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Conociendo las truchas

Todas las truchas nacen en agua dulce, generalmente en aguas de río que corren o en un lago cerca de un comedero o en la desembocadura de un arroyo.

 

Las ovas de trucha no pueden desarrollarse en agua de mar y necesitan un buen flujo de agua oxigenada para desarrollarse. Luego de un período de 30 o más días, dependiendo de la temperatura del agua, las ovas se transforman en alevinos, peces embrionados que retienen lo que queda del saco vitelino y continúa viviendo en las profundidades de la cama de desove. Una vez que la reserva del vitelo se ha acabado, el alevino se transforma en fry, y nada hacia arriba a través de la grava y comienza a alimentarse.

El pequeño fry crece rápidamente y pronto comienza a cobrar la apariencia de una trucha, pero con marcas ovales a sus lados. Estas marcas, conocidas como marcas-parr, le da el nombre de parr a este estadío de trucha joven. La palabra parr viene del vocablo para dedo en inglés antiguo: a una trucha tan pequeña se la conoce a veces como "dedito" y las marcas de parr como "impresiones digitales". El tiempo que la trucha permanezca como parr depende de la cantidad de alimento disponible en el agua: puede ser de uno a cuatro años. En este estadío las truchas que van al mar asumen sus cubiertas plateadas y se dirigen río abajo. Elles son conocidas ahora como smolts. Las truchas que pasan toda su vida en agua dulce adquieren su coloración adulta sin pasar por el estadío de smolt.

La trucha entra en condiciones reproductivas a cualquier edad a partir de los tres años y luego se embarca en lo que, para las variedades no "de río", puede ser el viaje más peligroso hacia los terrenos de desove.

La trucha adquiere su pareja en las áreas de desove, generalmente aguas playas que fluyen sobre grava pequeña. Con golpes de su cola las hembras cortan canales conocidos como camas de desove, en la grava y depositan sus huevos, que el macho fertiliza antes de ser cubiertos. Luego del desove, la trucha ahora conocida como kelt, se dirige rápidamente río abajo, generalmente en condiciones físicas pobres y con colores considerablemente más oscuros. Para las truchas de mar, el viaje puede tomar semanas, y aunque algunos kelt se alimentan, la mortandad es alta. La trucha de lago también puede estar severamente debilitada; pero muchas variedades de río retomarán su alimentación normal en cuanto el apareamiento es completado.

LA STEELHEAD

Hasta hace poco los científicos clasificaban a la trucha steelhead Salmo gairdneri separado de la trucha arcoiris de agua dulce de la región costera del Pacífico de América del Norte, a la que llamaban Salmo irideus. Sin embargo, la steelhead es ahora considerada simplemente como una trucha arcoiris que pasa parte de su ciclo de vida en el mar. Por lo tanto, la steelhead y la trucha arcoiris de agua dulce se agrupan juntas en la especie Salmo gairdneri.

Las steelhead adultas desovan a fines del invierno y en la primavera, cuando la crecida en los sistemas fluviales, luego de los primeros deshielos, permite que el pez alcance las aguas principales rápido y fácilmente. Durante el invierno estos arroyos estan usualmente congelados; en verano, el flujo puede ser demasiado poco para que el pez complete su migración río arriba. Los huevos fertilizados, escondidos hondo en las camas de grava, se aseguran un buen suplemento de agua helada rica en oxígeno mientras continúa el deshielo durante la primavera y principios del verano. Para el momento en que el fry de steelhead comienza a buscar comida en verano y principios del otoño, el río esta en su fase mas productiva en lo que a insectos se refiere.

Las steelheads jóvenes crecen rápido. Cuando tienen entre siete y diez pulgadas de largo, los parr de stealhead se convierten en smolts. Pierden su color rosa-lavanda y adquieren un tono plateado; rápidamente se dirigen río abajo hacia el agua salada.
Mientras que las truchas "cutthroat" que van al mar tienden a permanecer en aguas costeras cerca de los estuarios de sus ríos natales, los cardúmenes de steelhead frecuentemente viajarán unos pocos cientos de millas de su río de origen en busca de alimento marino.

Algunos ríos tienen la reputación de producir steelhead grandes, otros producen peces mas pequeños. Aunque todas son steelhead, el patron sugiere que cada sistema fluvial tiene su propia variedad de steelhead. En su gran trabajo Trucha (1979), Ernest Schweibert destacó que los smolt de steelhead de los "ríos de peces grandes" emprenden migraciones mas largas y pasan un año extra en el mar alimentándose. De ahí el mayor tamaño de ese pez. Sin embargo también decía que la ecología de los ríos como los de Columbia y Skeena imfluenciaba el tamaño de la trucha, porque la fuerte corriente de estos ríos y las piedrs sumamente grandes del lecho del río hacían que las steelhead mas pequeñas no se pudieran reproducir eficazmente ahí. Solo las steelhead mas grandes y viejas podían aparearse, montar las camas y desovar en estas condiciones.

