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Odonatos

Existe sin embargo, un tipo de insectos que los pescadores en general no suelen tener en cuenta: los odonatos, los que no solo son abundantes sino que, por el tamaño de sus ninfas como el de sus adultos, son un bocado muy tentador para los peces.

 

Cuando comenzamos a prepara las cajas de moscas que usaremos en la próxima salida, solemos elegir, más allá de los streamers que intentan imitar diversos organismos de los que se alimentan las truchas (peces, pancoras, camarones de agua dulce, etc.), aquellas que correspondan a los insectos con estadios acuáticos que pueblan nuestro sur. Las más tenidas en cuenta son las ninfas y adultos de caddis (trichoptera), mayflies (efemeróptera), stoneflies (plecóptera). Hay quienes eligen midges, denominación que engloba a distintas familias de insectos muy pequeños y por lo tanto estas moscas son minúsculas (no todos se animan). Es común que también se incluyan imitaciones de insectos terrestres como hormigas, escarabajos, chinches, langostas, grillos, etc. Todos ellos tienen una silueta muy definida, por lo tanto inconfundibles.
El éxito de estas imitaciones se debe a la constante presencia de estos insectos en el agua o en sus márgenes, lo que nos permite ver a las truchas alimentándose de ellos en algún momento del día
Existe sin embargo, un tipo de insectos que los pescadores en general no suelen tener en cuenta: los odonatos, los que no solo son abundantes sino que, por el tamaño de sus ninfas como el de sus adultos, son un bocado muy tentador para los peces. Esa indiferencia tal vez se deba también a la complejidad en la confección de algunas moscas que las imitan, aunque también hay modelos muy fáciles de atar.
Si bien Ud. Puede lanzar a ciegas durante el día moscas de comprobada efectividad, lo que le permite en muchos casos pescar bien, su jornada de pesca sería más exitosa si le dedicara un poco de tiempo a la observación, lo que le facilitaría la elección de la imitación a elegir.
Al dar vuelta piedras que se encuentran sumergidas en el río, podrá comprobar el tamaño y el color de las ninfas que se ocultan bajo ellas, o al mirar sobre la superficie del agua, los insectos que se posan, o aquellos que la sobrevuelan; en este último caso, salvo que tenga serios problemas en la vista, es casi imposible que no haya visto, en alguna oportunidad, algún odonato.
Con este extraño nombre a cuyo orden pertenecen, se reconocen a los alguaciles (dragonflies) y las libélulas (damselflies). Veamos entonces las características principales de estos insectos, lo que nos pondrá dar una pista, desde nuestra visión de pescadores, de cómo ubicar los ambientes donde habitan, los momentos de mayor actividad y las características morfológicas que nos permitirán confeccionar nuestras imitaciones.
Fósiles sobrevivientes
Se han hallado fósiles de odonatos correspondientes al período Carbonífero y Pérmico (280 millones de años).
En ese entonces se desarrollan insectos de este orden considerados entre los representantes de mayor tamaño que han existido sobre la Tierra, como el Magneuropsis Permiana el cual tenía 72 cm. De envergadura. Las medidas actuales entre los odonatos, que tienen aproximadamente 5000 representantes, oscila de 20 mm. A 160 mm. En los alguaciles (anisoptera) y de 19 mm. A 190 mm. En las libélulas (zigoptera).
Distribución  
Sobre todo el planeta, salvo en los polos.
Hábitat  
(zonas donde experimentar)
Estos insectos en estadio ninfal prefieren habitar en aguas quietas de los lagos en zonas de juncales y fondos con abundante vegetación o tramos lentos de ríos que también contengan mucha vegetación. El período ninfal puede durar de uno a cinco años durante el cual pueden mudar su exoesqueleto de diez a quince veces. Fuera del ámbito de la pesca puede encontrárselos en cualquier charco, tanques australianos, zanjas, piletas de natación cuyas aguas no contengan cloro, etc. En zonas tropicales suelen criarse en plantas contenedoras de agua como las bromelias.
Alimentación
Ninfas:
Tanto las de alguacil como las de libélulas son carnívoras. Se alimentan de ninfas de otros insectos, pequeños crustáceos, renacuajos y hasta pequeños peces. Poseen un labio protráctil con ganchos en su extremo, el cual impulsan hacia delante para capturar a sus presas. Se camuflan adaptando su color al del ambiente donde se encuentran. Siempre están al acecho, aunque también las hay cazadoras activas, las cuales, por sus constantes desplazamientos, están más expuestas a ser comidas.
