenda a mirar con ojo objetivo y a entender lo que realmente hay ahí.

Ojalá que esta guía y mis mejores imitaciones lo ayuden a lograrlo.

El agua

El agua en que las truchas viven, se alimentan y se reproducen es el elemento más importante en sus vidas y las de sus alimentos. Los pescadores con mosca deben estudiar el agua detenidamente antes de que puedan entender a las truchas y su alimentación.

No existen dos ríos ni lagos iguales, pero todos tienen ciertas similitudes. La cantidad de agua y su calidad química influyen en la cantidad y tamaño de las truchas que las habitan. Esto depende, en gran parte, de la cantidad de comida generada anualmente por el volumen y la riqueza de los ríos o lagos. La fuente de la que proviene el agua y con qué elementos del medio ambiente entra en contacto, determinan cuales serán estas propiedades. Por ejemplo, las aguas provenientes de deshielo, vertientes y esteros, serán radicalmente diferentes en su composición química y pH.

Los minerales del suelo disueltos y los componentes orgánicos provenientes de plantas y animales muertos que se encuentran en el agua reaccionan ante la luz solar, la temperatura y el aire creando así un ambiente, que puede o no ser propicio, para las truchas y su cadena alimenticia. El gran esquema de una corriente viva se forma por la utilización del agua, sus componentes químicos disueltos, energizados por el sol, crean vida. Comenzando por los más simples animales y plantas de una célula, se genera una serie de cada vez más complejas formas de vida para crear la cadena alimenticia de animales y plantas. Las truchas se encuentran en lo más alto de estas cadenas. Existe un equilibrio natural o evolución para esto, si es que el hombre no interfiere seriamente con los procesos de adaptación de las especies. Esta adaptación natural al ambiente acuático es bastante lenta pero produce una verdadera marca genética en las especies que sobreviven y prosperan. La adaptación a los componentes químicos, temperaturas extremas, enfermedades, parásitos, depredadores y tipos de alimento es poco menos que un milagro. El pescador que reconoce estos mecanismos se ve enriquecido, recompensado y, ciertamente, iniciado en el camino de convertirse en un conocedor de las truchas y sus alimentos.

Tipos de aguas

Las aguas que generan ríos y lagos trucheros provienen de la condensación de las aguas del mar. Esta condensación se origina en el océano y luego se traslada hacia la tierra en forma de lluvia o nieve. Luego fluye hacia los ríos y lagos en forma directa o indirecta, empujada por la fuerza de gravedad hacia una intrincada red de corrientes. Así se forman los ríos y lagos y, eventualmente, el agua vuelve al mar para volver a reciclarse.

Las aguas que bajan de las montañas se mueven a un ritmo, velocidad y diseño determinados por la forma de la tierra por la que atraviesa. Todas las aguas que fluyen desarrollan las mismas propiedades físicas generales, más allá del tamaño de la corriente.
Éstas son comúnmente llamadas riffles , correderas (runs), pozones (pools), aguas bajas y chatas (flats) y colas (tails), y aparecen naturalmente en este orden. Inclusive el agua en canales rectos de cemento, arrastrando partículas de sedimento, desarrollará esta estructura física. La variación de la pendiente y la fricción generada por la resistencia que el fondo hace la corriente, determinan el tamaño y la frecuencia de las mencionadas características.

Para cada pendiente existe una variación en la velocidad de la corriente debido a la fricción del agua contra sí misma y la superficie estacionada que esta atraviesa. En un arroyo hay una disposición común de la velocidad de la corriente, siendo ésta más rápida en la superficie (donde se encuentran el agua y el aire) y más lenta en el fondo, donde la resistencia del lecho del río es mayor. Esto ocurre en cada parte del río donde el agua puede correr. Estas variaciones son uno de los factores más importantes que usted puede conocer sobre una corriente. Contiene la clave para conocer como la mayoría de las distintas formas de vida viven ahí dentro.

Cada parte del río representa un gradiente o fondo en particular que es la causa de la reacción del agua. Sedimento, arena, grava, pequeñas piedras y estructuras terrestres (como árboles y arbustos) son los materiales con los que se construye la anatomía de los ríos. Este patrón de corriente tiene una forma muy parecida a la de una ola.