Debido a su tamaño y los ríos espectaculares que habitan, las steelhead son posiblemente las truchas más emocionantes para atrapar. Sin embargo, esto ha sido hasta cierto punto su ruina. Durante el siglo 20 los ríos de Oregon, el estado de Washington, Columbia Británica y Alaska han atraído pescadores de todo USA y Canada, y de Europa y el lejano Este. Las steelhead han sido una presa popular: se han extraído gran número con poco reconocimiento de que la población puede algun día sufrir de sobrepesca.

El resultado es que la reserva de steelheads de muchos ríos es ahora soplementada con peces de criadero. Bill Luch, autor de "Steelhead Drift Fishing" (1976) lo puso de esta forma: " Hay muy pocos ríos de truchas steelhead salvajes en los Estados Unidos. Debido en su mayoría a la depredación enferma del hombre, se ha vuelto necesario propagar artificialmente a este pez para conservar estos ríos. En otras palabras, la mayoría de las steelheads hoy no son peces salvajes, sino el producto del criadero.

Una solución mucho mejor al problema de la sobrepesca es reducir la presión de pesca. Se necesitan a la fuerza medidas para lograr esto en muchos sistemas fluviales: algunas areas son de pesca y devolución; en otras a los pescadores se les restinge el número de peces que pueden llevarse; y en algunos ríos (por ejemplo el sistema del río Dean de Columbia Británica) el número de permisos está severamente restringido. Seguramente esta es la respuesta para conservar las poblaciones de truchas salvajes: mantener la presion de pesca a un nivel al que las reservas de truchas puedan soportar.

LA TRUCHA DE MAR DEL ATLANTICO

Para los pescadores y naturalistas, la trucha del Atlántico es bastante diferentede la trucha marrón de río o lago. Cuando vuelve del mar es una barra brillante de plata (...). Los especimenes mas grandes nunca pueden confundirse con las truchas de agua dulce: de hecho, para las no iniciadas, estas se parecen mas al salmon del Atlántico. Más de un pescador ha presumido un salmón de 5 libras, sólo para darse cuenta de que la cola cuadrada, las largas mandíbulas y la estructura de la aleta caudal, mostraban que era una trucha de mar.

Los naturalistas del siglo 19 decribieron varias "especies" de trucha del Atlántico. Salmo trutta, Salmo cambricus, Salmo gallivensis, Salmo brachypoma y Salmo argeneus.

Estas "especies" tienen poco en lo que se refiere a mérito científico, ya que su identificación, y descripción fue sobre muy pocos ejemplares y en terrenos bastante dudosos. El mismo reverendo Houghton no pudo obtener un ejemplar de trucha del mar del este a pesar de lo mucho que trató, y se vio obligado a pedir prestado el ejemplar en conserva de Gunter para el Museo de Historia Natural. Eventualmente a todas las truchas del Atlántico se las llamó Salmo fario; pero los biólogos actualmente han considerado que la trucha marrón y la trucha del Atlántico son una sola y la misma especie; asi es que ahora se las agrupa oficialmente como Salmo trutta.

Además si, como parece probable, la trucha del Atlántico es meramente una forma migratoria de la trucha marrón, la pregunta permanece: porque algunas se convierten en truchas de mar y otras no? Obviamente no es una cuestión de que la pequeña trucha decida visitar la costa. Esos parr de trucha que se convertiran en truchas de mar atraviesan un estadío extra en su desarrollo, que las truchas de lago o río omiten de su ciclo de vida: el estadío de smolt. Desarrollan glándulas de excresión de sal, y la cobertura plata característica del smolt. Este estadío extra debe ser inducido genéticamente.

Mas aun, la trucha de mar produce mas trucha de mar. La evidencia viene de criaderos donde a truchas que regresan del mar se les extraen los huevos y el esperma, y su progenie fue criada en condiciones controladas y luego fueron liberadas para aumentar la producción del desove natural. Esta descendencia de truchas de mar desarrolla el estadío de smolt y se dirigen al mar. La trucha marrón de criadero no hace esto. Ellas pasan de parr a trucha de río o lago sin el estadío de smolt.