Adultos:
Son también carnívoros. Cazan insectos al vuelo, consumiéndolos durante el mismo o posándose sobre sus apostaderos que son ramas que sobresalen del agua, puntas de juncos, etc. Es común que cuando apoyamos nuestra caña, sobresaliendo del bote, que alguno de estos insectos aterrice sobre ella eligiéndola como apostadero; verán que si los espantamos, en muchos casos regresan y se vuelven a posar.
Los alguaciles suelen alejarse del ambiente acuático internándose en el campo; en cambio las libélulas permanecen cerca del agua lo que las hace más propensas a ser comidas por los peces.
Eclosión
La ninfa se traslada hacia la costa y sale del agua trepando por los juncos, piedras, ramas o troncos: clava las uñas de sus patas con mucha fuerza, rasga el exoesqueleto y emerge el adulto sacando la cabeza, tórax y alas, quedando colgado del abdomen. Bombea fluido hacia sus alas para que estas se estiren y sequen. Una vez fortalecidas las alas y patas, recién retira el abdomen u comienza a volar. Las mudas permanecen por mucho tiempo adheridas a ramas, juncos, etc. Lo que le permitirá al pescador encontrarlas con facilidad. Es conveniente recolectar algunas ya que nos dan la forma y tamaño exactos de las ninfas que luego podremos imitar (lleve siempre alguna cajita de plástico en su chaleco de pesca).
Actividad  
(situaciones ideales)
Muy activos en días claros y cálidos de primavera y verano durante los cuales suelen vérselos en su estadio adulto sobrevolando la superficie de los lagos y ríos cazando insectos, probando sus alas después de su eclosión o depositando sus huevos en el agua. Al momento de eclosionar, sus ninfas se trasladan hacia los juncales o piedras de la costa lo que los hace más visibles y por lo tanto más vulnerables ante sus predadores. Son momentos excelentes para utilizar alguna mosca que los imite ya que las truchas se acercan a la costa en su búsqueda o en ocasiones saltan fuera del agua intentando capturar algún adulto. Esto no es constante, pero si Ud. Detecta dicha actividad, no dude en cambiar su woolly bugger por una de estas imitaciones. Si sus moscas están bien atadas, tal vez tenga una grata sorpresa.
Natación de las ninfas 
(como debe recoger su mosca)
Alguaciles (dragonflies): se trasladan caminando por el fondo o nadando a través de sifones en una suerte de propulsión a chorro, en tramos de 10 a 20 cm. por vez, por lo cual debemos recoger nuestra mosca con tirones cortos, suevas y continuos.
Libélulas (damselflies): también caminan pero al nadar contorsionan su cuerpo y utilizan para impulsarse, como si fuera la cola de un pez, sus tres branquias plumosas que están ubicadas al final de su abdomen. Por lo tanto estas ninfas nadan mediante ondulaciones muy vivaces; al detenerse descienden suavemente hacia el fondo. Para imitar su natación conviene recoger la mosca con tironcitos muy cortos e intermitentes, deteniendo la recuperación de tanto en tanto; también es efectivo el agitar la puntera de la caña con golpecitos cortos haciendo vibrar nuestra muñeca.
Si en alguna oportunidad logran capturar alguna de estas ninfas, deposítenla nuevamente en el agua en algún sector libre de vegetación y observen su natación, comprobando personalmente lo antedicho.
Respiración
Por branquias internas en los alguaciles lo que no las hace visibles. En cambio en las libélulas son muy notables y están conformadas por tres branquias plumosas ubicadas en el extremo posterior del abdomen las que siempre habrá que considerar cuando atemos una imitación de éstas.
Características morfológicas en los adultos
Tamaño: las medidas descriptas al principio de la presente nota nos dan una idea de las medidas máximas alcanzadas por estos insectos actualmente. Las mismas se refieren a variedades de zonas tropicales. Para nuestras imitaciones debemos limitarnos a un máximo de seis (6) cm. de largo en el cuerpo de los alguaciles y de cuatro (4) cm. en las libélulas. Aunque pescáramos en zonas donde los tamaños fueran mayores, imagínense lo que sería lanzar una imitación de un adulto de 18 ó 19 cm.
Cabeza: Muy grande y con cuello muy flexible, lo que le otorga gran movilidad. La mayor parte del volumen de la cabeza está conformado por sus enormes ojos los cuales son muy sensibles respecto a movimientos y formas lo que les permite cazar otros insectos en vuelo con gran precisión.