La vegetación acuática aparece en el río en la medida que las propiedades del agua lo permiten. Cuando las condiciones son favorables, se establecen las plantas acuáticas y forman la última de las estructuras anatómicas importantes que dan forma al río. Sin embargo, la fluctuación del agua, su claridad (transmisión de la luz solar), componentes químicos y las estaciones tienen gran influencia sobre el crecimiento de las plantas. Las plantas más simples (algas) son las primeras en establecerse. Luego las siguen aquellas más complejas según los requerimientos de cada una. Los arroyos ubicados a gran altura, originados por agua de deshielo rara vez alojan vegetación compleja. Arroyos de pradera y arroyos de aguas quietas (spring creeks), por tener corrientes más lentas y tranquilas, comúnmente están superpoblados de plantas acuáticas y terrestres.

Las plantas son sumamente importantes para la salud de las aguas y crean un ambiente fértil para las truchas y sus alimentos. Son una de las dos fuentes principales de oxígeno puro y absorción de dióxido de carbono. Un lago o río sin plantas acuáticas es un lago o río de aguas muertas.

El conocer los tipos de aguas y las propiedades particulares de cada una le dará al pescador con mosca claves para la elección del artificial indicado. Cada sección del río tiene viviendo en ella tipos de alimentos distintivos, según la adaptación de los mismos. Las ninfas nadadoras o rastreras de mayfly que viven en las rápidas corrientes de las correderas son reemplazadas en los pozones por mayflies amadrigadas. Las stoneflies necesitan aguas rápidas y muy aireadas para sobrevivir, por eso es raro encontrarlas en abundancia en las aguas profundas o lentas de las correderas, pozones, flats o colas.

Los alimentos de mucha movilidad como los peces forrajeros y scuds, se trasladan diariamente hacia donde encuentren las mejores condiciones de agua y alimento.

La parte del río que tiene el mayor pendiente en el fondo (diferente a la de un rápido) es comúnmente llamada riffle. Esta pendiente provoca que el agua se mueva rápidamente. Los riffles normalmente son turbulentos debido a la resistencia del agua para comprimirse al chocar contra grandes obstáculos del fondo, tales como rocas o piedras bocha. Normalmente, el agua en estos sectores del río es más baja y estrecha comparada con el agua río abajo. Es similar a la diferencia que existe entre la cresta y la base de una ola.

La mayoría de los riffles de los ríos trucheros pueden reconocerse por su superficie irregular, cortada, encrespada y de movimiento rápido. Las rocas, piedras bocha, y otras obstrucciones de la superficie hacen que el agua se revuelva y se llene de aire. En general son zonas ruidosas y brillantes que parecen bailar a la luz del sol.

Los riffles purifican el agua filtrándola. Expelen el exceso de gases como el dióxido de carbono producido por la rotura de las plantas y los deshechos animales. También, el agua recibe oxígeno y otros gases del aire. Esta hipercirculación promueve el establecimiento de las mayores colonias de alimentos de truchas, tales como insectos acuáticos, peces forrajeros, caracoles y crustáceos. Solo las grandes camas de vegetación acuática son tan ricas en alimentos trucheros como los riffles.

Excepto que los riffles sean excesivamente profundos y turbulentos, en ellos pueden vivir truchas de todos los tamaños ya que fácilmente pueden estacionarse en los lugares calmos cerca del fondo (detrás o al frente de grandes rocas, piedras bochas, camas de musgo o troncos). Las truchas en el agua son como pájaros en el aire, ajustando sus aletas dorsales pueden literalmente nadar en el agua.

Con sus aletas pectorales pueden navegar en la corriente. Si el riffle es demasiado claro como para tener lugares reparados, las truchas solo se moverán hacia él temporalmente para alimentarse.