Así parecería que dentro de algunas variedades de trucha marrón de agua dulce, incluyendo la trucha de los ríos Tamesis y Loch Leven, permanecen los genes latentes de la trucha de mar. Estos genes podrian ser heredados de la población original de truchas que colonizaron estas aguas desde el mar hace miles de años. Si es así estos genes podrian requerir un gatillo antes de otorgar la característica de marina.

Podría alcanzar con el hambre. Los ríos mas grandes donde habita la trucha de mar del Atlántico producen poco alimento, y sus truchas marrones residentes tienden a ser diminutas: ie ríos como el Dovey y Conwy de Gales, el Esk de Cumbria, el Esk de la Frontera, el Spey y Loch-Maree de Escocia, algunos de los Lochs deshabitados de Irlanda y las islas Hebridas, y los ríos del norte y oeste de Noruega alimentados por Glaciares. Posiblemente es la falta de alimento y una dieta cerecana la inanición lo que gatilla los genes que transforman la trucha marrón en un pez marino.

LA TRUCHA ARCO IRIS DE RIO

La trucha arcoiris de río, tan preciada por su brillo iridescente, comparte la mayor parte de las aguas que habita con su pariente que va al mar, la steelhead, y ambas son clasificadas como Salmo gairdneri. En la mayoría de las aguas, las steelhead dominan a las truchas residentes tanto en tamaño como en número. Sin embargo en algunos ríos, la forma migratoria se ha perdido porque a las truchas de estos ríos se les impide ir al mar mediante barreras físicas, tales como represas.

El rango natural de la trucha arcoiris se extiende desde el la región del río Kuskokwin en Alaska hasta la península de Baja California y los ríos costeros de México. Dentro de esta región, muchos de los ríos que desembocan en el Pacífico todavía mantienen a la cabeza a la trucha salvaje residente, incluyendo los ríos MacKenzie de Oregon, McCloud y Kern de California, Henry's Fork del sistema del río Snake de Idaho, el río Babine de la Columbia Británica y el sistema del río Kenai-Russia de Alaska. Sin embargo, durante los últimos 100 años, las truchas arcoiris han sido introducidas en otras incontables aguas por todo el mundo. Hoy en día muchos ríos cercanos al rango original en los Estados Unidos y Canada tienen reservorios de truchas arcoiris; pero estos no son reservorios de truchas salvajes nativas.

En los ríos que tienen tanto truchas arcoiris residentes como steelhead, puede ser dificil distinguir entre las dos. Cuando la steelhead adulta vuelve al río de su morada temporal de alimentación en el Pacífico, es de color gris acero o plata, pero pronto aparece un reflejo verde, rojo y azul y las steelhead se mezclan con las truchas arcoiris de río. Muchos pescadores resuelven el problema llamando steelhead a las truchas grandes, mientras que los peces mas chicos se denominan arcoiris. Esto es probablemente suficiente, ya que ningun río puede producir la cantidad de alimento disponible en el oceano, y pocas si es que alguna de las arcoiris alcanza el tamaño promedio de las steelhead. La trucha arcoiris de río desova al mismo tiempo que las steelhead migratorias. No sabemos si alguna vez se entrecruzan. Con seguridad no lo hacen en los ríos del estado de Washington y la Columbia Británica, que producen las steelhead mas grandes. Ahí, la grava, escogida por las steelhead cuando cortan sus camas es demasiado grande para las arcoiris mas pequeñas, y usualmente la corriente en las correderas del río elegidas por las steelheads en desove es demasiado fuerte para las truchas mas pequeñas como para aparearse. En otros ríos posiblemente se entrecrucen, ya que se ha reportado steelhead y arcoiris en las mismas camas de desove.

Las truchas arcoiris de río son devoradoras vigorosas. Cuando la corriente acarrea poco, la trucha lentamente se desplazará alrededor del pozón o se dirigirá corriente arriba, devorando cualquier cosa que sea comestible.

La ercoiris de río tambien toma un rango mucho mas amplio de comida. Luego del estadío de fry la trucha marrón ignora pequeños bocados como algas y pequeñas larvas y pupas de insectos. Las truchas arcoiris los comerán durante toda su vida, y también toman una gran proporción de su alimento del lecho del río: ninfas de plecópteros, efemerópteros y larvas de tricópteros. Un corto lapso de alimentación, del fondo o de los insectos de la superficie, saciará a la trucha marrón pero no a la arcoiris.

Como resultado las arcoiris de río crecen mucho mas rápido que otras truchas en aguas igualmente productivas.