Tórax: robusto, con las patas en su parte delantera hacia la boca y las alas en la zona trasera.
Abdomen: delgado y largo, con marcada segmentación, siendo un poco más grueso y corto en las hembras.
Alas: dos pares de alas grandes, cristalinas y muy venosas. En los alguaciles el par de alas anteriores son más angostas que las posteriores; en las libélulas, en cambio, ambos pares son iguales.
Patas: tres pares. Muy robustas en los alguaciles y delicadas en las libélulas.
Color: desde pardos hasta intensamente brillantes, machos y hembras de la misma especie a veces son idénticos, en otros casos totalmente distintos, siendo más coloridos los machos.
Vuelo: extraordinariamente ágiles en el aire, pueden mantenerse suspendidos, volar hacia atrás y alcanzar en los alguaciles velocidades de hasta 60 Km. Por el sonido que emiten al volar también se los llama helicópteros.
Características morfológicas en las ninfas
Tamaño: de 2,5 a 4,5 cm. en los alguaciles y de 2 a 3 cm. en las libélulas. Hay que considerar que dichas medidas son máximas, pudiéndose encontrar en cualquier medida inferior a éstas.
Color: generalmente pardas en la gama de los marrones y olivas. Algunas ninfas de libélula son de un color verde manzana bastante brillante, tornándose más oscuras antes de la eclosión.
Cabeza: grande y con ojos prominentes.
Tórax: robusto pero poco importante en relación a la longitud del abdomen.
Patas: tres pares, largas y fuertes.
Abdomen: notablemente largo y voluminoso en los alguaciles, siendo en algunas variedades más corto y aplanado. En las libélulas es muy largo, fino y de corte circular.
Caja de alas: grande, dividida en dos, a veces oblicuas hacia los lados; en otros casos paralelas al cuerpo.
Para tener en cuenta
Si bien nuestro objetivo de pesca suele centrarse en los salmónidos hay que tener en cuenta que en cualquier laguna o río de nuestro país los peces también se alimentan de ninfas y adultos de odonatos. Uno de los dientudos más grandes que vi en mi vida lo saqué en uno de los lagos de Palermo cuando se me dio por probar que sucedía si encarnaba con un alguacil sin utilizar boya: cacé uno y le pasé el anzuelo por el abdomen, tratando de no lastimarlo mucho. Este comenzó a volar con alguna dificultad pero alcanzó a desplazarse unos metros lago adentro. Con algunos tironcitos logré que cayera al agua e inmediatamente fue tomado por este dientudo que me sorprendió. Lástima que en aquel entonces no conocíamos casi nada sobre pesca con mosca. Podemos por lo tanto considerar como alternativa el uso de esas imitaciones en nuestras cercanas lagunas para pescar chanchitas, dientudos y hasta tarariras, (en los Estados Unidos hay diseños de alguaciles adultos que se usan para la pesca del bass).
Para finalizar
La presente nota no pretende ser un tratado científico, ya que para eso están los entomólogos.
Tan solo intenta, a través de la visión de un pescador y en pocas palabras, describir los hábitos y características de estos insectos, pudiendo tal vez despertar el interés de aquellos que no han tenido en cuenta el uso de sus imitaciones frente a uno de sus constantes predadores: la trucha.
Para los más inquietos, si poseen Internet, basta tipear Odonatos, Dragonflies o Damselflies entre otros, para quedar sepultado en un par de compleja información, lejana a la comprensión de un simple pescador. Y su Ud. Decide filtrar las nomenclaturas científicas para simplificar, es factible que igual, desde el vamos, se paree un poco, pues durante la búsqueda leerá "odonatos" pero también "odonatas" (en mi diccionario figura "odonatos"), quién tendrá la razón. Hallará también diferencias en la cantidad de representantes, en las medidas de sus antecesores fósiles, en la velocidad que desarrollan, etc. Etc.
Si encuentra algún dato que le parezca erróneo o que Ud. como pescador considere que hubiese sido necesario incluir en la presente nota, envíemelo, lo publicamos, y todos podremos aprender.
Dejando de lado estos pormenores, abra su caja de moscas e incorpore cuanto antes algunas imitaciones de ninfas y adultos de estos insectos y haga su experiencia con ellas la próxima temporada. No se arrepentirá.
NdeR:Este artículo ha sido publicado previamente enel boletín mosquero número 36 de fecha 09/1999 y FFA cuenta con la autorización expresa tanto de la AAPM como del autor para su publicación. 

 Mario Capovía del Cet



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