Mire un riffle con o sin lentes polarizados y estudie su superficie y la estructura sumergida. Mire la línea de burbujas, los vectores de corriente y los cambios de colores. Todas estas son claves para determinar que está pasando en el riffle. Intente pensar "verticalmente". Un buen ejercicio es el de elevarse sobre el agua lo más posible para poder leer la superficie del agua y debajo de ella. El estar parado al mismo nivel o dentro del agua, elimina una o dos dimensiones de su perspectiva. El agua resulta engañosa en ese ángulo, el reflejo de la superficie y su chatura confunden y hacen que se pierda la noción de profundidad y distancia. Cuanto más alto sobre el agua pueda ir, más recuperará estas dos dimensiones. Incluso se reduce considerablemente el reflejo en la superficie.

Trate de mirar y entender porque el agua se mueve de determinada manera. Intente vadearla hacia delante y hacia atrás usando sus pies para "ver" el diseño del fondo. Mejor aún, unas antiparras le ayudaran a ver debajo de la distorsionada superficie y a obtener una clara y verdadera imagen de lo que hay allí abajo.

Esto es leer el agua en su forma más básica. Una vez que haya hecho este tipo de observaciones en varios ríos, y no solo en los riffles sino en todas las secciones de un río, podrá relacionar acertadamente lo observado con cualquier arroyo o río. De hecho, una vez que haya entendido la relación natural que existe entre el movimiento del agua y el fondo del río, podrá imaginar con gran aproximación como es la estructura del agua y el fondo en un río donde el agua sea absolutamente turbia.

La sección del río que comúnmente sigue a un riffle es la corredera. Aquí el agua se hace más profunda y lenta a medida que se acerca aguas abajo a la próxima sección, el pozón. El cauce puede ser más cerrado o más abierto que el riffle pero siempre será más profundo y lento.

Aquí la turbulencia será menor como resultado del efecto producido por las aguas más profundas. En la superficie se verá el típico movimiento de oleaje provocado por la velocidad y turbulencia del riffle y la presión hacia atrás del pozón.

El color del agua se oscurece a medida que el agua se vuelve más profunda. Si no hay protuberancias en la superficie, busque objetos oscuros en el fondo o remolinos de agua provocados por objetos tales como piedras o salientes que puedan darle un indicio de cómo es el fondo.

La corredera es una zona especialmente importante para alimentación y estacionamiento de las truchas, sobre todas las más grandes del río. La profundidad, lentitud y corrientes menos turbulentas hacen que esta zona sea, después de los riffles, casi perfecta para las truchas. No hay nada como encontrar una larga y tranquila corredera llena de truchas alimentándose. Estas truchas son comúnmente las más fáciles de pescar con cualquier tipo de mosca.

La zona más profunda y abierta de un río es el pozón. Se encuentran justo después de la corredera y el riffle. Los pozones se originan por la turbulencia erosiva en periodos de mucho agua. Como el pozón es normalmente más amplio y profundo que otras partes del río, el agua corre más lenta llegando a veces hasta retroceder dependiendo de la cantidad de agua que traiga el río.

Observar particularmente la pendiente de las costas de los pozones puede darnos mucha información sobre sus fondos, formas y profundidades. Normalmente, los ríos trucheros de mucha pendiente tienen grandes irregularidades geográficas como montañas, lomas y salientes. El agua corre a sus lados y el pozón tendrá un banco alto y una zona chata o banco bajo. El lado más alto será generalmente más profundo, por donde pasará la mayor parte de la corriente. El lado bajo será mucho más lento y arrastrará más limo, grava y sedimentos terrestres, lo que lo hará menos profundo aún.

Las truchas se encontraran en distintas profundidades (arriba, al medio o bien abajo) del pozón dependiendo de la disponibilidad de comida, protección y las estaciones. Normalmente patrullaran con un patrón determinado durante el periodo de alimentación. Es común que se muevan río arriba o abajo del pozón si es que allí encuentran más comida disponible, y después de alimentarse vuelvan al mismo.