Con un crecimiento rápido, las truchas arcoiris alcanzan la madurez sexual antes que las truchas marrones. Las arcoiris tienden a desovar por primera vez cuando alcanzan las 12 a 16 pulgadas de largo, normalmente al final de su segundo año. Las truchas marrones pueden no madurar hasta su tercer o cuarto año. Sin embargo, pocas truchas arcoiris salvajes sobreviven mas de dos o tres desoves: su mayor expectativa de vida es de cuatro a cinco años. Las truchas marrones de río pueden vivir hasta ocho, nueve o inclusive diez años.

TRUCHA DE MAR SALVAJE (PARTE I)

Aunque la vasta mayoría de las truchas desovan en la grava del fondo de los ríos los genes marinos bien pueden estar presentes en todas las variedades de truchas. En realidad podría argumentarse que todas las truchas provienen de truchas marinas porque, en los últimos 10000 años aproximadamente, la mayoría de nuestros ríos y lagos fueron colonizados por truchas desde el mar. Además los genes que controlan el hábito marino todavía pueden ser activados en algunas truchas de lago o río. Cuando se sembraron truchas marrones de Loch Leven en las aguas dulces de Nueva Zelanda y las islas Malvinas, rápidamente produjeron una progenie que va al mar, que luego colonizaron otros lagos y ríos.

Este proceso continúa hasta el día de hoy ya que la práctica de la siembra artificial es cada vez más común. En Europa del Norte truchas arcoiris de río ya han producido steelheads: en 1988 una steelhead de 14 libras, presumiblemente originado de una trucha arcoiris sembrada, fue capturada en un río del norte de Inglaterra. Así mismo en el noreste de EE UU, truchas marrones sembradas han producido una línea de trucha de mar del Atlántico. Así es perfectamente posible que, cuando un pescador captura una gran steelhead en el río Columbia o Fraser, o una gran trucha de mar del Atlántico en Noruega o Escocia, los progenitores de este pez no fueran truchas de mar sino de agua dulce.

Sin embargo, una vez que la adaptación se ha producido es casi imposible detectar los orígenes de un individuo, porque las truchas de mar, son notablemente similares en forma y color entre sí. Las steelhead, cutthroat de mar, y la trucha de mar del Atlántico varían en tamaño, dependiendo de la duración y la abundancia de la alimentación marina, pero no muestran la variedad de formas que se encuentran en lagos y ríos. Las steeheads son similares entre sí desde Alaska al Golfo de Méjico; las truchas de mar del Atlántico varían mayormente en el tamaño desde Irlanda occidental hasta Escandinavia.

Para que pueda desarrollarse una línea especial o subespecie de trucha la población debe ser aislada de todas las demás por un período prolongado, así la trucha podría transformarse en una forma distinta adaptada a su ambiente acuático particular. En el mar este aislamiento no puede ocurrir: las steelhead o cutthroat de mar nacidos en un río se mezclarán libremente con las de ríos adyacentes. Y aunque la mayoría de las truchas marinas eventualmente vuelven al río de su nacimiento para desovar, algunas van a otro río de la misma cuenca. Así hay un intercambio de genes pequeño pero continuo, entre poblaciones de truchas de mar.

Por otro lado, todas las truchas de mar se encuentran claramente separadas de las de agua dulce de la misma especie por su ciclo vital. Las steelheads desovan a fines del invierno y primavera, pero para las cutthoats y truchas de mar del Atlántico, la época de reproducción es normalmente a principios de invierno. Después de un breve cortejo, la hembra desplaza la grava con breves latigazos de su cola para formar la cama de desove suficientemente profunda como para contener las ovas. Con el macho a su lado, la hembra vierte un flujo de ovas rosadas y redondas a la cama de desove; luego el macho se adelanta y eyacula el esperma que fertiliza las ovas. Luego la hembra arroja pedregullo suelto sobre los huevos.

A veces una hembra puede cortar 2 o más camas de desove de esta manera se asegura la supervivencia de por lo menos algunos huevos. Luego de completar el acto de apareamiento la pareja agotada, que ahora se conocen como kelts, normalmente se desplaza aguas abajo hacia aguas mas profundas donde pueden descansar algún tiempo antes de dirigirse de vuelta al mar.

Existen arroyos, o aun partes de arroyos, que se utilizan por muchas parejas de truchas de mar, mientras que otros arroyos son desdeñados por casi todas. En un importante sistema fluvial en el norte de Inglaterra solo tres riachos contienen la gran mayoría de las truchas de mar en reproducción, mientras que varios arroyos aparentemente similares contienen muy pocas. En un río hasta 1400 parejas han sido vistas desovando en un tramo de un cuarto de milla. Algunas truchas de mar comparten sus zonas de desove con salmones, pero en muchos ríos los salmones eligen otras zonas.