Se conoce como flat a la zona que se encuentra a un lado o entre el pozón y la cola. Es una parte calma y baja del río. Aunque se trata de una zona rica en alimentos las truchas no la frecuentan tanto como a otras zonas, sobre todo durante el día. Los flats se forman de la misma manera que un delta, producto del desplazamiento del pozón por la turbulencia del riffle. La acumulación de arena, limo, grava, vegetación acuática y terrestre debido a la poca corriente, levanta el fondo. La sedimentación provoca que el agua se esparza. Los ríos de mucha pendiente no tienen aguas chatas extensas ni de manera regular. Los mejores flats se encuentran en los ríos de aguas tranquilas (spring creeks), ríos de llanura y en los grandes ríos.

Durante la noche o de día durante una eclosión excepcional, las truchas recorren los flats para alimentarse. Son lugares difíciles de pescar durante el día ya que debemos ver una trucha recorriendo e intentar interceptarla con una mosca. Los flats más sobresalientes que he pescado son los del río Henry's Fork, en Idaho.

La última parte de la anatomía de un río es la cola. Es la parte baja y estrecha que viene luego del pozón o del flat. También se la llama "slick"(resbaladizo) por su superficie, ya que cuando no es perturbada por piedras bochas o ripio, tiene una apariencia aceitosa.

Las colas son zonas interesantes para estudiar y fascinantes para pescar. Muestran claramente sus fondos y resulta sencillo ver los peces alimentándose. La convergencia de la corriente del pozón, una primera acelerada antes del riffle, la convierte en una excelente zona de alimentación. Por el característico labio que se forma justo antes de comenzar el riffle los peces pueden deslizarse o alimentarse y salir disparados fácilmente hacia arriba o hacia abajo de la corriente buscando protección. La corriente suave y constante hace de la cola un lugar tranquilo donde las truchas más grandes pueden estacionarse y buscar comida de un lado a otro.

Pero, sin embargo, las colas son la pesadilla de los pescadores con mosca. Resulta extremadamente difícil controlar la deriva y el drag de una mosca ya que la aceleración de la corriente causa estragos. La línea, el líder, el tippet y la mosca casi siempre están en corrientes de diferentes velocidades. Las mejores presentaciones son río arriba, río abajo o apenas a través de la corriente. Presentar la mosca sin precisión y corregir demasiado a línea en aguas calmas asustará a la mayoría de las truchas.

Además de ser un buen lugar para alimentarse, las colas son zonas elegidas para el cortejo y desove. Las truchas eligen las colas para armar sus nidos (camas) y depositar sus huevas porque ofrecen las mejores ventajas para un exitoso depósito, fertilización e incubación de las mismas. En consecuencia, justo antes y durante la temporada de desove encontraremos muchas truchas adultas en la zona de las colas.

Es una característica de las truchas remontar los ríos donde residen hasta arroyos o secciones más pequeñas de los ríos donde el agua es más adecuada para el desove y supervivencia de los alevines. Aún en estos arroyos, las colas son los lugares más elegidos para desovar.

Sin importar cuan grande sea el río ni cuan pequeño el arroyo, todas las corrientes tienen estas zonas distintivas (riffle, corredera, pozón, flat y cola). Resultan extremadamente importantes para la vida de las truchas y sus alimentos, y por lo tanto deben ser uno de los temas principales de estudio del pescador con mosca.

Lagos, lagunas y ciénagas (cuerpos de agua encerrados en una depresión más baja que cualquier punto en su perímetro) tienen muy poca o prácticamente ninguna corriente generalizada o movimiento. Más allá de que este tipo de aguas tiene muchos puntos en común, como los ríos, no existen dos idénticos. Cada uno tiene, salvo algunas excepciones, una entrada y una salida de agua. Así que, de alguna manera, podríamos relacionarlos con el pozón de un río.

Según sus formas y superficies, estos cuerpos de agua atrapada son identificados como lagunas, ciénagas y pequeños o grandes lagos.

Yo llamo laguna a un cuerpo de agua si su forma es más o menos circular y ocupa un área menor a una hectárea de superficie. Las ciénagas son de un tamaño similar, aunque un poco más largas. Son aguas quietas que alguna vez formaron parte del canal de un arroyo y que quedaron luego de que el arroyo cambiara su curso por algún motivo. Los pequeños lagos van desde dos hasta varios cientos de acres de superficie. Los grandes lagos son aquellos que tienen una 1,5 Km. o más.

Los lagos y lagunas se forman por el estancamiento (natural o por represas) de las aguas de deshielo, por precipitaciones, o por canales de arroyos. Los glaciares, movimientos terrestres, sismos, tormentas e inundaciones son las causas más comunes de la formación de lagos naturales. El hombre y los castores son los responsables de la formación de lagos por represas. La mayoría de las lagunas y pequeños y grandes lagos originados en los últimos cincuenta años fueron hechos por el hombre. El estancamiento de esta agua y los cientos de lagos naturales que contienen aguas frías y no contaminadas han sido factores importantes en la expansión de la pesca de truchas. De hecho, aunque no sean tan buscados como los ríos, los lagos se vuelven más populares año tras año ya que el acceso a los ríos es cada vez más difícil debido a la construcción de represas, contaminación, cierres, la utilización para riego y el considerable aumento en el número de pescadores con mosca.

Tomarse el trabajo de conocer los lagos puede llevarnos a pescarlos de manera exitosa y placentera. Encuentro a la pesca en lagos tan desafiante, rendidora y agradable como la de muchos de los ríos que he pescado.

Como los ríos, los lagos tienen alimentos naturales específicos, fuentes de donde proviene el agua, estructura física e influencias ejercidas por el medio ambiente. Esto determina su valor como pesqueros. Los lagos grandes, medianos y chicos funcionan de manera similar a los ríos, pero los más chicos son más fáciles para encontrar truchas y leerlos. Cuanto más grandes son, más impredecibles se vuelven con relación a la ubicación de las truchas y su comportamiento. Pero esto, sin embargo, es también una ventaja ya que les proporcionan a las truchas "santuarios" no accesibles a los pescadores. Estos lugares normalmente generan más cantidad de truchas y de mejores tamaños que las de los pequeños lagos y ríos.

Los ríos que desembocan en estos lagos reciben comúnmente truchas que los remontan para alimentarse o desovar, lo que los hace mucho más tentadores que aquellos que no desembocan en este tipo de lagos.

Normalmente, a una misma edad, las truchas residentes de un lago son más grandes que las residentes de un río. Esto se debe a lo que de alguna manera podríamos llamar, un mejor estilo de vida. La recolección de comida es más sencilla, hay menos depredadores, y los lagos sufren menos los cambios ambientales como inundaciones, sequía y excesos de temperatura. En promedio, una trucha de río de 1,8 Kg. pesaría entre 3 y 3,5 Kg. en un lago del mismo nivel de fertilidad.

A continuación, detallo algunos puntos importantes que debe conocer para elegir y pescar exitosamente un lago:

Origen del agua

El agua fresca que llena la mayoría de los lagos proviene de una o varias vertientes, lluvias o nieves, infiltración de la tierra o arroyos y ríos afluentes. Generalmente los lagos generan mayor potencial de crecimiento para plantas y animales si sus aguas provienen de ríos subterráneos o manantiales. El agua proveniente de afluentes subterráneos es comúnmente clara y provoca un impacto en el ambiente por cambios de temperatura o del nivel del agua. Este tipo de agua es muy rica en carbonos disueltos y sales minerales que mantienen un pH ideal (7 o más). Esta agua tan ricas pueden contener muy buenos pesqueros.

Comúnmente, el agua proveniente de lluvias y nevadas (ácida por capturar y disolver ácido carbónico de la atmósfera) es más blanda.

El agua de este tipo de afluentes acarrea mayores cantidades de limo, arcilla y otros desechos orgánicos que afectan la pureza y claridad del agua. Además es mucho más propensa a sufrir fluctuaciones de temperatura. Esta acidez natural inhibe el crecimiento de plantas y animales acuáticos y, en consecuencia, el de las truchas.

El nivel de fertilidad de las corrientes que fluyen hacia un lago incide en la fertilidad del mismo. El grado de agricultura y ganadería desarrollado sobre las aguas que drenan hacia los lagos, tiene una alta influencia en el potencial pesquero de cada lago. Puede llegar, incluso a mejorar o inhibir el potencial de un lago.