En los lugares donde las zonas de desove de truchas y salmones se encuentran cerca de grandes poblaciones, los pescadores furtivos capturan dichos peces antes del desove. Los pescadores furtivos pueden obtener ganancias muy rápidas de tales ríos y, casi destruir el pesquero en un corto tiempo. Por ello en muchas regiones los guardafaunas deben acampar al lado del agua para proteger los peces cuando son más vulnerables. Presumiblemente los peces han elegido estos criaderos a través del tiempo porque presentan algunas ventajas: posiblemente estas aguas provean mejores condiciones para las etapas tempranas de la vida de las truchas de mar.

Es difícil de estimar que proporción de los kelts de trucha de mar sobreviven el largo viaje de vuelta al mar. Pero las tasas de supervivencia parecen ser significativamente mas altas que las del salmón, donde la mortandad de los kelts machos es de 90% o más y para las hembras es de por lo menos 70% para el salmón del Atlántico y 100% para el sockeye del Pacífico. A fines del invierno, pueden encontrarse, enormes cardúmenes de kelts de truchas de mar descansando en pozones profundos o lagos río abajo en el sistema fluvial, recuperandose del trauma del desove. En la primavera se dirigen al mar donde se alimentan, regeneran sus tejidos y forman mas huevos y esperma antes de realizar otra excursión de desove al agua dulce. Generalmente no recuperan las condiciones originales, truchas de mar capturadas en su segunda excursión de desove río arriba, son generalmente 10% o 20 % más livianas que los peces del mismo largo que hacen el viaje por primera vez, y la calidad de su carne es frecuentemente muy pobre.

TRUCHA DE MAR SALVAJE (PARTE II)

Durante los primeros dos o tres años de su vida, la trucha de mar son idénticas en apariencia y comportamiento a las truchas de agua dulce. En el verano cazan camarones, larvas y ninfas del fondo del río, y suben a la superficie para atrapar insectos; en invierno se esconden entre las piedras. Pero cuando el parr alcanza su tamaño máximo, las truchas de mar y las de agua dulce se diferencian. En las variedades de agua dulce las marcas azul oscuro-grisaceas del parr desaparecen y el pez exhibe la coloración adulta pero en la trucha de mar, los parr pierden sus marrones y sus rojos, convirtiéndose en plateados. Ahora pueden ser reconocidos como smolts finalmente listas para dirigirse al mar abierto.

Internamente las pequeñas truchas marinas han hecho una adaptación fisiológica adicional que les permite lidiar exitosamente con el agua salada. En la naturaleza el agua pura siempre pasará de soluciones menos concentradas a soluciones más concentradas. Esto es de importancia crucial para las truchas de mar pues, mientras el agua dulce es menos concentrada que los fluidos corporales de la trucha, el agua salada es mucho más concentrada. De ello resulta que la trucha de mar debe adaptarse para lidiar con la perdida constante de fluidos corporales en cuanto entra al mar.

Cuando el parr se encuentra todavía en agua dulce incorpora fluidos constantemente. El agua dulce entra al cuerpo del parr donde quiera que haya membranas delgadas (como ser las branquias y el interior de la boca) mediante un proceso conocido como ósmosis. Si el agua no se elimina, las células de su cuerpo literalmente estallarían. El pez que vive en agua dulce utiliza su sistema renal para eliminar agua excretando grandes cantidades de orina diluida casi continuamente. En el mar la trucha de mar toma grandes cantidades de agua de mar y excreta orina muy concentrada, así evita morir de deshidratación por la contínua pérdida de agua. Además posee unas glándulas especiales en sus branquias que extraen sal. Así reemplaza los fluidos corporales que pierde por ósmosis con agua de mar desalinizada.

En algún momento de la primavera, completadas sus adaptaciones fisiológicas, los smolts se mueven río abajo, atraviesan el estuario y llegan al mar. La evidencia conocida sugiere que los smolts de trucha de mar no se desplazan tanto en los océanos Atlántico o Pacífico como el salmón. Las truchas se desplazan en abanico en la costa, formando enormes cardúmenes en ciertas zonas preferidas.

Gran número de truchas de mar del Atlántico han sido vistas alimentándose de anchoas, anguilas de arena y arenques jóvenes en el mar de Norte. Es probable que estas truchas provengan de los ríos de Escocia Oriental (el Spey, Ythan y otros) o Escandinavia meridional (incluyendo el Em sueco). La trucha del canal Ingles probablemente se origina de los pequeños ríos de truchas de mar en Inglaterra meridional. Sin embargo, algunas truchas se desplazan a mucho mayor distancia de sus ríos natales. En su libro "Sea Trout Fishing" Hugh Falkus informa de un kelt marcado en el río Axe de Devon, en el sudoeste de Inglaterra, que fue recapturado 166 días después en el estuario del río Tweed en el límite con Escocia. Este pez había viajado un mínimo de 580 millas a través del canal Inglés y el mar del Norte. Otra trucha registrada por Falkus viajó por lo menos 244 millas en 174 días.

Muchos estudios de la vida de la trucha de mar confirman que sus viajes cubren generalmente distancias cortas. Una investigación sueca mostró que pocas truchas de mar del Atlántico viajaron mas de 13 millas del estuario. En forma similar la trucha cutthroat de mar raras veces se desplaza mas de unas pocas millas de estuario del su río natal; la distancia máxima registrada para un pez marcado es de alrededor de 80 millas. Las steelheads pueden viajar distancias mucho mayores. Aunque un estudio informa de un viaje máximo de 19 millas desde el estuario del río se conoce de algunos cardúmenes que han viajado algunos centenares de millas. Algunas truchas individuales se han encontrado en el océano Pacífico a mas de 2000 millas de tierra firme.

En el mar la trucha se alimenta de una gran variedad de vida marina. Los smolts inicialmente se concentran en los crustáceos del plancton: pequeños camarones y las larvas de cangrejos, langostas y langostinos. A medida que crecen adoptan una dieta creciente en peces, predominantemente de especies costeras como anchoas, anguilas de arena, arenques y cotos. Donde las zonas de alimentación incluyen bancos de arena, la dieta abarca crustáceos grandes como cangrejos y langostinos.

La trucha de mar es cazadora. Cerca de las costas de Oregon y California, pueden observarse bandadas de gaviotas y golondrinas de mar buceando por peces chicos que han sido forzados a la superficie del mar por steelheads y cutthroats. Mientras la marea crece en bahías arenosas y entradas rocosas, cardúmenes hirvientes de truchas de mar, muchas veces la siguen de cerca persiguiendo a sus presas menores. La vida en el mar es una etapa de glotonería: ciertamente no es inusual, capturar una trucha de mar del Atlántico en una playa tormentosa de las Hebridas o en una laguna de mar irlandesa, llena de peces chicos que literalmente salen de su garganta.

La alimentación abundante produce un crecimiento muy rápido de los smolts que ahora se los llama correctamente post-smolts. Una proporción de estos post-smolts (100% en el caso de los cuttroats que van al mar y hasta el 60% de la trucha de mar del Atlántico) vuelven al río luego de unos pocos meses en el mar. Estos se conocen como herling, peal, finnock, whirling o juniors. Muchos pasan el invierno en el río y algunos hasta pueden desovar.

Los post-smolts que permanecen en el mar y los herlings que retornan al mar rápidamente después de una breve vuelta al río, continúan creciendo. Hacia fines de su primer año en el mar pueden llegar casi al doble del tamaño que tenían al dejar el agua dulce; ahora pueden llamarse apropiadamente truchas de mar. Un año después pueden llegar a pesar 2 libras, y cuando más tiempo permanece en el mar mas crece. Una trucha de mar del Atlántico de 11 libras capturada en el río Spey en 1983 había pasado alrededor de 7 años alimentándose en el mar; en 1989 el récord británico de caña correspondía a un pez capturado en el río Tweed en 1983, y fue de exactamente 20 libras. Se capturan peces mucho más grandes en Escandinavia: en el río Em sueco el récord es de 32 libras con 5 ½ onzas y en un solo día un pescador capturó 6 peces con un total de 113 libras.

Las steelheads de la costa del Pacífico de América del Norte compiten con la trucha de mar de Escandinavia. Una pequeña proporción de steelheads vuelven al río después de solo unos pocos meses en el mar, pero aun después de este corto período de alimentación marina pesan 2 libras o mas. La mayoría vuelve después de uno o dos años de alimentarse en el mar cuando pesan entre 5 y 12 libras. Estos son probablemente peces que no han migrado muy lejos pero han derivado a lo largo de la costa en busca de alimento. Los migratorios de larga distancia vuelven después de por lo menos tres años en el mar, llegando a pesar 20 libras o mas. Hay informes de steelheads que pasan la marca de 50 libras; pero el récord mejor verificado es de un pez de 42 libras y 2 onzas capturado en la isla Bell de Alaska por David White el 22 de junio de 1970. Un steelhead de 33 libras capturado en el río Kispiox en Columbia Británica por Karl Mausser en 1967 continúa siendo el récord de pesca con mosca.