Profundidad del agua

La profundidad en los lagos trucheros varía mucho más que en los ríos. Si la temperatura del agua durante el año no alcanza para congelar el lago, generalmente los lagos menos profundos ofrecen mejor pesca. Los lagos bajos, alimentados por arroyos como el Henry's Lake en Idaho, tienen constantemente los mejores pesqueros. Esto se da porque el contenido del agua, su nivel de oxígeno, temperatura y la penetración de la luz solar permiten que se desarrollen abundantes poblaciones de plantas y animales acuáticos. Las truchas que viven allí aprovechan al máximo estas ventajas y suelen crecer rápido y muy fuertes.

Los lagos más profundos, en cambio, son menos productivos, ya que los mejores niveles de oxígeno, luz y temperatura solo se encuentran en las zonas más bajas del lago. Son propensos a estratificarse en un clima cálido, recluyendo a las truchas en las zonas más estrechas, frías y profundas llamadas THERMOCLINE. Estas áreas se encuentran fuera del alcance de la pesca con mosca promedio, ya que tienen una profundidad de entre 6 y 14 mts.

Dado que la mayoría de los alimentos de las truchas nacen y viven en el agua en un rango de 30 cm. a 1,8 mts., éstas deben usar estas áreas para encontrar comida. Lugares como desembocaduras, flats, puntas, islas, bahías bajas, costas, camas de musgo, vegetación terrestre (árboles caídos) y canales adyacentes a los bajos son zonas ideales para que las truchas se alimenten.

En dichos lugares, las truchas se alimentan cruzando el área para interceptar, recolectar o cazar distintos alimentos. En los ríos, en cambio, la mayoría de los alimentos son arrastrados hacia ellas o quedan indefensos por efectos de la corriente. Circunstancialmente, las truchas de lago reciben comida que es arrastrada hacia ellas por los ríos que desembocan en ellos o por las corrientes que se forman durante los periodos ventosos. Algunos alimentos, como los odonatos, scuds, sanguijuelas y peces forrajeros, se mueven o migran en masa hacia ciertas partes del lago para alimentarse, eclosionar o desovar. Las truchas se estacionan en estas áreas e interceptan fácilmente los alimentos que ingresan.

Leyendo la superficie del lago

Tanto la superficie como la parte intermedia y el fondo del lago pueden ser leídos o estudiados de la misma manera que un río. El objetivo es reconocer los factores más importantes y necesarios para identificar, imitar y pescar alimentos de las truchas de manera efectiva cuando y donde las truchas se estén alimentando.

La forma que tome la superficie de un lago no nos dice mucho sobre el agua, su profundidad o el fondo, como ocurre en un río. Solo el viento, objetos cercanos a la superficie, los cambios de color y las estructuras de las costas nos dan señales sobre que es lo que hay debajo de la superficie.

Durante los periodos de poco viento, especialmente a primera y última hora del día, los peces que se alimentan en superficie remolinos, aros o chapoteos que generalmente revelan la presencia de grupos de truchas. Y si les prestamos atención, nos dirán en que dirección están cruzando y bajo que patrón se están alimentando.

Si el agua es calma y transparente, tendremos la posibilidad de leer su estructura e, inclusive, ver algún pez a cierta profundidad.

Cuando las truchas buscan algún alimento en particular o se estacionan a cierta profundidad que les resulta confortable, eligen estructuras del fondo que contemplen sus necesidades. La grava, el ripio, la arena, el limo, el musgo y otras cosas similares son importantes y deben ser reconocidas en la lectura de aguas, ya son los que crean el "paisaje" del fondo del lago.

Pescar al azar las aguas calmas, sobre todo en los grandes lagos, rara vez resulta productivo. En cambio, el estudio responsable de los alimentos de las truchas, imitar sus acciones y características físicas y la lectura de las aguas genera excelentes resultados en la pesca.

Y la posibilidad de pescar una trucha realmente grande es mucho mayor en este tipo de aguas que en un río.

por Dave Whitlock

Traducción libre de fragmentos del libro "Guide to Aquatic Trout Foods"
Traducción Manuel Ocampo




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