TRUCHA DE MAR SALVAJE (PARTE III)

En algún momento la urgencia de reproducirse lleva a todas las truchas de mar de vuelta al agua dulce. Un estudio realizado por el científico irlandés Edward Fahy (Hijo de las mareas, 1985) sugiere que los herlings no necesariamente retornan a sus ríos natales sino a un río de la región de su nacimiento. Otras truchas de mar, retornan al río de su nacimiento. Fahy también confirma el punto de vista ampliamente compartido de que las truchas encuentran su camino de vuelta usando el sentido del gusto. Parece que cada río tiene su propio gusto, que el pez reconoce y al que se orienta cuando se acerca al estuario del río.

En su primera vuelta al río, las truchas pueden recorrer solo una corta distancia río arriba, completando el resto de su viaje hacia los riachuelos de desove en el nacimiento del río en una serie de etapas cortas. A diferencia del salmón que requiere un buen flujo de agua para poder remontar, la trucha de mar puede hacerlo en muy poca agua, deslizándose de pozon a pozon a través de correderas playas que apenas las cubren. Sin embargo, los grandes grupos de peces generalmente esperan el final de una crecida antes de dirigirse río arriba.

Cuando llegan al agua dulce, las truchas de mar son todavía bastante plateadas. Las truchas de mar del Atlántico más grandes son frecuentemente confundidas con el al que se asemejan mucho (en efecto la denominación común de la trucha de mar del Atlántico es trucha salmón). La presencia de piojos de mar, generalmente en la parte baja del cuerpo cercano a la aleta caudal, indica que el pez solo ha pasado dos o tres días en agua dulce. Pero cuanto más tiempo permanece la trucha en el río, más opaco se torna su reflejo plateado. La trucha de mar presenta pintas rosadas, cobrizas y marrones mientras permanece en el estuario, hasta llegar a su coloración de desove más oscuro.

Se ha debatido mucho si las truchas que migran se alimentan luego de dejar la zona de mareas. Los herlings ciertamente lo hacen: en la mayoría de los ríos se los puede ver alimentándose de insectos en los juncos y pueden capturarse con mosca seca. Aun las grandes truchas de mar ocasionalmente tomaran alimento, a diferencia del salmón que raramente se alimenta en el agua dulce. Después de desovar tomaran los huevos de otros salmonidos que han sido arrastrados fuera de las camas, así como invertebrados y peces pequeños. A juzgar por el análisis de su contenido estomacal, la cantidad del alimento ingerido no es enorme; pero probablemente es lo que hace la diferencia entre la supervivencia y la muerte. El salmón no se alimenta en absoluto después de dejar el mar y todos mueren.

Sin embargo, la ingesta de alimentos es ciertamente mínima. Como Hugh Falkus señala, ningún río es suficientemente productivo para mantener una gran trucha de mar. Si ellas realmente buscaran alimento, destruirían rápidamente las existencias de parr y truchas pequeñas, y tragarían cualquier insecto que flotara sobre ellas. Que la trucha de mar (con la excepción de los herlings) no se alimenten seriamente cuando regresan al río se comprueba por análisis de su contenido estomacal. En un estudio de 522 truchas de mar capturadas en ríos de Gran Bretania, solo 14 contenían restos de alimento identificable; y de 46 capturados en ríos de Noruega, ni uno solo tenía alimento en su estómago.

Sin embargo, para las steelheads alguna alimentación puede ser esencial para su supervivencia. Estas grandes truchas frecuentemente comparten los mismos sistemas fluviales con el salmón del Pacífico, todos los cuales mueren inmediatamente después de desovar. Los restos de salmones en descomposición se encuentran esparcidos en el fondo y las orillas de los ríos, y las gaviotas, osos y otros animales carroñeros se atiborran de ellos. Menos de la mitad de los kelts de steelheads sobreviven los rigores del desove (hasta el 40% dependiendo del sistema fluvial y año): flotan lentamente río abajo, donde la abundancia de alimento les permite recuperarse. Estas tasas relativamente altas de supervivencia se deben probablemente a que los steelheads adultos toman algún alimento en el río.

Las steelheads que llegan exitosamente al mar después de completar su recorrido de desove de invierno, generalmente vuelven al río para procrear nuevamente en verano. Llegan al estuario entre la primavera tardía y principio de octubre. El período relativamente corto de alimentación marina les permiten recuperarse. Difícilmente alcanza el tiempo para que el pez crezca a mayor tamaño que el que tuvieron en su primer retorno.

TRUCHA DE MAR SALVAJE (PARTE IV)

Pocos peces pasan parte de su vida en agua dulce y parte en el mar, atravesando por lo menos dos veces los estuarios. Por ello las truchas de mar y el salmón son especialmente vulnerables a cualquier cosa que dañe el ecosistema marino, el de agua dulce y el estuario que une los dos. Requieren agua fresca bien oxigenada y limpia durante el desove y las etapas de pre-smolt. También necesitan un estuario limpio para permitir la migración desde y hacia el mar. Requieren un ambiente marino prolífico en pequeños peces y crustáceos, de manera de acumular suficientes reservas de músculo y grasa para mantenerlos en su vuelta al río para desovar.

Por lo tanto, las truchas de mar y los salmones son probablemente más sensibles que cualquier otro pez a las fluctuaciones en la calidad del agua. Su presencia es un buen indicador del estado saludable de ríos, estuarios y ambientes marinos; pero su cantidad decrece rápidamente cuando las aguas están contaminadas. Hoy las áreas de alimentación de la mayoría de las poblaciones de trucha de mar están amenazadas en alguna forma. Las mas afectadas son el mar del Norte, el mar de Irlanda y el mar Báltico, el hábitat de la trucha del mar del Atlántico que sufre por el vuelco de desechos orgánicos, metales tóxicos, productos químicos y otros efluentes industriales. Existen acuerdos internacionales para reducir estos peligros para la trucha de mar y toda otra vida marina, pero en el presente el daño está aumentando.

Más preocupante en el largo plazo, es el potencial impacto de la sobrepesca comercial de las especies más pequeñas de peces que constituyen la principal dieta de las truchas de mar. Las flotas pesqueras han agotado virtualmente las existencias de los peces marinos mayores en aguas costeras, y muchos botes están pescando actualmente peces menores. Ya hay informes de que los reservorios de anguilas de arena del Atlántico están sufriendo por la sobrepesca. Las aves que se alimentan de estos peces pequeños han sido afectados dramáticamente: los ornitólogos han registrado una caída masiva en el éxito reproductivo de muchas aves marinas. Los reducidos reservorios de anguilas de arena hacen que las aves marinas no encuentren alimento suficiente para ellas y sus crías. Los reservorios de truchas de mar podrían estar sufriendo por el mismo motivo: lo que es difícil de detectar porque los peces son menos visibles que las aves marinas.

La contaminación de estuarios ha exterminado completamente la trucha de mar en los sistemas fluviales mas afectados, pero este proceso no es necesariamente irreversible. Dos de los ríos más sucios del mundo, el Mersey y el Rhin, ya no tienen entradas de truchas de mar -los peces no pueden atravesar los estuarios. Pero sus nacientes todavía podrían mantener a truchas marinas inmaduras y las que vuelven del mar. Donde los ríos y estuarios han sido limpiados en años recientes la trucha de mar ha retornado rápidamente.

Sin embargo, aun cuando el mar, estuario y nacientes son limpios y productivos, los humanos todavía ponen en peligro la supervivencia de la trucha de mar en algunos ríos. Es improbable que el pescador de caña infrinja daño a largo plazo a los reservorios de trucha de mar, pero el pescador furtivo ciertamente puede hacerlo. Para el consumidor doméstico no parece haber diferencia entre una trucha de mar de carne rosada y colores brillantes y un salmón; y muchas veces grandes truchas de mar se venden como tal.

Por lo tanto, tanto la trucha de mar como el salmón son perseguidos por criminales: pescados ilegalmente con redes en el mar en estuarios y en pozones de río; hasta destruidos con explosivos. Peor todavía, algunos pescadores furtivos usan venenos tales como cianuro. Esto destruye toda vida del río, y un reservorio de truchas tardará años en recuperarse. No hay duda que, en las partes mas densamente pobladas de su hábitat la trucha de mar estaría extinta (o casi extinta) sin un suplemento masivo de la población salvaje con peces de criadero.

(Traducción de Ana Kobrak de la página www.wild-trout.co.uk basada en el libro 'The Wild Trout - the natural history of an endangered fish' de Rod Sutterby y Malcolm Greenhalgh publicado por George Philip Ltd, Londres, 1989).



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